Automóviles invaden espacios
en la capital
Una explosión vehicular y una legislación
obtusa resultan en una falta de estacionamientos
Sofia Kalormakis de Kosmas
skosmas@prensa.com
| LA PRENSA/Jihan
Rodriguez |
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Aprovechando el espacio mínimo,
trabajadores del área bancaria estacionan sus autos
en la esquina de Calle 50 y avenida José de la Cruz
Herrera (Calle 53 Este).
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En la mañana rumbo al trabajo, el conductor
común en ciudad de Panamá maneja en contra vía.
Carros estacionados a ambos lados de una calle de
doble carril –aledaña a una vía principal– la
estrechan y obligan al conductor a manejar contra el tráfico,
lo que puede provocar una colisión.
Es que no hay espacio para estacionar los más
de 300 mil vehículos que transitan a diario en una capital
donde los carros invaden espacios públicos y obstruyen el
flujo, como grasa en las arterias.
Esta insufrible obstrucción de las vías
pone en peligro a conductores que, por evitar un rayón a
su auto o un choque, arriesgan sus vidas a diario.
Entre las áreas de mayor circulación
se encuentran la Avenida Central, el sector bancario y la avenida
Balboa, que se caracterizan por ser áreas de gran actividad
económica, donde miles de personas visitan bancos, almacenes
y restaurantes, entre otros locales comerciales.
Según explica Arturo González, director
de operaciones de la Autoridad del Tránsito y Transporte
Terrestre (ATTT), el problema radica en las actuales normas de
construcción.
Estas no distinguen las especificaciones de los
estacionamientos que requieren las residencias y los comercios,
observa González.
La ley establece que un apartamento de hasta 125
metros cuadrados debe contemplar un estacionamiento. En los apartamentos
de hasta 300 metros cuadrados, la ley exige dos estacionamientos.
En el caso de los comercios, se requiere un estacionamiento por
cada 80 metros cuadrados.
Pero en un día cualquiera, el número
de clientes que visita un comercio ubicado en la planta baja de
un edificio supera la capacidad de estacionamientos.
Cuando el Ministerio de Vivienda (MIVI) anunció hace
meses la re-zonificación de algunas áreas, como San
Francisco y La Cresta, contempló modificaciones a las exigencias
de espacio para estacionamientos.
Sin embargo, ni urbanizaciones exclusivas como Punta
Paitilla se escapan de la realidad, en donde un apartamento tiene
más de dos autos y no cuenta con suficientes estacionamientos.
Basta con examinar las construcciones edificadas
a lo largo de Punta Pacífica, que solo agravan los tranques.
En la opinión de José Batista, director
de desarrollo urbano del MIVI, el problema no es el tamaño
de las calles, sino el exceso de autos que circulan por la ciudad. "Es
que no hay un sistema de transporte masivo que satisfaga las necesidades
del público", puntualiza Batista.
Es por ello que el MIVI, junto con la ATTT, estudia
otras ofertas de transporte que reemplazarían la necesidad
de un automóvil para el ciudadano.
Entre las ofertas que se analizan distinguen los
trenes ligeros, los tranvías y el sistema de buses articulados
(conocido como transmilenium), cuyo uso se populariza en América
Latina porque son más económicos.
Otra alternativa trata de establecer una norma para
incentivar a empresarios a que construyan edificios exclusivamente
para estacionamientos.
Exoneración de impuestos municipales, espacios
públicos para la construcción de estacionamientos-sótanos
debajo de parques o incluso avenidas principales son algunos incentivos
para los inversionistas, apunta Batista.
En tanto, el urbanista señala que el 16 de
diciembre, el MIVI entregará a la comisión consultiva
el documento base para la discusión del desarrollo urbano.
Al cabo de seis meses, la comisión elaborará la
nueva ley, en donde se revisan las normativas existentes de desarrollo
urbano, las cuales se ajustarán.
Para Abdiel Cano, presidente de la Sociedad Panameña
de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), la construcción de edificios
de estacionamiento es una opción viable al problema.
Sugiere préstamos "blandos" a los
inversionistas interesados, como un incentivo económico
que responda al problema de las vías congestionadas.
Pero, mientras los conductores continúen
apropiándose del espacio público para estacionarse,
la construcción de dicha infraestructura no es rentable
para los empresarios.
Por su parte, González lista algunas de las
medidas que la ATTT gestiona para evitar la invasión de
espacio público.
Una de ellas es colocar un "brazo" en
las ruedas de los autos.
Se trata de una especie de gancho para llantas,
equipado con un candado que impide que el vehículo se mueva,
obligando al conductor a apersonarse a la policía de tránsito
para removerlo.
Además, utilizar grúas para remover
los autos en las vías en donde se prohíbe estacionarse
o aplicar la tradicional boleta.
