Semblanza de un hombre sobresaliente de Los Santos
Estamos seguros de que la esencia de este hombre queda grabada en los corazones de cada santeño
Elpidio A. Broce V.
El 28 de abril del presente año dejó de existir, a más de 99 años de edad, don Eutiquio A. Broce Castillero en la ciudad de Las Tablas. Tronco de honorable familia, compuesta por María del Carmen Vergara de Broce (q.e.p.d.), quien fue su esposa, y sus hijos Eutiquio A. Broce V., Elpidio A. Broce V., Emperatriz Amparo de Sandoval, Edwin A. Broce V., Evidelia Broce de Solís y Edita del C. Broce de Pérez.
¿Quien más que un hijo para conocer a su padre? Y bajo esa premisa quiero reconocer ante nuestros hermanos en Cristo, las virtudes de un hombre extraordinario por sus luchas en pro de las causas nobles y justas de nuestra patria. Un hombre cuya inteligencia y hombría de bien lo llevaron a constituir un hogar en el que fundó una familia que se caracterizó por los principios y valores humanos en su máxima expresión.
Grandes virtudes constituyeron el mejor ejemplo que dejó nuestro padre a sus hijos y a sus otros hijos que podemos llamar adoptivos, porque por razón de sus faenas y ocupaciones prácticamente acogió en su hogar a muchos jóvenes que al integrarse a sus labores aprendieron a ser productores y ejemplo para la sociedad. Ejemplos que también se extienden a sus conciudadanos en general.
Entre algunas de sus virtudes, podemos destacar:
Su humor: jamás lo vimos malhumorado. Fue un hombre que siempre irradiaba entusiasmo, fe y esperanza. Su proceder contagiaba permanentemente a quienes trataba.
Su espíritu de lucha: ¿Qué trabajo no experimentó don Tiquio Broce, como cariñosamente le llamábamos? En todo fue exitoso.
Su inagotable energía: Fue siempre un hombre incansable. Su faena normalmente comenzaba a las 3:00 ó 4:00 de la madrugada, por lo que jamás lo vimos amanecer en la cama y su actividad se extendía hasta el anochecer.
Su carisma: un hombre popular. Llegó a tener más de un centenar de ahijados y ahijadas ubicados hoy por toda la República.
Participativo: dejó muchas huellas en obras de carácter social, en la comunidad tableña, como fue la construcción del Parque de Las Tablas, también la edificación de la Iglesia, del cementerio y de las calles originales de pueblo natal. Fundó una colonia de santeños en la provincia de Bocas del Toro, específicamente en la Isla Colón; fue fundador de la Cooperativa Agropecuaria Santeña; fundador también de la Asociación Nacional de Ganaderos. Viajó a Estados Unidos con el objetivo de traer tecnología agropecuaria para implementar en Panamá, contribuyendo con sus aportes al desarrollo de este sector en la provincia de Los Santos. En fin, sería largo mencionar aquí sus participaciones de orden social.
Humanitario: su residencia en la ciudad de Las Tablas servía de aposento para muchos, muchos amigos. En innumerables ocasiones se hizo cargo de todo lo que conlleva el sepelio de seres que por su humildad no contaban con los recursos para su cristiana sepultura.
Como ser humano pudo haber tenido pequeñas debilidades, pero por sus grandes virtudes se hacen imperceptibles aquellas.
Su trayectoria ha sido un paradigma para todos los que lo conocimos y vimos desde muy joven hasta sus últimos días de efectiva actividad.
Durante una visita que le hizo en los últimos momentos el ex magistrado Lic. Artemio Acevedo dijo: "Tiquio Broce no pertenece solo a su familia, sino que le pertenece a toda la provincia". Una dama tableña el día de su sepelio exclamó: se nos va "una gran leyenda tableña".
Hoy se va el cuerpo de don Eutiquio, la gran leyenda santeña, pero estamos seguros de que la esencia de este hombre queda grabada en los corazones de cada santeño.
Considero que cuando desaparece un mortal que ha dejado huellas positivas e imborrables en esta vida terrenal, es justo hacer algún reconocimiento por sus ejemplos legados.
Paz a su alma
El autor es ingeniero
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