Elizabeth
Cuando cumplas con tu importantísima asignación en Oriente, te estaremos esperando de vuelta como residente en esta tierra que te quiere y te admira I. Roberto Eisenmann, Jr.
Este artículo es para hacerle un reconocimiento a Elizabeth Fong, ex directora del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Panamá.
Lo hago ahora cuando Elizabeth ya partió para su importante nueva asignación en Tailandia, porque sé que a ella poco le gustan los honores y atenciones.
Al terminar la dictadura, Panamá se encontró polarizada; los grupos eran enemigos. El PNUD –bajo la dirección entonces de Ligia Elizondo– hizo un dificilísimo trabajo de llevar a los grupos enemigos a la misma mesa, en un esfuerzo por convertir a los enemigos en adversarios en busca de la gobernabilidad necesaria para iniciar un proceso de reconstrucción de la democracia...y de la nación. Durante la presidencia de Endara, quien alentó el proceso, se iniciaron las reuniones en Bambito. El PNUD trajo para ayudar en el proceso a dos ex presidentes latinoamericanos: Julio María Sanguinetti, de Uruguay, y a Belisario Bethancourt, de Colombia.
El proceso fue difícil y duro. La desconfianza natural entre los grupos era una barrera difícil de derrumbar, pero poco a poco se fue resquebrajando y fue asomando la humanidad y la panameñidad común en todos. Endara permitió unas elecciones cristalinas y ganó la oposición PRD. El PNUD siguió el plan con los consensos Coronado, en los que me tocó participar como parte del pequeño "grupo de apoyo". Allí viví la suprema importancia de la facilitación del PNUD y su capacidad de convocatoria nacional. En los consensos Coronado, los ex enemigos, ahora adversarios, logramos acuerdos nacionales sobre importantes temas de Estado: las leyes de la Transferencia del Canal, las leyes de Uso de Suelos de la ex Zona del Canal y la muy importante Visión 2020. Terminados los Coronado, Ligia Elizondo fue trasladada y, debido a la importancia del proceso, nos preocupamos mucho por quién la sustituiría. Mark Malloch Brown, director general de PNUD en Nueva York, es viejo amigo y le manifesté mi preocupación por la importancia del papel del PNUD como la única entidad con capacidad de convocatoria nacional de todos los grupos de la sociedad. Reconociendo esto, Mark nombró a Elizabeth Fong, quien a los pocos días de llegar a Panamá hizo un relevo impresionante y superó todas nuestras expectativas.
Nuevamente cambió el gobierno y ganó la oposición.
Los consensos nacionales siguieron con el de la transformación de la Educación, el Diálogo por el Seguro Social con conclusiones que –aunque interrumpidas temporalmente por el trauma ocasionado por la dirección de Juan Jované– servirán de base para lo que este nuevo gobierno tiene que hacer para salvar al Seguro Social. Además, el PNUD produjo los Informes de Desarrollo Humano y otros que reconocen que Panamá es un país rico con muchos pobres o, dicho en otras palabras, que Panamá no tiene derecho a ser país pobre; el problema no es falta de dinero sino falta de eficacia en el uso del dinero...y se reconoce que hemos logrado la vital democracia electoral pero necesitamos convertirnos ahora en una democracia de ciudadanos.
Además de todo esto, el PNUD facilitó la formación del Foro 2020 para darle seguimiento a la Visión 2020, y como culminación Elizabeth Fong inauguró la nueva sede del PNUD en la Ciudad del Saber.
Elizabeth Fong hizo un trabajo que yo catalogo como fenomenal. Su nueva asignación es la de fundar una Regional con sede en Tailandia, pero que comprende 26 países, incluidos la China Continental, la India, Paquistán, y muchos otros igualmente desafiantes.
Elizabeth: un gran abrazo de agradecimiento y felicitación por tu contribución a la gobernabilidad de nuestro país. Cuando cumplas con tu importantísima asignación en Oriente, te estaremos esperando de vuelta como residente en esta tierra que te quiere y te admira. Y ahora, ojalá que Mark vuelva a enviarnos una persona que como mínimo te iguale en eficacia.
El PNUD es la única institución –en esta etapa de la vida panameña– capaz de producir convocatorias de toda la sociedad para lograr consensos en proyectos de Estado. Es vital para el Panamá que queremos construir los panameños para el año 2020: un Panamá de primer mundo.
El autor es presidente de la Fundación
para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
Además en opinión
• Elizabeth: I. Roberto Eisenmann, Jr. • El pueblo siempre paga los platos rotos: Eloy Hugues Hormechea • Un caso aleccionador: del ‘big dig’ al ‘big ditch’: Betty Brannan Jaén • Por una conciencia crítica: Juan C. Ansin
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