Mientras, un empleado en el área bancaria –que
teme identificarse por miedo a ser despedido– cuenta las
penurias que experimenta a diario para alojar su auto.
El banco para el que trabaja no cuenta con estacionamientos
para los empleados.
Pero si gusta alquilar un espacio, le cuesta 50
dólares mensuales para asegurar un estacionamiento dentro
del edificio. La empresa descuenta 25 dólares de su salario
para cubrir la mitad del costo.
Si esa alternativa no le funciona, el empleado puede
optar por un contrato de 15 dólares con un lote de estacionamientos
fuera del edificio.
Sin embargo, revela el empleado, ahora no hay "ni
acá ni allá".
Las personas que no pueden pagar ninguna cuota estacionan
sus autos en zonas aledañas, como el área frente
al KFC de calle 50, a un costado de Panafoto, o en los estacionamientos
del Banco de Occidente.
Aunque no está autorizado, el empleado bancario
estaciona su auto en instalaciones de la empresa tres cuadras más
abajo de la Calle 50.
"Mientras no me llamen la atención y
no se den cuenta, me seguiré estacionando allá, pues
no hay de otra", confiesa el joven.
Agrega que el sitio está reservado para clientes,
pero cuando se le entrevistó para esa posición, los
encargados le aseguraron la disponibilidad de un estacionamiento.
Pero un mes después de solicitado, "no
me han dado respuesta", concluye.
Leyes
• La resolución No. 56-90 del
26 de octubre de 1990 del MIVI exige un número mínimo
de estacionamientos, pero las constructoras podrían dejar
más espacio.
• La ley no. 42 del 27 de agosto de 1999,
regulada por el decreto ejecutivo No. 88 del 12 de noviembre del
2002, exige que por cada 100 estacionamientos se deben dejar cuatro.
•Innovaciones: para el 2005, la ATTT gestiona
el Sistema de Información de Accidentes, un banco de datos
con información que establece las áreas donde se
registran problemas de accidentes y define los "puntos negros",
para determinar las causas y realizar los cambios.
Salud de la capital en GEO 2005
Sofia K. de Kosmas
skosmas@prensa.com
En el 2005, los ciudadanos de la capital panameña
descubrirán la calidad ambiental de su urbe en el "Informe
sobre las Perspectivas del Medio Ambiente Urbano: Geo Ciudad
de Panamá".
El reporte contiene información actualizada
sobre el estado del agua, suelo, bosques, biodiversidad y recursos
marinos y costeros, entre otros aspectos fundamentales de las áreas
urbanas.
Geo Ciudad de Panamá 2005 evalúa los
impactos de los componentes listados sobre la calidad de vida y
la salud humana, así como su efecto en los ecosistemas y
en la economía local.
Para realizar este estudio anual, el Programa de
las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Alcaldía
de Panamá reunirán 30 mil dólares "con
carácter no reembolsable".
Las recomendaciones que surjan de las observaciones
se incluirán en las acciones del sector público,
privado, comunitario, académico y organizaciones no gubernamentales
(ONG).
Esta última entidad continúa ganando
popularidad como una avenida para sensibilizar e informar a la
sociedad civil.
Para Lorena San Román, las reuniones regionales
de la sociedad civil definirán la cara de Latinoamérica
y el Caribe en los próximos 30 años.
Como coordinadora del proyecto de ciudadanía
ambiental global de PNUMA, explica cómo la participación
de la sociedad civil resulta en recomendaciones concretas para
que los ministros de ambiente de la región cambien las políticas
actuales.
"Buscamos que la nueva gobernabilidad del mundo
se realice a nivel de la sociedad civil, no solo de gobierno",
afirma San Román, acorde con la filosofía del desarrollo
sostenible.
México, Cuba, Costa Rica, Ecuador, Perú,
Chile y Argentina comprenden los siete miembros del proyecto en
América Latina.
Actualmente, existen seis redes ciudadanas que se
suman a la iniciativa: el Parlamento Latinoamericano (Parlatino),
el Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAT), la red de consumidores
internacional, dos redes de radio, la Unión Mundial para
la Naturaleza (UICN) y la Federación Latinoamericana de
Municipios (FLAGMA).
San Román agrega que Panamá contempla
su participación en la creación de la Agenda 21 Municipal.
La misma reúne a la sociedad civil y al gobierno,
incluyendo todos sus sectores, para definir "cómo sueñan
su ciudad en 30 años".
En tanto, se plantean cuáles son los problemas
urbanos más urgentes, las soluciones y los valores éticos
para alcanzar ese "sueño".
"Pero ese tipo de desarrollo solo funciona
cuando hay transparencia por parte de los gobernantes", concluye
San Román.
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