Panamá, 1 de julio de 2004
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
La Ciudad
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Defensor del lector
Revista
Reseña
Sociales
Horóscopo
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
VISITA
Defensoría del pueblo
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Un año después de la transición en bananeras

En este periodo de tiempo se produjo el cambio del dirigente José Morris

FLOR BOCHAREL N.
ESPECIAL PARA LA PRENSA
nacionales@prensa.com

ESPECIAL PARA LA PRENSA/F. Bocharel
Trabajadores en la finca Mango durante la fase de recolección de la fruta.
PUERTO ARMUELLES, Chiriquí.- Entre el descontento, la sigatoka negra y el mejoramiento de la actividad en los últimos meses transcurrió el primer año del cambio de administración en las bananeras de Barú, las que pasaron a ser manejadas por los trabajadores, luego de más de ocho décadas de ser administradas por una empresa transnacional estadounidense.

La transición se logró mediante un acuerdo entre el gobierno nacional, representantes de la Chiquita Brands International y los trabajadores agremiados en la Cooperativa de Servicios Múltiples de la Puerto Armuelles Fruit Company (COOSEMUPAR), quienes fijaron el precio venta en 19 millones 800 mil dólares.

Las constantes huelgas, paros y reclamaciones de los obreros agremiados en el Sindicato Industrial de los Trabajadores de la Chiriquí Land Company y Empresas Afines (SITRACHILCO) llevó a la Puerto Armuelles Fruit Company (PAFCO), filial de la Chiquita Brands International, a anunciar la venta de sus activos porque no podía continuar operando.

Tras muchas reuniones se firmó el acuerdo, los trabajadores obtuvieron el dinero para la transacción a través de préstamos con el Banco Nacional de Panamá (BNP) y una empresa financiera de la Chiquita, el repago de la deuda se cobró, e inmediatamente se inició la exportación de banano por el muelle de embarque en la provincia de Bocas Del Toro.

Pero no todo ha sido "color de rosa" en este primer año de manejo, pues los trabajadores debieron enfrentar la afección de casi todas sus plantaciones con sigatoka negra, lo que ocasionó pérdidas por el orden de los 4 millones 400 mil dólares.

Aunado a ello, la falta de filiación de tres mil obreros, trajo consigo el descontento generalizado, pues el antiguo dirigente José Morris Quintero retardaba el proceso, situación que le costó el puesto en el SITRACHILCO y fue la causa de que el Instituto Panameño Autónomo Cooperativo (IPACOOP) interviniera la administración de la COOSEMUPAR.

Surge empresa asesora

Proceso de empaque.
La reestructuración también llegó a la empresa transnacional Chiquita Brands, que a su vez contrató los servicios de la empresa Tecno Asesora Agrícola, S.A., para instruir a los productores en el manejo de las tres mil hectáreas de plantaciones.

Tecno Agrícola también compra la fruta que se procesa.

Camerón Forsythe, gerente general de Chiquita Brands, divide el primer año del manejo de la empresa en tres fases cruciales: la primera fue durante los seis meses, donde se perdió toda la producción por la sigatoka negra; la segunda, se produjo en los primeros tres meses del 2004, cuando la administración no cumplió con las expectativas, y, la tercera fase se inició cuando los trabajadores decidieron cambiar la dirigencia sindical y la de la cooperativa.

En la más reciente fase, "nosotros, como compradores, hemos observado una mejoría en el producto que estamos comprando y también se notó un cambio total en el ambiente de los obreros" apuntó Forsythe.

Recalcó que ellos mantienen un contrato de compra durante 10 años con la COOSEMUPAR.

Manuel Rodríguez, vicepresidente de asuntos gubernamentales de Chiquita Brands, está optimista con el manejo de los activos en manos de sus antiguos trabajadores.

Recalcó que recuperar los mercados internacionales del banano toma tiempo, pues eso se hace ofertando fruta de excelente calidad a precios competitivos. Afortunadamente, dijo, la producción de Barú se está mercadeando sin problemas.

Recomendó que en vez de expandir la producción del área de siembra, es mejor concentrarse en hacer productiva la que tienen actualmente y garantizar el mercado. "La expansión podría llegar posteriormente, una vez que se estabilice la situación en Barú".

Hay confianza

Domiciano Cárdenas, interventor de la COOSEMUPAR, aseguró que se ha hecho un gran esfuerzo para sacar la entidad de la crisis. "Había cuentas por pagar a 120 días, por eso se buscó un punto de equilibrio y se bajaron los costos", dijo.

El 30 de mayo se logró poner al día todos los créditos y eso mejora la imagen crediticia de la entidad.

Destacó que el optimismo del trabajador se nota y poco a poco va cambiando su mentalidad hacia una empresa compartida.

Roberto Barragán, gerente de Crédito y Producción del BNP, recalcó que al contrario del escepticismo que tienen los que conocen de ese tipo de transacciones, "la realidad demuestra que la producción y exportación de banano tiene futuro y un gran potencial económico".

En los 12 meses de operación, la sigatoka negra afectó el flujo normal del repago de la deuda al BNP, también la administración se afectó en la relación obrero-cooperativa y obrero-obrero cuando decidieron cambiar su dirigencia, elementos que poco a poco se superaron.

Barragán dijo que el BNP está recuperando su préstamo, a pesar de la pérdida que se registró el año pasado por efectos de la sigatoka negra.

Actualmente, el BNP está en proceso de refinanciar esa porción de dinero perdido, aseguró la fuente.

Compromisos

Franklin Valdés, alcalde del distrito de Barú, opinó que los primeros escollos a los que se enfrentó la COOSEMUPAR se debieron a las incongruencias de los administradores anteriores. "Era como un revanchismo y empezaron a botar a los funcionarios que tenían experiencia".

"Allí se inició el problema con la sigatoka negra, donde se reflejaron pérdidas por tres millones de dólares", pero a su juicio todo eso quedó atrás y ahora recomienda a los representantes de los trabajadores aumentar la superficie de siembra de banano.

Valdés se comprometió, como autoridad reelecta al cargo de alcalde, a respaldar la actividad bananera, porque se necesitan más fuentes de empleo en una región que registra un déficit en ese rubro.

Sin duda que la actividad bananera es parte fundamental de la economía panameña, especialmente en el distrito de Barú, pues se inició en 1928, mucho tiempo antes de que esa región se conformara en distrito.

Desde entonces, personas procedentes de todos los rincones de la provincia de Chiriquí se asentaron en el área, para laborar en la producción del banano.

Aunque la actividad no ha sido fácil, pues han tenido que sortear obstáculos como: huelgas, afecciones por enfermedades, vientos huracanados y políticas adversas en los mercados internacionales, los bananeros siguen adelante con la siembra de ese rubro del cual dependen más de tres mil familias del distrito de Barú.


Además en nacionales

. Primer plano: Inician limpieza en el río Caldera
. Un año después de la transición en bananeras
. Mujeres comercializanel vestido ngöbe
. Solicitan reubicación de transformadores en Chitré
. Derriban nuevamente cerca de la vereda 'La Educación'
. Asamblea tiene la oportunidad de redimirse
. Mujeres kunas rechazan pagos a través de tarjeta clave
. Restituyen a asistente de laboratorio en Pesé
. Municipio construirá la Casa del Campesino





¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ La Ciudad¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios¦ UH Deportes¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá