Archivos en vías de extinción
Ninguna administración ha mostrado aprecio
por esta obra que data de la época de Belisario Porras
JOSE GONZALEZ PINILLA
jagonzalez@prensa.coml
| LA PRENSA/Tito Herrera |
 |
|
Los escasos recursos destinados
a la institución apenas alcanzan para evitar un
mayor deterioro de los documentos.
|
En lo recóndito del edificio de Archivo
Nacional, Nilka Kirton limpia cuidadosamente con una brocha unos
documentos que datan de principios del siglo XX.
Frente a ella, se encuentra su compañera
y su mejor amiga, Angélica Adames, quien realiza la misma
labor. "Angélica es sordomuda y tiene 30 años
de laborar entre el Instituto Nacional de Cultura y Archivo Nacional",
comenta Kirton.
Aparte de ellas hay más de 10 personas con
mascaras, guantes y gorro blanco que suben y bajan grandes cajas
blancas llenas de documentos antiguos, que reposan en la sección
denominada Judiciales.
Kirton explica que llevan un mes y 15 días
en reorganizar y limpiar esos papeles, pues están llenos
de polvo y tierra.
El director de esa institución, Florencio
Muñoz, explica que la mayoría de las secciones con
que cuenta el edificio se encuentran en las mismas condiciones,
salvo la sección de archivos y la biblioteca.
Cuenta que han hecho grandes esfuerzos para que
los documentos que se encuentran ahí no se deterioren más
de lo que están, debido a las condiciones climáticas.
Una de las opciones que han empleado es clasificar,
empastar, colocar los papeles en cajas especiales y luego archivarlos.
Sin embargo, el trabajo es grande y no cuentan con el suficiente
recurso financiero y humano. Además, el edificio se encuentra
en un estado de franco deterioro.
Edificio enfermo
 |
|
La historia del país sobrevive
entre anaqueles y cajas.
|
Luego de 80 años de inaugurado, Archivo Nacional
ha tenido que resistir las inclemencias del tiempo y el rápido
crecimiento de la ciudad. Los edificios que se imponen a su alrededor
y los comercios prácticamente lo han ahogado.
A través de los años sus estructuras
han cedido y han permitido el paso del agua. Ello ha causado el
rápido deterioro de los libros, planos, cartas, actas y
demás documentos, afirma Muñoz.
Agregó que en muchas ocasiones realizaron
trabajos de albañilería para darle mantenimiento
a las paredes y columnas.
"Uno de los mayores problemas es que se ha
quedado chico y existe un gran desorden de papeles importantes,
que incluso pertenecen al periodo del siglo XVI y XVII", sostiene.
Según el director, existen documentos que
aún se encuentran sin su debido orden archivístico.
Debilidades
 |
|
Valiosos documentos son rescatados
y tratados con nuevos métodos para procurar salvarlos del
polvo y la polilla.
|
Es muy poco el personal que se encarga de archivar
y colocar en orden los documentos. Solo laboran cinco archivólogos. "Lo
ideal serían 20 personas especializadas en esta rama",
estima Muñoz.
Por su parte, Diana de Guardia, encargada de la
sección de conservación, explica que el espacio físico
es insuficiente para la cantidad de documentos que reposa en ese
lugar y los que ingresan cada día (en este caso los Gacetas
Oficiales).
"Nos es difícil cumplir con las normas
archivística", agrega Guardia, vestida con una bata
blanca, que le permite cubrirse del polvo.
Citó como ejemplo el caso de los anaqueles
que tienen una altura que los aproxima a solo unas 10 pulgadas
del techo, donde se encuentran las lámparas. "La luz
directa afecta al papel y acelera su envejecimiento", añade.
Otro caso que recuerda es que hace varios años
se inundó la planta baja del edificio, lo que provocó que
unas cinco cajas llenas de hojas se mojaran. Ello se debió,
dice, a que había poco espacio para ubicarlas.
La funcionaria sostiene que se necesita aumentar
el personal porque "hay demasiado" trabajo, debido a
que la tarea archivística toma tiempo.
La mayoría de las personas que laboran ahí concuerdan
con ella en ese sentido.
Pese a ello, Elvira Castillero, subdirectora, dice
que la mayoría del personal que trabajan ahí lo hace "de
mucho corazón", porque es un lugar donde falta recurso
financiero.
Propuestas
Archivo Nacional ha sido como un "hijo huérfano",
diferentes instituciones estatales lo han adoptado. En la actualidad
el Registro Público de Panamá es el encargado de
su funcionamiento y administración, anteriormente era el
Instituto Nacional de Cultura (INAC).
Por ello, Muñoz se reunió hace unos
días con el director de Registro Público, Alvaro
Visuetti, para plantearle varias propuestas que permitan salvar
ese "monumento histórico".
Visuetti lamentó que la idea inicial por
la cual fue trasladado a esa institución, no haya funcionado.
Esta consistía en que el Registro se encargaría de
la digitalización de los documentos.
"El objetivo era salvar toda la documentación
existente. Pero, ahora que asumo este cargo, me encuentro con un
sistema que ha colapsado. Por eso se hace difícil la digitalización,
además nuestro presupuesto está limitado", explicó.
Una de las ideas que propuso Vissueti fue la creación
de un patronato. Esto permitirá, según él,
que muchas personas interesadas en la historia de Panamá aporten
material o dinero para modernizar ese edificio.
Pero lo más urgente por ahora, de acuerdo
con el director de Archivo, es la contratación de por los
menos 20 personas para que adelanten el trabajo de archivo y realicen
la limpieza.
Mientras todas esas propuestas se concretan, Nilka
y Angélica esperan en lo recóndito del aquel salón
grande, a que muy pronto la situación mejore y llegue un
nuevo personal para que las ayuden, porque, según ambas,
hay mucho trajo que hacer e historia por rescatar.
|