La Fundación Ricardo J. Alfaro
tiene asfixia económica
El INAC, por recorte presupuestario,
incumplió con el pago de los 10 mil dólares para
el proyecto. La familia Alfaro solo puede mantenerlo hasta
finales de este año
ABDIEL ZARATE
azarate@prensa.com
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| Fachada del Museo Biblioteca
Archivo Ricardo J. Alfaro, ubicado en calle 44 y calle Colombia,
frente
al parque Urracá. |
Con tan solo cuatro años de atención al público,
el Museo Biblioteca Archivo Ricardo J. Alfaro podría cerrar
sus puertas a finales de este año, por falta de apoyo económico
de parte del Instituto Nacional de Cultura (INAC).
La vida, obra, pensamiento, un variado legado bibliográfico,
artículos y objetos de incalculable valor, son los atractivos
que figuran en este centro, ubicado en el edificio Hispania en
el Parque Urracá.
Este recinto constituye un lugar obligado
de consulta para los estudiosos de las ciencias sociales y de
otras disciplinas, que
requieran información sobre el Panamá de ayer y el
de hoy.
Sus inicios
Mediante la resolución No. 012 del 29 de marzo de 1993
se declaró el archivo de Ricardo J. Alfaro como documento
histórico de interés nacional, por lo que se inició la
labor de fumigación y conservación del material.
En diciembre de 1994 se creó la Ley 29, para considerar
el archivo, objetos y muebles de este ilustre panameño como
bienes históricos de interés nacional y parte integral
del patrimonio de la Nación.
Se inicia entonces, en 1995, el trabajo de
organización,
clasificación y catalogación por el personal técnico
del Archivo Nacional y por algunos miembros de la familia Alfaro.
Al cesar labores el personal técnico del Archivo Nacional
en 1997, la Fundación Ricardo J. Alfaro contrata un personal
especializado en esta materia y continúa con el trabajo
de catalogación.
El proceso de automatización se dio en 1999 con la utilización
del programa "Image Power", con lo cual se logró la
conservación de los documentos originales.
Todo este trabajo motivó al INAC a firmar con la Fundación,
el 3 de mayo del 2000, el convenio cultural No. 005-2000, para
que ésta tuviera la responsabilidad de custodiar y administrar
el archivo, los objetos y muebles de Ricardo J. Alfaro. Anualmente
el INAC se comprometía a dar 10 mil dólares.
Oficialmente este Museo Biblioteca Archivo
se inauguró el
6 de marzo del 2000, con atención al público de 8:00
a.m. a 4:00 p.m.
Intercambio de cartas
El 3 de julio del 2000, el desaparecido presidente
y representante legal de la Fundación, Iván J. Alfaro, envió una
misiva al entonces director del INAC, Rafael Ruiloba, para que
hiciera efectivo el pago de los primeros 10 mil dólares,
para cubrir parcialmente los gastos de mantenimiento y funcionamiento.
El primer pago se hizo y Alfaro envió una carta de vuelta,
dándole su agradecimiento a Ruiloba. A la vez, le expresó su
deseo de que el aporte anual por parte del INAC a partir del 2001
y en lo sucesivo, fuera de 60 mil dólares, para cubrir los
gastos mínimos. No obstante, Ruiloba se comprometió a
conseguirle 25 mil dólares, que nunca se dieron.
La petición se hizo, porque el costo del proyecto supera
los 400 mil dólares y anualmente se gasta unos 60 mil dólares.
El 23 de enero del 2002, Alfaro envió otra misiva a Ruiloba,
en donde le decía que tenía la esperanza de que la
partida de 25 mil dólares designada por el INAC se hiciera
efectiva en breve plazo.
Tras salir Ruiloba del INAC, asume el puesto
Pablo Barrios, quien contestó esta carta de la siguiente manera: "el presupuesto
de funcionamiento e inversiones de la institución ha sido
afectado por medidas de contención del gasto para la vigencia
2002".
De acuerdo con Barrios, el presupuesto de
inversiones había
disminuido en un 64%, motivo por el cual no tenía recursos,
pero "actualmente estamos gestionando la consecución
de dichos fondos para dar respuesta a su petición".
El 5 de abril del 2002, Alfaro contestó la carta de Barrios
y le informó que el INAC solo había efectuado en
el año 2000 un solo aporte de 10 mil dólares a la
Fundación.
En el 2002 se dio por segunda y última vez la partida de
10 mil dólares.
El Museo Biblioteca Archivo
El museo y centro de investigación histórica y humanística
está ubicado en el mismo local que usó Ricardo J.
Alfaro para su bufete de abogado y oficina personal. Contiene su
biblioteca y archivo personal, los cuales están catalogados,
y el material documental está computarizado.
Nelva González, supervisora de la Fundación Ricardo
J. Alfaro, informó que la visita es gratuita. Solo se cobra
por las copias. Allí se puede consultar libros de derecho,
filosofía, religión, historia y literatura.
En total hay 2 mil 680 libros, documentos
escaneados, 130 mil imágenes, una hemeroteca y 2 mil 751
revistas.
En la hemeroteca el periódico más antiguo que se
puede consultar es La Palabra , de 1910; y el libro más
viejo es de 1861. Para facilitar el trabajo de la búsqueda
de los libros el contenido está compilado en dos tomos.
Este legado histórico cuenta con seis salas. La número
uno fue utilizada por Ricardo J. Alfaro y contiene un escritorio,
silla, una vitrina con una colección de condecoraciones
del ilustre panameño, óleos del pintor Almeida Crespo,
retratos y maniquíes con el uniforme diplomático
y la toga que Alfaro utilizó en la Corte Internacional de
Justicia de La Haya.
En la sala 2 se puede apreciar el mobiliario
original, escritorio, silla, una colección de cuadros,
retratos de personalidades nacionales e internacionales y algunos
libros.
En la sala 3 está el archivo de Ricardo J. Alfaro. La cuarta
sala es de informática, en donde se puede acceder a los
documentos digitalizados.
La sala número 5 es la biblioteca de Ricardo J. Alfaro
e incluye algunas obras heredadas de su padre. La número
6 es la hemeroteca.
Ricardo J. Alfaro
El INAC, por recorte presupuestario, incumplió con el pago
de los 10 mil dólares para el proyecto. La familia Alfaro
solo puede mantenerlo hasta finales de este año
Nace en la ciudad de Panamá el 20
de agosto de 1882 y fallece el 23 de febrero de 1971.
Inicia sus estudios primarios en la escuela
San Vicente de Paúl.
Su bachillerato lo hizo en el Colegio de los Escolapios en Panamá.
En 1898 gana por concurso una beca en el Colegio Mayor Fernández
Madrid, de la Universidad de Cartagena de Indias, donde obtiene
el título de Bachiller en 1900.
Regresa a Panamá y se titula como doctor en Derecho y Ciencias
Políticas por la Facultad Nacional de Derecho de Panamá.
En 1945, la Universidad de California del Sur le confiere el título
de Doctor en Leyes, Honoris Causa.
Alfaro realizó estudios especializados en fideicomiso,
ocupó importantes cargos como secretario (ministro) de Gobierno
y Justicia y Canciller de la República. Llegó a ser
magistrado de la Corte Internacional de La Haya.
Fue representante de Panamá en Washington desde 1921 hasta
la década de 1940, y estuvo involucrado en las negociaciones
panameñas para la reforma del tratado del Canal de Panamá.
Este destacado panameño también fue miembro fundador
de la Academia Panameña de la Historia y de la Academia
Panameña de la Lengua
En enero de 1931 ocupó la jefatura del Estado Panameño
por designación de la Corte Suprema de Justicia.
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