Panamá, 26 de agosto de 2004

 
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Por: Mileika Bernal
mbernal@prensa.com

Cartas del lector

Para tomar en cuenta

Una de las misiones de los medios de comunicación es advertir que algo pasa y que hay que tomar alguna medida, generalmente la que menos mal provoque. En el caso de los árboles que hay por toda la ciudad, últimamente, con los intensos aguaceros y vientos, algunos se han caído y han roto tendidos eléctricos; afortunadamente no se ha reportado ningún accidente, pero puede ocurrir y con víctimas que lamentar.


Otro punto de vista
25 de agosto del 2004

Nadie puede dudar que La Prensa hizo prestigio en su lucha contra la dictadura del Partido Revolucionario Democrático (PRD). Luego de terminado el periodo electoral quiero hacer algunas observaciones para la superación de La Prensa.

Los medios de comunicación deben estar al servicio de la ciudadanía y de la libertad de expresión de los periodistas y no de los dueños o directores. La Prensa ha desviado su imparcialidad y objetividad dando espacios a militares y civiles que antagonizaron la democracia. Siento que La Prensa ha adoptado posiciones de franco apoyo al partido de la dictadura.

Tal vez sea una estrategia política del PRD infiltrarse en el periódico. Ahora se confirma cuando periodistas pasan al servicio del nuevo gobierno y directores pasan a ocupar cargos diplomáticos.

Algunas colaboraciones no se publican, porque no se identifican con la dirección de La Prensa. La Prensa debe recuperar su independencia y estar al servicio de la sociedad y no de un partido político o un gobierno. Ese fue el objetivo cívico de su creación.


Guillermo Rolla Pimentel


Réplica
23 de agosto del 2004

Hemos leído el artículo "Villalaz no acata recomendación", aparecido en La Prensa el 23 de agosto del 2004, relacionado con la adjudicación del equipo de cineangiografía para ser instalado en el complejo hospitalario de la Caja de Seguro Social (CSS) y en donde se menciona nuestra empresa, Electrónica Médica S.A. y a nuestra casa representada, Philips Medical Systems.

Sobre el particular, deseamos comentar que es falso que nuestro equipo no cuente con la capacidad de llevar a cabo los estudios que diariamente se requieren en el área de cardiología de la CSS. Con nuestra propuesta incluimos el certificado de FDA de este equipo, el cual claramente certifica que "está intencionado para ser usado en aplicaciones de imágenes de Rayos X cardiovascular, incluyendo diagnóstico, procedimientos de intervención (tal como PTCA, colocación de "stent" , ateractomias), implantación de marcapasos y electrofisiología", lo cual contradice lo que se menciona en la nota.

Además, nuestro equipo es precisamente el mayor utilizado a nivel mundial en este tipo de procedimientos y según la revista U.S. NewsWeek, aproximadamente el 70% de los mejores centros de cardiología de Estados Unidos cuenta con equipos marca Philips. Adjunto a nuestra propuesta también incluimos la lista de sitios donde ha sido instalado el equipo ofertado, los cuales suman aproximadamente 180 a la fecha de la licitación.

El tema de la probable incapacidad de algunos equipos de realizar los estudios que requiere la CSS fue introducido por una empresa como argumento mercantilista, probablemente para justificar que en el momento del acto no contaba con la tecnología de punta que exigía el pliego, lo cual no debiese servir de impedimento para el beneficio de sus asegurados.

Consideramos haber participado en un acto transparente, que ganamos legítimamente.


Ing. Demetrio A. Pinzón
Gerente de Ventas de Electrónica Medica S.A.


En defensa de la soberanía
23 de agosto del 2004

La noticia reportada en el diario La Prensa, al efecto de que la tiranía totalitaria de Fidel Castro rompería relaciones diplomáticas con Panamá si la presidenta de la República, Mireya Moscoso, indulta a los cuatro cubanos acusados de tratar de matar a Castro, es un paso claramente intervencionista, y una amenaza que no debe ser tolerada por una República soberana, e independiente.

