¿Perderemos la segunda partida del décimo
tercer mes?
Mientras en el ambiente se perciba que el Seguro no es manejado de manera eficiente y transparente, no se podrá hablar de donar el fruto de nuestro diario trabajo Yohel Amat
yohelyav@hotmail.com
En los últimos días ha circulado el rumor de que el Gobierno PRD está contemplando, dentro de su propuesta para salvar lo insalvable, o sea la Caja de Seguro Social (CSS), quitarnos a los pudientes ciudadanos de este país la segunda partida del décimo tercer mes para dársela a ese pozo sin fondo que cada cinco años tiene que ser rescatado de su caída en picada a costa, por supuesto, de sus supuestos beneficiados.
No podemos tapar el sol con un dedo y negar que el Seguro Social cumple una función social invaluable, pero tampoco podemos negar que la forma de administrarlo hasta el momento no ha dado los frutos esperados. Es tiempo de cambiar de rumbo y dirigirlo hacia mejores derroteros.
Por supuesto que hay grupos que no quieren que se cambie nada y que de ser posible el trabajador pague menos y pueda incluir hasta las mascotas como beneficiarios; mientras que hay otros que quisieran que el trabajador done todo el salario para mantener sano el Seguro y que las jubilaciones fueran a los 100 años. Gracias a Dios hay una mayoría que entiende que la solución está en equilibrar ambos puntos de vista, y de esa forma conseguir una solución integral y definitiva que evite futuros colapsos del sistema.
En mi humilde opinión, propuestas como limitar la cantidad de beneficiarios por asegurado; que el Gobierno le pague al Seguro lo que le debe, etc. son factibles y sí pueden ayudar en la solución; pero de allí a meternos la mano en el bolsillo y quitarnos la segunda partida del décimo tercer mes, ya es otra cosa.
Y con ello no quiero decir que no estemos dispuestos a hacer ese sacrificio, sino que el posible beneficiado, o sea el Seguro, no se lo merece, por lo menos no en su estado actual.
¿Cómo se nos puede pedir este nuevo sacrificio si no hemos visto una sola señal de cambio en el rumbo del Seguro? ¿Por qué todos los cambios se enfocan en sacrificios adicionales para los trabajadores? ¿Por qué no se eleva a nivel de delito la evasión o no declaración del pago de las cuotas del Seguro Social? ¿Por qué no se reforma en su totalidad el sistema de compras del Seguro? ¿Por qué no se aprueba la compra de medicamentos genéricos que le permitan al Seguro ahorrar millones de dólares sin hacer ninguna inversión adicional? ¿Por qué no se depura el Sistema de Salud nacional de manera que el Ministerio de Salud atienda a los que no cotizan en el Seguro Social, sin menoscabo de los fondos de los asegurados que sí pagan? ¿Por qué no se persigue con carácter retroactivo a todos esos empresarios que no declaran el Seguro Social lo que les descuentan a sus empleados, para recuperar con ello millones de dólares?
Por otra parte no hay que negar que se ha dado un paso que no ha sido muy publicitado, o sea el aumento de la tasa de interés que el Banco Nacional le paga a los fondos del Seguro en dicha institución. Esa es parte de la solución.
Quisiera terminar por hacerle un llamado de atención al gobierno PRD para decirle que están equivocando el rumbo y que no se le puede pedir sacrificios adicionales al pueblo sin darle primero claras pruebas de que la causa es justa.
Mientras en el ambiente se perciba que el Seguro no es manejado de manera eficiente y transparente; de que sus recursos no son utilizados con el máximo beneficio; y de que los evasores del pago de las cuotas viven en total impunidad, no se podrá hablar de donar el fruto de nuestro diario trabajo (léase segunda partida del décimo) a una institución en decadencia. Téngalo por seguro que la época de la patria boba se acabó.
El autor es analista y programador
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