Panamá, 14 de diciembre de 2004
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
La Ciudad
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Defensor del lector
Revista
Reseña
Sociales
Horóscopo
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
VISITA
Defensoría del pueblo
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Cartas a Carmen

P. Hola Carmen: Me encanta leer tu columna de consejos.

Me sentí muy identificado con un chico a quien le diagnosticaron VIH.

El pesar con respecto a sus padres quienes han hecho planes para su futuro. Bueno, igual me siento yo.

Este año me diagnosticaron lo mismo, y nadie lo sabe ni lo sabrá, por lo menos no por mí. No escribo para pedirte un consejo, solo para que me escuches o me entiendas, ya mi decisión es no contárselo a nadie, o sea ni a mi familia ni a mis amigos.

He ido al médico y me he hecho los exámenes de rutina para controlar esta enfermedad, también me he informado más, aunque un poco tarde.

A nivel psicológico lo he sabido manejar, creo, pues asisto a terapia, pero es difícil mantener el perfil de una persona feliz con este tipo de situación, pero me esfuerzo.

Lo más difícil no es solo decir que tengo VIH, sino también tener que confesar mi inclinación sexual y mi comportamiento sexual inmaduro, por el cual resulté infectado.

Eso sí es duro; si yo me hubiese contagiado de forma accidental no sería problema, pero decir todo lo anterior, que va, se me vendría el mundo encima, y no lo digo por el rechazo, sino por la pena y el dolor que haría sentir a las personas que quiero.

En mi familia, ya dos personas murieron de sida, por lo que hemos sufrido mucho y aun así no aprendí la lección.

En el caso de mis amigos, algunos no lo entienden, yo sé que si fuera por mi inclinación sexual no habría problemas, porque eso no es una enfermedad.

Mis amigos, que la mayoría son de mi trabajo, se preocupan mucho por mi, quieren que yo esté en todo con ellos, me llevan donde vayan, siempre me toman en cuenta y eso me hace sentir especial. Todo, sin saber lo que sufro.

Casi nunca me han visto sin una sonrisa, trato de no mostrar mis penas a nadie, tanto que si me ven serio, enseguida creen que me pasa algo.

Lo irónico es que yo soy quien cuida de ellos cuando salimos a algún lado, no sabes cuánto los quiero, algunos dicen que uno no tiene amigos, pero el pasar de los años me hace saber lo contrario.

Por otro lado está el trabajo en sí, si digo que estoy enfermo, lo más seguro es que me despidan con cualquier excusa y entonces no podré recibir los beneficios del seguro social. Y buscar un nuevo empleo implicaría hacerme los exámenes para que me contraten.

Ves, son tantas cosas que rodean a esta enfermedad, que no lo soportaría. Sabes, sé que no es bueno mantener secretos porque al final todo se sabe, pero por lo menos por mí no se sabrá nada.

Yo seguiré mi vida y la viviré plenamente, trataré de continuar haciendo feliz a todo el que pueda, algo que siempre he hecho.

Se despide, Un chico muy especial.

P.D.: Carmen si es posible podrías darle mi e-mail al chico al que hice referencia, quizá comunicándonos por e-mail podamos sobrellevar esta pena.

R. Es poco lo que puedo añadir a este testimonio, solo quizá que si yo fuera la madre de este joven me gustaría saber por lo que está pasando para tratar de que con amor, su experiencia fuese menos dura.

En cuanto a la dirección del otro chico se me hace imposible revelarla pues estaría rompiendo la promesa de confidencialidad que ampara este espacio.

Un saludo y gracias por la confianza. Carmen.

Puede enviar sus consultas a cartasacarmen@prensa.com, al fax 221-7684 o a Cartas a Carmen, Apartado 6-4586, El Dorado, Panamá.

Además en revista

CON EL CAFE
Mano a mano con mi tarjeta
SUPISTE...
Perlas australianas, un milagro marino
PSICOLOGO EN CASA: La guerra de los sexos
EDUTIPS: Trastornos de aprendizaje
Los pájaros revolucionan la Quinta Avenida
El ‘rock’ puede cambiar el mundo, dice Bono
‘Melinda, Melinda’, la nueva película de Woody Allen
Cartas a Carmen
Porteños ven televisión 2.5 horas diarias
Estudian efectos de los postes de teléfonos móviles
‘Superman’ es el superhéroe favorito
Hasta ‘Batman’ maneja en Paraguay
Filmes latinos nominados a los Golden Globes
Las amas de casa son las número uno en la TV
Exposición fotográfica en mina de yeso
Hallan tumba de noble egipcio
Personas con migraña en riesgo
Prueban vacuna contra la diabetes





¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ La Ciudad¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios¦ UH Deportes¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá
 
Derechos reservados. Corporación La Prensa.