Corrupción,
asediada y humillada
Tres ex presidentes están en prisión, otros dos en "capilla ardiente" y uno más huyó de Perú a Japón Franco Rojas
frojas@prensa.com
La conciencia de la sociedad civil es un arma potente y peligrosa, pero también justa, tolerante, inteligente y de gran memoria. No olvida, no perdona y no claudica cuando se propone declarar la guerra a la corrupción, con el afán de preservar la vida de la decencia.
El período de ultimátum acabó y comenzó la conflagración en América Latina. El informe preliminar del parte de guerra señala que han sido enviados a prisión tres ex presidentes centroamericanos, otros dos permanecen en "capilla ardiente", uno huyó de Perú y se refugió en Japón, y otro más permanece en Colombia, con bajo perfil, tras haber sido sometido al "Proceso 8000".
Los presos han sido identificados como los ex gobernantes de Costa Rica Miguel Angel Rodríguez y Rafael Angel Calderón Fournier, mientras que un tercero, Arnoldo Alemán, permanece bajo arresto domiciliario en Nicaragua.
Alfonso Portillo, ex mandatario de Guatemala, y su colega costarricense José Figueres permanecen bajo investigación de la justicia de sus respectivos países y, por lo tanto, en el umbral de la "capilla ardiente".
Alberto Fujimori no aguantó la presión y petición de cuentas de la sociedad civil peruana y decidió huir protegido por las sombras de la noche a las tierras del "sol naciente", donde habitan sus raíces sanguíneas asiáticas. Es decir, el llamado "hombre fuerte" de esa nación suramericana terminó como niño asustado debajo de las faldas de su madre.
Ernesto Samper, quien se denominó el presidente "más aplomado" del continente, por conservar en su organismo ocho balas recibidas durante un atentado al que sobrevivió de milagro, fue procesado por la justicia de Colombia acusado de recibir presuntos dineros del narcotráfico en su campaña política.
El "terremoto" causado por el movimiento social latinoamericano en busca de justicia remeció la misma cúpula de la Organización de Estados Americanos (OEA), cuya organización permanece sin secretario general después de la renuncia de Miguel Angel Rodríguez quien, tras los aplausos recibidos durante la asunción al cargo, regresó días después de la ceremonia a su país esposado como un vulgar delincuente para responder ante los tribunales.
En Cuba se "derrumbó" el dictador Fidel Castro. Se paró del piso y continúa al frente de un régimen criticado por unos y adulado por otros. Hugo Chávez aún se cura las heridas recibidas tras la "arrastrada" que le propinó una oposición cansada de aguantar "caudillos de papel", en su mayoría resentidos sociales.
En Panamá, cuyo nombre en lengua indígena significa abundancia de peces "gordos", existen funcionarios, ex funcionarios y hombres de "negocios" que no tienen currículum, sino prontuario. Pero es mejor que el zar anticorrupción, Cristóbal Arboleda, los meta a la "sombra" (cárcel) que sugiere su apellido.
No llores por mí, Argentina es el título ideal de la famosa obra musical para varios ex presidentes de ese país, que la población prefiere llorar hoy su muerte a tener que seguir tolerando una corrupción galopante, como la que llevó al país hace poco a una crisis económica sin precedentes.
El autor es periodista
Además en opinión
• Actualidad: De llantas y tormentas: Carlos E. Ovando • Actualidad: Corrupción, asediada y humillada: Franco Rojas • Actualidad: El estudio que llegó tarde: José Quintero De León • Náuseas: Pedro Ernesto Vargas • ¿Ahorro de combustible para los ‘diablos rojos’?: Rodrigo Mejía-Andrión • Corte Suprema ante un proceso depurador: Demetrio Olaciregui Q. • El Canal y nuestro gran potencial marítimo: Oscar Castillo
|