
Hopkins
fue el mejor
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
No hay que quitarle méritos al triunfo
de Bernard Hopkins sobre Oscar De La Hoya el pasado sábado
en Las Vegas, Estados Unidos.
Hopkins fue mejor que su rival y por eso le propinó ese ‘nocaut’ fulminante
en el noveno asalto, algo nuevo para el ‘Golden Boy’ [nadie
lo había noqueado].
Antes del combate escribí que De La Hoya
tenía buenas oportunidades para vencer a Hopkins y mantengo
mi posición.
Aunque reconozco que De La Hoya, pese a su esfuerzo,
no pudo concretar una ataque que impresionara a los jueces. Hasta
el momento del ‘nocaut’, solo un juez lo tenía
por delante.
Estoy convencido de que el choque fue bueno, movido
y alegre. Sin embargo, el título que le dieron le quedó grande.
Se hablaba que sería la mejor pelea en los últimos
años y eso no fue así. Inclusive, en mi propio patio,
en Panamá, he visto pleitos más emotivos y con mayor
entrega de ambos boxeadores, y pongo como ejemplo el de Ricardo
Córdoba y Celestino Caballero.
Para mí, De La Hoya fue demasiado precavido
y Hopkins, por su parte, muy cauteloso o calculador.
Lo que sí fue claro es que el campeón
indiscutido de los medianos esperó el momento justo para
hacer su ataque y los frutos se vieron en ese noveno asalto.
De La Hoya no aprovechó los pocos momentos
que se presentaron en los primeros asaltos.
Después del quinto ya Hopkins inició su
ofensiva y eso se refleja en la cantidad de jabs y golpes
contundentes.
El Golden Boy debió, de una manera
organizada y técnica, golpear, salir y siempre utilizar
su jab, su arma preferida.
Un gancho dorado
Había muchas dudas sobre la efectividad del
gancho de Hopkins.
Después de ver las repeticiones no me queda
la menor duda deque el golpe fue claro y efectivo.
De La Hoya no es un carato y eso lo ha demostrado
en su carrera profesional. Sí hubiera tenido la fortaleza
para levantarse, créanlo que la historia sería distinta.
El futuro de Hopkins es muy halagador después
de esta pelea que le dejó buenos millones en el bolsillo.
Un pleito con el ganador del choque entre Tito Trinidad
y Ricardo Mayorga sería interesante.
Pero en esta ocasión no me equivocaré y
apuesto a Hopkins, aunque ya a sus 39 años debe gozar el
dinero que ahora tiene.
Si De La Hoya lee esta columna le tengo un consejo:
retírate como los grandes y no seas escalón de nadie.
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