| En el sitio adecuado |
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LA PRENSA/Víctor Arosemena |
| En el Parque Porras, en
la Avenida Perú, se instaló un puesto de venta de legumbres
y frutas, que sin duda representa una entrada para los panameños
humildes que se dedican a este tipo de negocio. Sin embargo,
hay que resaltar que existen lugares destinados a la venta
de este tipo de artículos, como el Mercado Público, donde
además existen las condiciones necesarias para los que compran
y para los que venden. |
Réplica
10 de diciembre de 2004
Con sorpresa hemos leído en la edición
del 29 de noviembre de 2004 del diario La Prensa el escrito
de la Sra. Fidelina Fuentes intitulado "¿Y dónde
está el ministro?". Allí pretende sembrar la
idea de que en el Instituto Panameño de Turismo (IPAT) existe
indiferencia y un poco importa de nuestra parte. La Sra. Fuentes
sostiene que en el IPAT hay incertidumbre y acoso hacia los funcionarios
que no son miembros del Partido Revolucionario Democrático.
Esos señalamientos están completamente
alejados de la realidad. Todo funcionario del IPAT está consciente
de que en esta institución no existe la politiquería
ni persecución. Desde que llegamos al IPAT dijimos a los
funcionarios que nuestra administración estaría alejada
de banderías políticas y que lo que realmente vale
es trabajar por un sector que tanta importancia reviste para la
economía del país. Eso lo hemos cumplido.
La Sra. Fuentes afirma que "se han despedido
a funcionarios de menor jerarquía y se han creado jefaturas
brujas con jugosos salarios, en las cuales ninguno de los jefes
sabe dónde está parado y qué tiene que hacer".
Sería bueno saber con base a qué criterios
la Sra. Fuentes respalda su posición porque desde el 1 de
septiembre a la fecha no se han creado jefaturas brujas. En lo
que se viene trabajando es en la creación de la Autoridad
Turística de Panamá que daría autonomía
a la institución y la haría más efectiva.
Esa necesaria autonomía, fiscalizada por la Contraloría
General de la República y el Ministerio de Economía
y Finanzas, permitirá al IPAT tomar sus propias decisiones
sobre las acciones que se requieren emprender.
En el IPAT estamos empeñados en hacer del
turismo unos de los motores del desarrollo nacional, una tarea
que debe absorber las energías y lo mejor de todos los panameños.
La crítica, cuando es constructiva, puede mejorar propuestas.
Cuando es producto de la ignorancia o de la mala fe solo contribuye
a separar y aumentar más la distancia al éxito para
nuestro país.
Rubén Blades
Ministro de Turismo
Otro punto de vista
6 de diciembre de 2004
Escribo en relación al artículo publicado
el pasado domingo 5 de diciembre La persistente irresponsabilidad
del Vaticano, refiriéndose a que la culpa de la propagación
del sida recae única y exclusivamente al Vaticano.
Antes que nada pienso que si realmente se quiere
ayudar de una manera cariñosa, brindando comprensión
y dignidad a los infectados del sida, no se puede a la vez dirigirse
al público a través de un artículo lleno de
odio y veneno cayendo en el insulto más que en la razón;
simplemente es contradictorio.
Una cosa es expresar su opinión en contra
de una persona o institución, y otra es llenar de odio y
de cinismo a las personas que no tienen un criterio formado en
este tema.
Es antagónico decir, como el autor de dicho
artículo lo ha expresado en numerables ocasiones, que la
religión es el opio de la masas, si se demuestra claramente
que su ateísmo y aversión a lo espiritual es el opio
que gobierna sus pensamientos.
Por otro lado, el Vaticano tiene todo el deber y
el derecho de dirigirse a sus feligreses, con su incansable misión
de proteger a la familia como base de la sociedad. Ya es potestad
de la persona si decide escuchar y cumplir con lo que dice el Vaticano,
el que no quiere o no puede cumplir, también está en
su derecho.
Si un hombre le es infiel a su esposa y a la vez
le contagia el sida y, así mismo, la mujer le contagia el
sida a su hijo por nacer, ¿qué es lo que se debe
condenar como inaceptable? Que dicho hombre no usó el condón
o lo usó mal? O, ¿la infidelidad de dicho hombre
que traicionó a su familia a cambio de una noche banal de
placer sexual?.
Sería bueno reflexionar sobre ello....
Ana Melissa Denis
Sobre el problema del sida
11 de diciembre de 2004
Quiero referirme al artículo de opinión
del señor Xavier Saéz-LLorens, el cual intitula La
persistente irresponsabilidad del Vaticano y que aparece en
la edición del 5 de diciembre de La Prensa. El señor
Saéz-LLorens, además de ser descortés en sus
comentarios, hace algunas afirmaciones y planteamientos poco objetivos
sobre el devastador problema del sida. Dichas afirmaciones, parecen
más bien, responder a prejuicios o resentimientos hacia
la Iglesia Católica que al serio análisis de evidencias
observadas en la práctica. Cualquiera persona que sepa interpretar
razonablemente las estadísticas relacionadas con el sida,
publicadas por las organizaciones serias que dan seguimiento a
este problema, podrá observar que existe una relación
positiva entre el aumento de las asignaciones de recursos destinados
a compra y distribución de preservativos en los países
y el aumento del número de personas infectadas por el VIH.
