El Brujo Mendoza
HARMODIO ARROCHA Jr.
harrocha@prensa.com
Dicen que un embrujo se contrarresta con otro,
y Boston pudo encontrar la fórmula con Johnny Damon, quien
fue un demonio con el madero, para ganar el séptimo juego
de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, en lo que parece
haber sido el inicio del fin de la Maldición.
¡Boston milagroso¡ Aquellos que no
creen en los milagros, traten de entender lo que ocurrió en
el Yankee Stadium.
Por supuesto, el comentario anterior vino de un
fanático de los Yanquis, que intentó encontrar una
justificación al retorno más asombroso en la historia
de los playoffs de las Grandes Ligas.
Un triunfo merecido para un equipo que nunca perdió la
fe, convirtiéndose en el primero que se levanta de un 0-3
para ganarle cuatro juegos en fila a los Yanquis, y regresan a
la Serie Mundial, 18 años después de su última
comparescencia (1986), cuando cayeron ante los Mets.
Boston, limitado sin el aporte del poderoso bateador
Manny Ramírez, supo aprovechar el momento y administró mejor
su pitcheo en una serie de playoff memorable.
La clave del éxito de Boston estuvo en la
consistencia de su bullpen, que salvó la inoportuna
salida de Pedro Martínez, en el séptimo juego, el
resto del operativo funcionó a la perfección, aun
cuando el mánager Terry Francona optó por ignorar
al panameño Ramiro Mendoza, conocido como El Brujo, un hombre
importante en la cueva que ayudó a los Yanquis a ganarse
cuatro anillos de Serie Mundial.
Creo que Francona pecó al subvalorar el
potencial de Mendoza, a quien únicamente utilizó en
dos episodios a lo largo de siete juegos.
Ciertamente su bullpen respondió en
los momentos clave, pero no hubo oportunidades reales para el derecho
santeño, que a propósito desde que salió de
los Yanquis -1996- éstos no conocen el néctar de
la victoria en una Serie Mundial.
Mendoza, un brazo que bien podría ser de
mucha utilidad para Boston en la serie que se avecina, coincidencialmente
salió de la cueva en situaciones en que ya no había
nada que hacer.
Tiró un episodio de un imparable en el primer
juego donde los Yanquis bombardearon a Curt Schilling.
Luego, el sábado 16 de octubre, cargó con
el revés, tras lanzar una entrada de una carrera y un imparable.
Bueno, Boston está en la Serie Mundial después
de muchos años y muy cerca de poner fin al mito de la Maldición
del Bambino que los persigue desde 1918.
RADARES... La fuga del campo de entrenamiento
del lanzador Miguel Gómez, si bien se conoce la razón,
por respeto a los técnicos que tienen a su cargo el proyecto
selección nacional, merece una explicación de los
federados.
El silencio cómplice que ha guardado la
FEDEBEIS con respecto a la fuga de peloteros seleccionados para
representar al país, no le hace bien al béisbol y
pone en tela de juicio el grado de seriedad de la dirigencia.
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