La presidencia de La Prensa
La Prensa comete errores... pero estos se corrigen y jamás responden a una conspiración para dañar o favorecer a nadie ...a pesar de lo que muchos mal informados quieran creer
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Hace poco se produjo otro cambio ordenado en la presidencia de La Prensa.... el quinto luego de mi salida en el año 95. Demuestra sin duda alguna la sólida institucionalidad de La Prensa como diario sin dueños, pero con muchos dueños incluidos todos sus asociados (“empleados” en otras empresas). Este solo hecho debe ser motivo de mucho orgullo para los casi 2 mil dueños de esta empresa participativa de capital democratizado.
Frente al cambio, como accionista primero quiero agradecer de todo corazón a Federico Humbert Arias por su magnífica dirección durante estos dos años. Freddy tuvo muy presente desde los inicios lo que sería su lucha contra la percepción de que el periódico estaría “en manos del PRD” debido a su amistad personal con Martín Torrijos. Quienes así pensaron no conocen a Freddy Humbert, y conocen aún menos la cultura de independencia de La Prensa. Humbert actuó dentro de sus firmes parámetros éticos personales, y con mayor firmeza dentro de los claros y definidos parámetros éticos de La Prensa. La Prensa, como producto de humanos apremiados por la hora de cierre, comete errores... pero estos se corrigen y jamás responden a una conspiración para dañar o favorecer a nadie ...a pesar de lo que muchos mal informados quieran creer.
Federico Humbert Arias hizo una gran presidencia y dejó importantes proyectos empezados y bien cimentados: Mi Diario, el rediseño del periódico, la vuelta a significativas utilidades, y el ingreso de nuevas unidades en la sala de Redacción.
Freddy se va como embajador de Panamá en Washington, un puesto que tradicionalmente es el segundo en importancia después del de Presidente de la República. Se lo ofrecen por sus méritos personales, por su apego firme a la ética, y la transparencia y su rechazo obsesivo a la corrupción; es una garantía para el país.
Entra a la presidencia de La Prensa –por decisión unánime de todos los miembros de la junta directiva– el Lic. Fernando Berguido G. Hay que recordar que Fernando, miembro de la junta directiva desde hace 11 años, era del grupo disidente al que logró elegir a Freddy Humbert para la presidencia; así es La Prensa. Cuando yo salí, pedí que se encargara de la presidencia el Dr. Juan Arias, quien llegó a la junta directiva como disidente al grupo que me eligió a mí.
Fernando Berguido vino a La Prensa de muchacho, a los 19 años, a invertir en el periódico los ahorros de su niñez. Desde aquel entonces mostró apego a La Prensa y sus objetivos libertarios. Ya graduado como abogado y trabajando en un importante bufete, lo invité a formar parte de la directiva y fue de aquellos que se dedicaron intensamente a educarse respecto al periodismo y sus responsabilidades y, en términos generales, a entender a La Prensa y su misión para nuestra nación. Cuando le entregué La Prensa a Juan Arias, hace muchos años, le dije “cuando decidas salir, Fernando Berguido estará listo para la presidencia”; así es que desde hace muchos años veía yo a Fernando como futuro líder del diario. En el ínterin, Fernando decidió armar un bufete como socio principal y ha estado muy ocupado durante los últimos años...pero ya le tocó el turno y los de la junta directiva así se lo hicieron saber.
Además de sus profundos conocimientos sobre el periódico, Fernando también tiene clarísimos y firmes principios éticos, al punto que ha venido presidiendo el capítulo panameño de Transparencia Internacional y logró –como proyecto primario de su presidencia– la Ley de Transparencia. Podemos asumir, por su formación, que dará atención prioritaria a la sala de Redacción, al trabajo intelectual, aun cuando también es conocedor de la importancia de lo económico para garantizar la vital independencia editorial.
Celebro el nombramiento de Fernando, y sé que La Prensa en sus manos navegará, con su cultura cimentada, hacia puerto seguro.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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