A
Reinier Rodríguez no le gusta armar castillos de arena. No se precipita
a izar la bandera de la pasión; y cuando siente el impulso, se cobija
tras la prudencia y el silencio. Siempre el silencio. Ante cada pregunta,
el nuevo director del Instituto Nacional de Cultura (INAC) se toma su tiempo,
ordena en silencio sus pensamientos, dirige la mirada al interlocutor y entonces
contesta.
Todo macho que se estime se corta el pelo en la barbería, paga tres palos y va pa’ lante; no así el “hombre moderno”. Ese se atiende en el Beauty Saloon. ¡Qué pereza
tanta diferenciación!
Pero, ¿existe la diferencia o la inventamos? “Una de cal y una de arena”, me
dijo un profe alguna vez.
Allí estoy, parado frente a la puerta. Ansioso, como siempre, como si aquello
de “cortarme las puntas” fuera tan trascendental.
No importa si llueve o si truena, ellas siempre
están en sus puestos a las 7:00 a.m. “Si podemos llegar antes,
mejor”, dicen risueñas. Así es la vida del Cuerpo de Voluntarias
del Hospital del Niño, una agrupación que hoy cumple 46 años de brindarle
a los pacientes de esta institución “amor, ayuda y consuelo”, como reza su
lema.