Signos en la etapa post-ideológica
Nacerán nuevas ideologías con nuevas designaciones que serán igualmente progresistas o reaccionarias, pero a la vez más pragmáticas I. Roberto Eisenmann, Jr.
Ideológicamente siempre he tenido sentimientos variados. En lo social me siento socialista democrático, en lo económico capitalista democrático y en lo cultural, conservador. Políticamente me he sentido siempre más cómodo con la Social Democracia que con las otras tendencias ideológicas.
Cierto es que vivimos una etapa histórica que pareciera post-ideológica ya que todos los dogmas ideológicos de izquierdas y de derechas han fracasado. En un mundo globalizado donde prevalece lo económico, un socialista como Felipe González, ex presidente del Gobierno español, dice cosas como "No propondré nunca una política económica ideológica, sino pragmática"...y "no hay derecho que la respuesta ideológica siga ocurriendo. No es válida, no es inteligente, no es la traducción de las ideas en prácticas políticas, económicas y sociales que responde a los nuevos desafíos. La demagogia populista no puede sustituir a gobiernos sensatos".
Por otra parte, José Luis Barbería escribe en El País de Madrid un artículo titulado "Las bases del modelo socialdemócrata se hundieron", en el que critica la utilización fantasmal de la globalización para justificar decisiones que crean un enemigo externo para evitar enfrentarnos a nuestros problemas reales.
Aquí en Panamá la soberanía territorial completa y la salida de las bases estadounidenses nos dejaron sin culpable externo. Como ya no podemos culpar a los gringos de todos nuestros problemas, ahora se ha creado un nuevo enemigo externo llamado "globalización", para poder seguir con un trasnochado anti-yanquismo.
Hemos dejado de ser una sociedad de clases para convertirnos en una sociedad de individuos, con la esperanza de que los individuos lleguen a ser ciudadanos. Hay que preparar al individuo para que pueda asociarse, y tenga voz y representación. Esto entonces dará pie a nuevas instituciones políticas y de sociedad civil que fijen nuevos objetivos con nuevos entusiasmos para el nuevo mundo que nos ha tocado vivir.
En este proceso –escribe Barbería– "la Social Democracia ha triunfado plenamente desde el punto de vista intelectual; sin embargo, al tiempo ha perdido su identidad".
Hay mucho de cierto en estas opiniones, pero sigo pensando que la justificación de todo gobierno democrático es la facilitación y asistencia a los más vulnerables de la sociedad; lograr la inclusión económica y social es lo que puede darle fortaleza al sistema democrático. Igualmente creo en un capitalismo participativo democrático e incluyente en el que todos participemos en la creación de la riqueza. En este tipo de capitalismo –que no es teórico sino pragmático y comprobadamente exitoso– desaparecen los "ellos" y "nosotros"...todos los participantes se sienten "nosotros"...y el éxito es así automáticamente de todos. En lo cultural –y a pesar de la presión de la globalización– soy conservador debido a mi pasión por conservar nuestra cultura y nuestro folclore, lo que nos da raíz y quilla como seres nacidos en esta bendita tierra.
¿Etapa post-ideológica?...sí, pero no creo que se haya perdido ni el sentido de justicia ni el individualismo, inherentes a todo ser humano. Nacerán nuevas ideologías con nuevas designaciones que serán igualmente progresistas o reaccionarias, pero a la vez más pragmáticas.
El
autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad
Ciudadana
Además en opinión
• Signos en la etapa post-ideológica: I. Roberto Eisenmann, Jr. • La salud en el 2005: Xavier Sáez-Llorens • Ideas para el Año Nuevo: Betty Brannan Jaén • Asignatura pendiente para el nuevo año: Demetrio Olaciregui Q.
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