Panamá, 27 de agosto de 2004

 
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Chanis, a la venta

Parque Lefevre es uno de los corregimientos más afectados por las inundaciones

CARMEN PEREZ Y JEAN MARCEL CHERY
planas@prensa.com

Cada vez que llueve y la marea está alta Chanis se inunda.
Olivia de Castillo prefiere la estación seca, aunque el calor la sofoque al borde de la asfixia. Eso es mejor que la preocupación que provoca cada día lluvioso. Mientras haya sol, reparó, su casa, sus muebles e, incluso, ella misma, están a salvo de las inundaciones que cada año hacen estragos en Chanis, corregimiento de Parque Lefevre.

Pero como no puede impedir que azoten los aguaceros, ha hecho planes de contingencia. Doña Olivia, residente de Chanis desde hace más de 25 años, mandó a atornillar una lámina de metal en el vano de la puerta principal, de casi un metro de altura. Hace un par de años el agua de lluvia le arruinó un juego de sala. Antes, pasó lo mismo con un aparador y un librero. "Además -narró- cuando se inunda todo esto, las bolsas de basura flotan por toda la barriada y llegan hasta la puerta...".

Con la plancha de metal, doña Olivia ha mitigado su problema. Pero su calvario terminará cuando logre vender su casa y se mude a un lugar drenado y seguro. Lo mismo aspiran sus vecinos. Por lo menos, una de cada tres casas en su calle tiene un rótulo de "se vende" guindado de la ventana o pegado en la pared. A pesar de que muchos de esos letreros tienen años de estar exhibiéndose, en la calle de doña Olivia no se ha vendido una sola propiedad en los últimos 10 años, comentó.

Un problema viejo

La Urbanización Chanis tiene más de 35 años. Aunque ahora sus habitantes huyen de ese lugar, en sus inicios era una de las barriadas más cotizadas de la ciudad capital.

Esta urbanización, con una población de más de 3 mil 500 habitantes, se construyó más de un metro por debajo del nivel del mar. Cada vez que un fuerte aguacero coincidía con la marea alta Chanis se convertía en un río.

Sus residentes se quejaban cada año, hasta que presionaron a las autoridades a buscar alternativas, sin resultados hasta el momento. Adicional, los tanques sépticos se conectan a las quebradas, lo que corrompe las aguas y provoca malos olores durante las inundaciones y, a veces, un poco más.

Ante las presiones, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) hizo un estudio que recomendó la ejecución de trabajos de limpieza y canalización de las aguas de la quebrada Chanis hacia el río Matías Hernández. Pero estaba claro que esto no era una solución final. Se comenzó con la canalización pavimentada de un kilómetro de la quebrada Chanis y colocación de una tubería que recogerá las aguas del sector conocido como Urbanopat.

Para la segunda fase de la canalización, el 30 de diciembre de 2003 se licitó la canalización de otro tramo de la quebrada Chanis. Cuatro empresas constructoras participaron en el acto de licitación. Los trabajos consisten principalmente en excavación de material desechable, pilotes de hormigón pretensado, tubería de hormigón reforzado y PVC, acero de refuerzo, colocación de tuberías sanitarias de hormigón, material selecto, construcción de sifón sanitario y una caja de registro fluvial.

Los residentes han tenido que levantar muros para que el agua no inunde el interior de las casas.

Las empresas que presentaron ofertas en este acto público fueron: Servicios Jamarva, S.A.; Corporación de Negocios y Transferencias, S.A; Constructora Urbana, S.A. (CUSA). El precio más bajo lo ofertó la compañía Servicios de Mantenimiento y Construcción, S.A. (SERMACO) /Compañía de Ingenieros Asociados, S.A. (CODINASA), con la suma de un millón 197 mil 744 balboas con 69 centésimos. El trámite no ha concluido. Apenas ayer, el Proyecto Nacional de Dinamización de la Inversión del Ministerio de Economía y Finanzas regresó al MOP el expediente para que se concluya con el contrato con la sociedad entre SERMACO y CODINASA antes del 31 de agosto próximo.

Pero esas intenciones de paliar el problema de las inundaciones no provocan muchas esperanzas entre los residentes de Chanis.

Olivia de Castillo recuerda las promesas de funcionarios del MOP, legisladores y empleados de la junta comunal. Todos hablaron de acabar con las inundaciones. Ninguno ha cumplido.

En una ocasión sugirieron la construcción de un canal para desviar la quebrada Chanis. No se pudo porque se necesitaban terrenos de la CSS, explicó la informada residente de Chanis.

Esto se acaba cuando vendamos nuestra casa, aseguró. El problema, reconoció, es ahora quién nos la compra.






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