Patria Nueva: falta más acción
y decisión
Santiago Cumbrera
santi0727@hotmail.com
Si hay un tema que me crispa los nervios es la corrupción. ¿Cómo puede ser que unos tipos que fueron elegidos por la gente para llevar a cabo una tarea, después le roben a la misma gente? Inconcebible. Pero lamentablemente eso es lo que vivimos en mi querido Panamá.
Es preocupante que en lo que va de este gobierno no hayamos podido ver un solo preso de los centenares de corruptos de la administración pasada y, por el contrario, hemos tenido que calarnos la demora de los procesos judiciales que se les siguen a los implicados en estos actos delictivos, lo cual pareciera ser una acción cómplice de nuestras autoridades, porque pruebas hay para tirar al aire, lo único que hace falta es voluntad. Pero una voluntad de hacer bien las cosas, sin el revanchismo político.
Que lástima que las denuncias por el supuesto mal manejo de fondos públicos de parte de funcionarios en nuestro país, queden en eso. Solo denuncias. Nos embarga aún más esa preocupación, al ver que los corruptos involucrados en estos procesos, según parece, abundan como la hierba. Solo hay que echar un vistazo, cada día, a las portadas de los diarios de la localidad para darnos cuenta de que lo que ha sucedido en nuestro país no es cosa de niños inocentes.
Qué descaro más grande el de estas "personalidades", cuando muestran sus camionetas de último modelo, sus modernas y nunca soñadas residencias, sus chalets playeros, su concurrencia casi permanente a los restaurantes de mayor lujo de la ciudad, sus viajes periódicos al exterior, y paremos de contar.
Es evidente que en eso de la corrupción la Patria Nueva no ha podido hacer mayor cosa, salvo abogar por la moral pública desde la Presidencia, con un ciudadano que exige constantemente transparencia a su equipo de gobierno y que jamás ha dejado de exigir, las más de las veces a quienes tienen la obligación de velar por el transparente manejo de los recursos y bienes públicos, para que estén alertas y vigilantes, como única garantía de no permitir ilícitos en su gobierno.
Ha sido reiterativo también el primer mandatario, en pedirle a sus ministros y demás miembros del gobierno que no le oculten los hechos dolosos y menos aún a sus responsables, quienes deben ser sometidos a la justicia, sin importar quiénes sean y a qué tolda política pertenecen. Pero, como vemos, pareciera que eso no basta. Hace falta más acción y más decisión.
En ese sentido, es notoria la incertidumbre y desconfianza del pueblo panameño hacia el gobierno, debido a la falta de acción ante la cantidad de denuncias que se han presentado con todas las pruebas. Basta de engavetar los expedientes judiciales que se les siguen a los ciudadanos de cuello blanco en este país. ¿O acaso, ellos son intocables?
Lo importante es que esa misión, quizá la más necesaria en esta hora de consolidación de una Patria Nueva, comience su tarea de inmediato, sin más dilación. No es posible admitir más demoras. No se justificaría ante los ojos del pueblo que permitiéramos que esas mafias corruptas le continúen haciendo daño a este proceso de cambios que solo aspira a construir una democracia participativa, en la que prevalezcan los más altos valores de moral, justicia, igualdad, y de soberanía. Pero, ¿cómo se siente un ciudadano que roba para comer y es encarcelado, mientras que un político que estafa millones de dólares anda campante en libertad? La poca voluntad de los gobiernos por resolver este problema se refleja en su sistema judicial; y en ese sentido, nuestro país no es la excepción.
Entendemos que erradicar la corrupción es tarea difícil. Hay que empezar por limpiar las gerencias en todos los niveles de la administración pública, como única medida que nos pueda facilitar la reestructuración de los cuadros con gente honesta, comprometida con el proceso de cambios, porque sería un error funesto colocar en puestos clave de la actual administración, donde se toman decisiones sobre las políticas gubernamentales, sean del género que sean, a gente que lo adversa.
Den claras demostraciones de querer otorgarle a su gestión la mayor transparencia. Ello se consigue creando mecanismos expeditos de control interno y externo.
Ante esta situación, como buen ciudadano de
este país, comparto la posición de la Fundación
Libertad Ciudadana, "se deben adoptar leyes que regulen de
modo efectivo la declaración de bienes patrimoniales, los
conflictos de intereses y se ponga un alto al nepotismo", porque
de lo contrario en cinco años tendremos más denuncias
en esa misma línea.
El autor es periodista
Además en opinión
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