¿Tiene
futuro nuestra democracia?
Estaremos dedicando esfuerzos ciudadanos a la creación de un masivo movimiento anti-militarista y anti-golpe. El grito de guerra es y será siempre: ¡Nunca más! I. Roberto Eisenmann, Jr.
Extraña pregunta viniendo de un incorregible optimista de profundas convicciones democráticas..., pero necesaria porque hay demasiada gente en posiciones de poder con memoria y visión cortas que creen que la democracia se alcanza y ya ...y que no hay razón para preocuparse por la historia pasada. La democracia es un ideal. La lucha por procurar ir perfeccionándola es diaria y cuesta arriba. La democracia es el mejor de los defectuosos sistemas de gobierno, pero no es invencible. A principios del siglo XX, el ambiente en el mundo era de optimismo por lo que consideraba la inevitabilidad de la democracia, pero entonces se produjo la revolución bolchevique en Rusia, el fascismo en Italia, el horrendo nazismo en Alemania y el militarismo en Japón. En su segunda década, la Primera Guerra Mundial y en la quinta década la Segunda Guerra Mundial. 160 millones de muertos...y la sociedad de la democracia liberal luchando a brazo partido por su sobrevivencia.
Después de todo, la democracia solo tiene 200 años de vida y hay que luchar en el siglo XXI –ahora que más de la mitad de los seres humanos del globo viven en democracia– para resolver sus inequidades, su ineficacia y su corrupción, o volverán a nacer nuevos dogmas sustitutivos provenientes de charlatanes, demagogos y gorilas, incluso de aquellos que usan la democracia para hacerse elegir con una agenda autocrática posterior.
Arthur Schlesinger, Jr., historiador estadounidense, en su más reciente libro escribe "Las decisiones públicas en la política racional necesariamente implican proyectar el futuro basándose en las experiencias del pasado; el conocimiento del ayer es lo que provee guías para mañana". ¿Por qué?...porque la historia se repite lo suficiente como para hacer posible esta guía hacia el futuro. Pensar en la absoluta originalidad de los eventos de hoy es hacer el papel de tonto; el asunto es tan sencillo como darse cuenta de que la política, como los juicios diagnósticos de los médicos, está basada en gran medida sobre el pasado, sobre la historia. En la política democrática el conocimiento histórico normalmente produce indicaciones más negativas que positivas; es decir, es más sobre lo que no debemos hacer si no queremos repetir los errores de nuestros antepasados.
El 14 de noviembre del año pasado escribí un artículo titulado "Policía: ¿nos están zurrando la militarización?". Hoy podemos concluir los ciudadanos que la respuesta es un horroroso ¡sí! Los arnulfistas decidieron permitir la remilitarización de la Fuerza Pública a espaldas del pueblo...y ahora el PRD nos regala más de lo mismo, pero con mayor gusto, musicalizado con el Todo por la patria de Noriega. El monstruo de la gorilización ya tiene cabeza propia secreta, y es a mi amigo –el liberal Gustavo Pérez– a quien le toca hacer el papelón de "jefe" de un movimiento que ni él ni nadie puede ya controlar. Hay que tener la cabeza totalmente despoblada para repetir la demostración de las payasadas militaristas que presenciamos durante los festejos del Centenario, y ahora en estos días patrios con la música de fondo de las Fuerzas de Defensa de Noriega. Recordemos que fueron iguales machos carapintadas los que gritaron "¡huye!" cuando sonaron los primeros tiros y les tocaba defender la patria cuando llegó el invasor.
Ante la reiterada demostración de payasadas militaristas durante las fiestas patrias, la reacción de la ciudadanía no se hizo esperar...y el Ministro de Gobierno de inmediato salió a decir que la Dirección de la Policía seguirá en manos civiles "por ahora". Buena noticia, pero no es suficiente. ¿De qué sirve que siga en manos civiles si continúa la gorilización? ¿Quién dirige la gorilización violadora de la Constitución, y con la ayuda de qué gobiernos "amigos"?
Le recuerdo al señor Presidente que somos un país desmilitarizado por una Constitución aprobada por dos Asambleas contrapuestas políticamente... una controlada por su propio partido, el PRD. Nadie, señor Presidente, nadie tiene derecho a violentar la Constitución so pretexto de que "ya esos tiempos pasaron"... ni –como dice el Ministro– "hay que pasar la página". El militarismo inútil, costoso, anti-democrático y violatorio de la Constitución nunca pasa. Quienes escogen no aprender de la historia están destinados a repetirla.
La ciudadanía democrática de Panamá no permitirá semejante desacierto político. Como la gorilización de la Fuerza Pública ha demostrado contar con el apoyo de arnulfistas y PRD, a partir de este momento estaremos dedicando esfuerzos ciudadanos a la creación de un masivo movimiento anti-militarista y anti-golpe. El grito de guerra es y será siempre: ¡Nunca más! Nuestra democracia sí tendrá futuro, gracias a una ciudadanía activa y competente, consciente de la historia.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
Además en opinión
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