En otras palabras, según las estadísticas, "cuanto
más se promueve el uso de preservativos más aumentan
los casos de sida". Obviamente, con la promoción del
uso de preservativo se promueve implícitamente la promiscuidad
sexual y consecuentemente el número de afectados. Uganda
es el único país de África donde los índices
de infestación indican una reducción del número
de casos de sida, hecho que se debe básicamente a la implementación
de programas de educación dirigidos a promover la abstinencia
y la fidelidad, lo que demuestra que este método de control
no es una utopía.
Recientemente la prestigiosa revista médica The
Lancet ha publicado un documento firmado por expertos de
36 países, que por primera vez reconocen ante la comunidad
médica que la prevención de esta enfermedad pasa
por promover la abstinencia y la fidelidad (noticia publicada
por ACIPRENSA). Sin duda este un buen avance en dirección
hacia lo que propone la Iglesia Católica.
Las evidencias estadísticas claramente respaldan
el planteamiento del Vaticano. Por esta razón, sugiero que
cuando se aborde este tema se haga con toda la objetividad, despojándose
de los intereses económicos que giran alrededor del problema.
Eustorgio Jaén N.
Hay que proteger la democracia
10 de diciembre de 2004
En relación al comentario sobre la disciplina
militar en la Fuerza Pública quisiera hacer un comentario.
Entiendo que Panamá por ser un país de tránsito
internacional, brindando este servicio a través de nuestra
vía Interoceánica, necesite y busque mecanismos de
defensa para garantizar la travesía segura de todos sus
usuarios.
Cuando en los últimos cinco años nuestra
tierra también ha sido amenazada y bañada en sangre
en la región del Darién por grupos paramilitares
colombianos que solo siembran el terror y la desolación
en favor de sus intereses mezquinos y corruptos. Podemos entender
que necesitemos una unidad especial que sepa lidiar con terrorismo,
capacitada para hacer frente a este tipo de situaciones que una
Policía o Fuerza Pública, no está especializada.
Cuando el Gobierno habla de preparar y capacitar
una unidad de mil hombres para ejercer estos cargos, también
debe tener en cuenta que es primordial que esta unidad sea inculcada
en que está para servir y proteger a la Patria, y sus nacionales,
y no para levantar las armas contra su propio pueblo civil.
¿Cómo se puede garantizar que esta
misma unidad para la defensa del Canal y operativos anti-terrorismo
no se levantará en armas contra civiles panameños?
Cómo podemos los panameños tener la plena certeza
y confianza que esta unidad no será utilizada con fines
corruptos y manipuladores para someter a la fuerza a civiles que
reclamen sus derechos?
Esto es algo que es fundamental y no se puede pasar
por alto, vivimos 21 años de dictadura militar, precisamente
por que esta fuerza militar fue creada con el propósito
de protección nacional, lo cual en su momento se desvirtuó por
la avaricia al poder y la corrupción. Si hoy, estamos alarmados
con la cantidad de agentes y oficiales en la Fuerza Pública
que participan en actos de corrupción, y se tapan unos a
otros, quién nos garantiza a los panameños que esta
unidad que desean crear no nos llevará de mal en peor?
Es importante considerarlo, y tomar las medidas
pertinentes para evitar un movimiento revolucionario empujado por
fuerzas corruptas dadas a la avaricia y deseo de poder, no sea
que la tan anhelada "democracia" que obtuvimos por la sangre de
muchos que lucharon para recuperarla, se convierta en historia
una vez más.
Elizabeth Rajewicz
¿Ayuda humanitaria?
7 de diciembre de 2004
En el diario La Prensa del martes 7 de diciembre
de 2004 se publicó la noticia: Nuevos Horizontes en Febrero.
Se trata del programa de ayuda humanitaria Nuevos Horizontes 2005
que impulsa el Comando Sur de Estados Unidos tras un acuerdo con
el gobierno de la ex presidente Mireya Moscoso, arrancará en
la provincia de Los Santos el 15 de febrero y se prolongará hasta
el 10 de mayo. Participarán unos tres mil 500 reservistas
civiles. Las labores serán ejecutadas por ingenieros, albañiles,
profesores, doctores y odontólogos.
En 2005, el programa será coordinado por
el Sistema de Protección Civil. Esa información tan "humanitaria",
sobre algo aparentemente inocente, a mí no me convence por
completo. Basta con que sea impulsado por el Comando Sur de Estados
Unidos, conocida estructura militar que no está compuesto
por policías, detectives y niños exploradores. Todos
los estamentos militares de Estados Unidos están llenos
de ingenieros, albañiles, profesores, doctores y odontólogos "reservistas".
Me queda la duda si esa actividad "humanitaria" constituye
o no una violación del Artículo V del Tratado Concerniente
a la Neutralidad Permanente del Canal y al Funcionamiento del Canal
de Panamá, artículo que está vigente y dice
lo siguiente:
Artículo V: "Después de la terminación
del Tratado del Canal de Panamá, solo la República
de Panamá manejará el Canal y mantendrá fuerzas
militares, sitios de defensa e instalaciones militares dentro de
su territorio nacional".
El asunto es el siguiente: ¿Dónde
se instalarán estos señores humanitarios? ¿No
tendrán necesidad de alguna especie de base militar? Además,
también esta actividad me huele a ejercicios conjuntos con
la Policía Nacional.
Soy muy consciente de que la mayoría de los
panameños está de acuerdo con esta actividad "humanitaria" y
también estoy seguro que si se realizara un referéndum
sobre el regreso de las bases militares y tropas a Panamá,
por lo menos el 85% de los panameños votaría sí.
Pero, estando en la minoría me parece que tengo derecho
a expresar mi opinión.
Juan Antonio Tack
Ex canciller de la República
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