El público de Franco sufre de ronquera
Franco de Vita deleitó con su casi infinito repertorio de éxitos a un público que, además de llenar Las Islas, no paró de cantar ANA MATILDE ICAZA
aicaza@prensa.com
| LA PRENSA/Jihan Rodríguez |
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En el escenario se notaron los 20 años de experiencia de Franco De Vita, que se veía contento y cómodo con el público panameño.
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Aún no sé quién cantó más, ¿Franco de Vita o el público?
Dos horas exactas de concierto y ni una canción desconocida, este cantautor venezolano mostró que 20 años de carrera no han sido por gusto.
Eran las 8:00 p.m., hora que supuestamente empezaba el concierto, y la fila de gente le daba la vuelta al ATLAPA.
Caras que reflejaban incógnito y susto —especialmente luego de lo ocurrido en el concierto de Luis Miguel— esperaban inquietas por entrar.
Pero la espera fue recompensada. Franco de Vita salió a escena a las 9:30 p.m. luego de sus dos invitados especiales (vea recuadro), con una camisa de seda estampada al estilo oriental, que hacía juego con su jean amarillo y algo ajustado.
Stop, tema promocional de su nuevo CD, fue el que llevó la batuta del concierto, con imágenes del disco en las tres pantallas gigantes y seis plasmas que decoraban el escenario.
Con un cielo naranja como fondo, cantó Esperando el sol seguido de un chorro de éxitos.
Y es que todas eran conocidas: Cálido y frío, Tú de qué vas, Será, Volamos y la tan esperada Te amo.
El aire se puso romántico, el acaramelamiento fue inevitable y hasta los solteros se abrazaron entre sí. Solo una pareja tuvo la valentía de pararse a bailar la balada... y sorprendió ver que el más emocionado era el señor.
De Vita hizo un paréntesis donde dejó que sus músicos demostraran el dominio impresionante de sus instrumentos. Tanto el violinista como el guitarrista, y especialmente el baterista, dejaron al público con la boca abierta.
Luego cantó un popurrí para evitar que alguien se quedara sin escuchar "la suya". Y por ahí se fue: Ya lo había vivido, Y te pienso, Solo importas tú, Te veo venir soledad, Louis, No basta y Si tú no estás.
Se despidió solo para despertar a un coro enorme que solo le permitió si acaso cinco minutos de ausencia.
Se cambió a una camisa apretada negra y regresó a cantar tres éxitos más.
A las 11:30 p.m. Panamá había sido testigo del real significado de un repertorio de éxitos.
En su gira "Mil y una historias", Franco de Vita busca, en cada país que visita, incentivar artistas jóvenes que, según él, son los más afectado por la piratería.
Ninalee Abadi, de 17 años, fue la primera en salir al escenario a las 8:30 p.m., mientras que el público se terminaba de sentar. Cantó dos baladas propias en inglés y una en español. A pesar de alcanzar tonos impresionantemente altos, los bajos no son su fortaleza.
Luego le tocó el turno al cantautor Aniel Mejía, de 21 años. Acompañado de una guitarra, interpretó tres de sus temas.
A ambos artistas les faltó dominio del escenario, algo entendible por su poca experiencia.
Un toque especial de De Vita fue que invitó a estos dos artistas panameños al escenario para que juntos interpretarán Si la ves. Ambos se lucieron y lo manejaron con mucho profesionalismo.
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