Mal comienzo
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
El miércoles se volvió a malograr
una buena oportunidad de haber sumado puntos contra El Salvador,
en el estadio Cuscatlán, como pasó en el 96 cuando
se perdió en el último minuto (2-3). Fue una lástima,
porque no siempre se presentan este tipo de situaciones en el
fútbol frente a un rival que -pienso- estuvo accesible
y frente al que se pudo haber hecho más de lo que se hizo.
Nuevamente volvimos a ser presa de la falta de
concentración en la última línea, que es el
talón de Aquiles de nuestras selecciones. Dos errores nuestros
en todo el partido fueron suficientes para que los salvadoreños
los aprovecharan y se llevaran los tres puntos. ¿Inmerecidos?
Claro que no, por que en el fútbol gana el equipo que más
goles hace.
Hay que estar claro que el partido lo perdió el
técnico y los jugadores, en un encuentro que estuvo inclinado
para el lado nuestro, que lo jugamos bien mientras El Salvador
estuvo completo. Porque, irónicamente, con uno más
en la cancha por la expulsión del salvadoreño José Martínez,
a los 42 minutos, en vez de beneficiarnos me parece que nos perjudicó.
No supimos sacarle partida en el segundo tiempo. El “cheché” Hernández
puso a todos sus delanteros y como me escribía un lector,
volvimos a la vieja practica de jugar al pelotazo aéreo,
buscando la cabeza de Julio y compañía con lo que
le facilitamos el trabajo a los defensas salvadoreños.
A mí, El Salvador me pareció un equipo
pobre, sin muchos recursos, pero aplicado, porque con un hombre
menos y viéndose dominados por Panamá, defendieron
el resultado buscando el contragolpe y cualquier descuido atrás.
Insisto. Se le pudo haber sacado un buen resultado
a este El Salvador, que no es la sombra de otras selecciones, pero
que volvió a ganarnos en partidos de eliminatorias mundialistas
y eso es lo que cuenta. Ya llevan cinco victorias y dos empates
con Panamá, en sus siete enfrentamientos.
Con un resultado como el del miércoles,
en el que Panamá fue un claro dominador aunque sin reflejarlo
en el marcador, es poco lo que se puede decir del grupo, salvo
que fue un equipo de jugadores entusiastas.
Me gustó el comportamiento de Víctor
Miranda, de Carlos Rivera, el puchito Medina, del mismo Engin Mitre,
del juvenil Angel Lombardo mientras estuvo en la cancha, principalmente,
y la motivación que le dio al grupo el veterano Julio Dely
Valdés, que quiéranlo o no, sigue siendo el caudillo
en estas eliminatorias. Ahora no tanto como hombre de punta, pero
es la experiencia adelante. Con el del miércoles son 10
goles en eliminatorias, que lo ponen como el máximo artillero
en estas lides.
Por otra parte, no sé hasta qué punto
hicieron falta algunos de los jugadores que muchos de los aficionados
piden que se convoquen. Hay jugadores que pienso se necesitan en
la selección, pero eso ya es decisión del cuerpo
técnico. Insistir en ello es como llover sobre mojado.
Por ahora tenemos que estar centrados con los jugadores
que hay en el grupo, los que el miércoles tuvieron una gran
oportunidad de haber sumado puntos. Nadie me puede garantizar,
por ejemplo, que con Chalate Torres y Felipe Baloy no nos hubiesen
marcado los dos goles. Los dos son importantes por su experiencia
al igual que muchos otros, pero tenemos que concentrarnos en los
que hay en la selección.
Por fortuna, Estados Unidos y Jamaica empataron
lo que nos dan un alivio en la tabla de posiciones. Pero me parece
que en nuestro próximo partido del 4 de septiembre en Kingston
la cosa va a ser más difícil que en El Salvador,
donde todo se nos había facilitado para haber sacado por
lo menos un punto.
Habrá que recuperarse contra Jamaica, porque
la derrota con los salvadoreños dejó un sabor muy
agrio.
|