La decisión de indulto es potestad del Ejecutivo de Panamá, y no debe depender de cómo La Habana amenace, con la usual prepotencia de Cuba. Nos quejamos del intervencionismo americano cuando se produce, pero a Castro le tienen miedo porque es un régimen.

Esperamos, no necesariamente que Mireya Moscoso amnistíe a los cubanos, sino que proteste el Gobierno panameño por las amenazas de un régimen cruel y despótico.


Ramón L. Bonachea


Comentan artículo
24 de agosto del 2004

El artículo de Eudoro Jaén Esquivel "El resurgimiento de las etnias III" (La Prensa del 1 de agosto del 2004) es un muestrario de las formas distorsionadas de imaginar a quienes no se conoce. Expresiones como "la comarca de Kuna Yala es una pequeña república dentro de nuestro territorio nacional" forman parte del repertorio de lugares comunes que emergen puntuales a la hora de pensar cómo son los kunas. Nunca se acercan a una comprensión más profunda de los complejos procesos de nuestros pueblos. Así lo simplifican todo. Y estas reducciones y estos imaginarios son dignos de un estudio todavía por hacer.

El autor no nos aclara en qué sentido emplea el termino "etnia". Su uso arbitrario e indiscriminado nos lleva a una visión maniquea del país, en el cual etnias y Estado nacional serían conceptos excluyentes y contrapuestos. Sin embargo, la existencia de las comarcas indígenas, como la de Kuna Yala, revelan la posibilidad de una articulación y complementariedad entre organización estatal y comunidad etnoterritorial.

Es curioso que el autor se esfuerce por estigmatizar a las etnias en "etnias domésticas y extranjeras". El principio de la nacionalidad panameña parece reclamar de sus portadores una cierta dosis de antietnicismo. Aun en el país más homogéneo (¿ hubo alguna vez en algún lugar un país homogéneo?) cada uno es para el otro un "otro", y además tiene el derecho de serlo.

Panamá es un cruce de caminos, confluencia de etnias, lenguas y religiones. No podemos jerarquizar las etnias como sugiere el articulista.

En cualquier caso, imaginar "el resurgimiento de la etnias" como una fatalidad para la institucionalidad del país es analíticamente empobrecedor. En su lugar, quizás sea más enriquecedor, aunque ciertamente más complejo, trazar puentes entre nuestras diferencias. Lo peor es despreciar a quienes no conocemos.


Harmodio Vivar I.


Que el sueño se haga realidad
22 de agosto del 2004

No puedo evitar sentir disgusto al leer el artículo sobre la droga incautada, que supuestamente las autoridades creían tener bien guardada, cuando realmente lo que había era harina porque la droga fue robada.

También me disgusta la falta de seriedad de las autoridades para el cumplimiento de un acuerdo con una empresa internacional para la terminal de la provincia de Colón.

¿Será posible que el gobierno no sea capaz de tener el más mínimo gramo de decencia, transparencia, honestidad, responsabilidad, autoridad y que haga cumplir la ley y que se investigue hasta las últimas consecuencias hasta dar con los responsables de estos hechos?


Los gobiernos que van y que vienen deben tener en cuenta que estos hechos afectan la imagen del país, tanto nacional como internacionalmente y que no solo pierden ellos sino todos los panameños.

Creo que es hora de que haya un cambio de actitud, de intención, por parte de las autoridades, si es que real queremos ver días mejores. Y este cambio tiene que ser radical, pues la corrupción es igual que un cáncer, si no se corta a tiempo, puede llegar a ser mortal.

Por esto, el presidente electo, Martín Torrijos, debe actuar coordinadamente y con firmeza para lograr que las instituciones gubernamentales sean limpiadas, y que se deje de lado los intereses mezquinos de unos.

Los panameños nos merecemos mejores gobernantes, y autoridades que sean dignas de que depositemos en ellos nuestra confianza, suena a un cuento de hadas, pero aun los cuentos de hadas se hacen realidad, con empeño y perseverancia.


Elizabeth Y. Rajewicz






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