Tierras de alta tensión
ETESA y Elektra Noreste
tienen tendidos eléctricos sobre este terreno que obtuvo la
familia Quirós en la década del 50
JOSE GONZALEZ PINILLA
jagonzalez@prensa.com
| LA PRENSA/José González
Pinilla |
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| Inés Quirós de Fossatti
dice que nunca podrán utilizar esta tierra por el peligro
que representan los tendidos eléctricos. |
Cuando a Esteban Quirós le informaron que parte
de su terreno de 38 mil 493.81 metros cuadrados fue convertido en
servidumbre para permitir el paso de una línea de transmisión eléctrica
de 230 kilovatios, desde Bayano a Panamá, ya era muy tarde para reclamar.
El antiguo Instituto de Recursos Hidráulicos
y Electrificación (IRHE) utilizó 5 mil 460 metros cuadrados de
su tierra sin informarle a Quirós, dueño de la finca número 271263,
ubicada en la comunidad de Rana de Oro, Pedregal.
Han pasado casi 30 años de este hecho. Sin embargo,
Quirós, de 83 años de edad y oriundo de la provincia de Veraguas,
lucha junto a su familia para que se le indemnice por la tierra
utilizada.
Hijos piden justicia
Quirós obtuvo este terreno, que mide tres hectáreas,
en la década de los años 50. Junto a su esposa crió siete hijos.
Estos crecieron y vivieron poco menos de 15 años en esa finca.
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| La finca mide 38 mil
493.81 metros cuadrados. |
Hoy, los hijos y nietos de Quirós piden a la nueva
empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA), dueña y encargada
del mantenimiento de las líneas, que le indemnice por la tierra
que actualmente usan.
Inés Quirós de Fossatti, hija del propietario,
dice que a su padre nunca le informaron que el terreno sería servidumbre
y dividido en dos.
“El IRHE tenía que reconocerle algo a mi padre.
Sin embargo, nunca lo hicieron”, manifiesta.
De Fossatti explica que no está en contra del desarrollo
del país, solo pide que se haga justicia, porque su padre ha tenido
que pagar más de 20 mil dólares en impuestos al Ministerio de Economía
y Finanzas por una tierra que no puede utilizar.
“En esa área no se puede vivir porque es una zona
de peligro, ya que hay torres con cables de alta tensión”, sostiene
de Fossatti.
De acuerdo con la última evaluación del terreno
realizada por agrimensores y peritos de la Dirección de Catastro
contratados por la familia Quirós en el año 2000, el metro cuadrado
tenía un valor siete dólares con 29 centavos, ya que se encuentra
en área semiurbana. En total, la finca quedó con un valor de 280
mil 619 dólares con 87 centavos.
“Ese avalúo surgió porque ETESA quería pasar otra
línea de transmisión por nuestras tierras. Nosotros le dijimos
que tenían que compensarnos por el uso de esos suelos”, asegura
de Fossatti.
Ante esto, ETESA decidió cambiar de ruta y pasar
los cables fuera de los terrenos, agrega.
Demanda
| LA PRENSA/José González
Pinilla |
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| Segunda Subestación
de ETESA, ubicada en El Naranjal de Pedregal, cuyos cables
pasan cerca del terreno afectado. La misma fue inaugurada
el 7 de octubre del 2002. |
José de Jesús Pinilla, abogado de la familia, dice
que el caso fue presentado el 21 de octubre de 2003, ante los Juzgados
de Circuito Ramo Civil de la provincia de Panamá; en el Juzgado
Décimo Sexto de Circuito. La demanda es por 248 mil 94 dólares
con 86 centavos.
Pinilla explica que sí es cierto que en 1974 se
publicó el Resuelto No. 525 de 10 de junio, para determinar el
sitio por donde pasaría la servidumbre eléctrica. Pero, nunca le
informaron a Esteban Quirós, razón por la cual no pudo objetar.
Dentro de ese resuelto el Ministerio de Obras Públicas
(MOP) dio a conocer una lista de las fincas afectadas, el área
y la longitud de metro.
En el caso de la finca de Quirós, dice Pinilla,
el área utilizada era de 9 mil 750 metros cuadrados. Un año después,
el MOP hace una modificación de las rutas de las líneas eléctricas
y emite un nuevo resuelto, bajo el No. 522 del 18 de junio de 1975,
por el cual autorizaba la devolución de tierras a varios dueños
de fincas afectadas, entre otras cosas.
“A Quirós se le tenía que devolver 4 mil 290 metros
cuadrados, porque el área convertida en servidumbre era solo de
5 mil 460 metros. Pero aún no lo han hecho”, afirma Pinilla.
En el 2000 los agrimensores rindieron un informe
donde detallaban que las tierras utilizadas por ETESA no eran de
5 mil 460 metros cuadrados, sino de 14 mil 86 metros, agrega el
abogado.
Además de ETESA, la empresa Elektra Noreste también
utiliza parte del lote de la familia Quirós, pero esta empresa
sí los indemnizó con un pago de 60 mil dólares.
“El objetivo de la demanda interpuesta fue muy
justo. Es para lograr una equidad, no queremos perjudicarlos y
no queremos que nos perjudiquen”, sostiene Pinilla.
Los afectados tuvieron una reunión con ETESA para
explicarle la situación. Sin embargo, no han obtenido una respuesta
concreta por parte de la empresa.
Al ser consultado al respecto un vocero de ETESA,
solo se limitó a explicar que la segunda línea de transmisión eléctrica
no cruza por la finca de la familia Quirós, sino alrededor. Esta
decisión se tomó porque el pago de la indemnización era elevado.
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