¿Vamos al Panamericano?
HARMODIO ARROCHA Jr.
harrocha@prensa.com
Panamá, en su condición de
subcampeón mundial de béisbol no puede darse el
lujo de llevar al Panamericano de Barranquilla y Cartagena un
equipo sin posibilidades de pelear por una medalla, simplemente
por llenar un cometido.
Para el béisbol panameño eso sería
un irrespeto.
Por Dios, somos una potencia mundial y en Cuba,
pese a todo el escándalo que se armó con el equipo
nacional, nos ganamos un respeto.
No veo interés de la dirigencia en este
proyecto y el ambiente que hay es muy frío y peligroso en
torno al equipo nacional, a menos que ya se tenga todo amarrado
con los jugadores profesionales, un primer paso obligado.
Si lo que pretendemos es realizar un buen papel
y buscar la clasificación al Mundial, hay que empezar a
mover todo ya para no andar en apuros y saber con qué contamos
una vez arranquemos con los entrenamientos.
Si bien el Panamericano se jugará del 28
de octubre al 8 de noviembre, debe ir pensándose en los
candidatos para conformar el cuerpo técnico y una lista
de los jugadores que serán convocados para conformar la
preselección.
Me llama la atención que Colombia ya tiene
confirmados a los grandes ligas Edgar Rentería, Orlando
Cabrera y Jolbert Cabrera.
No coman cuento, todos los países se van
a armar hasta los dientes con figuras de renombre.
Este torneo es clasificatorio para el Mundial de
Holanda 2005 y si planificamos todo a tiempo, no veo la razón
porque no se pueda armar un trabuco para disputarle una de las
seis casillas a potencias como Estados Unidos, México, Puerto
Rico y República Dominicana.
La gestión que haga el presidente de la
FEDEBEIS, Franz Wever, con los peloteros profesionales, es clave
para garantizar un plantel altamente competitivo.
Y en ese camino, la tarea no será fácil
para el dirigente político, que se ve obligado a llamar
a la unidad, pues las rencillas con varios profesionales después
del Mundial de Cuba aún no han cicatrizado.
Disponemos del material y claro que a este Panamericano
tenemos que llevar a los mejores jugadores del país, pero
para que eso ocurra, va a ser importantísimo tomar conciencia.
Lamentablemente subvaloramos el subcampeonato mundial
que conseguimos en Cuba y eso tuvo un alto precio, pues perdimos
una oportunidad de oro para ir por primera vez a unas olimpiadas.
|