Un mandato claro
Ruégale a Dios que frente a la falsa adulación de todos los días y al natural aislamiento presidencial nunca pierdas la humildad y la capacidad de escuchar al pueblo legítimo
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Los panameños tenemos un nuevo Presidente con un clarísimo mandato popular. Ocurrió exactamente lo que las encuestas serias venían proyectando desde hacía muchos meses, así es que nadie tiene derecho a sorprenderse con los resultados. El proceso electoral ha sido el quinto impecable post-dictadura y en todos ha ganado la oposición del momento...¡felicitémonos todos!
Conozco poco a Martín Torrijos, pero me gustaría comentar algunas cosas que me parecen importantes. No puede decirse que Martín Torrijos llega a la Presidencia porque se montó en el carro PRD. El carro PRD tiene aquel sólido 30% de los electores; al ganar Torrijos con más del 47% es obvio que es el PRD el que se montó sobre el carro de Martín Torrijos. La gente votó más por Martín que por el PRD que...dicho sea de paso...hoy es más un partido a imagen y semejanza de Martín Torrijos, que lo contrario. Esto es importante reconocerlo, sobre todo cuando se dé la quejadera de "los militantes" al ver en puestos importantes a los amigos de Martín, considerados "arrimados" por los perros bravos del pasado dictatorial del partido.
Una anécdota personal: cuando el dictador Omar Torrijos estaba dedicado a la conquista de empresarios jóvenes, un buen día trató de lograrlo conmigo, en forma muy fina: nos llenó los negocios de auditores y luego me invitó a Farallón. Después de hablarme sobre el crecimiento continuo de Coronado que lo impresionaba en cada vuelo a Farallón "a pesar de que te damos palo y más palo", me comentó "debe haber algo que pueda hacer por ti". Yo, reconociendo de inmediato la celada, contesté de inmediato: "nada, general; no hay nada que pueda hacer por mí". Al final, un tanto impaciente me pregunta: "¿cuál es el problema que tienes con nuestro gobierno?". "Uno solo general: sométase a una votación popular"; ante esto esbozó una sonrisa cínica y al salir le dijo al amigo suyo que me llevó "no perdamos el tiempo; este tipo no es conquistable".
Lo cuento porque Martín Torrijos ha hecho lo que su padre jamás se atrevió a hacer: someterse a la voluntad popular. Trató una primera vez y perdió; caído, se levantó y volvió a caminar y a trabajar...y ahora ganó con un mandato impresionante; esto hay que respetárselo.
Otros factores positivos el 2 de mayo fueron los discursos de concesión de los perdedores, quienes merecen nuestra admiración y felicitaciones. Endara anunció que seguiría activo y haciendo oposición. Martinelli hizo lo mismo, cosa que me aseguró también personalmente. José Miguel Alemán anunció su retiro del cuadro político, pero se atrevió a sugerir nombres para lo que seguramente será la renovación del arnulfismo, hoy en profunda crisis, e incluso mencionó a Alberto Vallarino. Todo esto me tranquiliza de que habrá oposición, respetuosa de la gobernabilidad pero vigorosa...una necesidad en cualquier democracia funcional.
La presidencia Torrijos -como lo escribí anteriormente- es una lotería; todos estaremos remando para que tenga éxito por el bien de la nación.
Yo creo sinceramente que esta es la última oportunidad que tendrá el bipartidismo. Si el gobierno de Martín Torrijos fracasa, en la próxima vuelta preparémonos para un loco desconocido tipo Fujimori o Chávez, y el inicio hacia el trágico camino Venezuela. Por eso es urgente y vital para el país que Martín Torrijos tenga éxito. Se va a iniciar con varios positivos fundamentales en el tintero: una economía definitivamente en repunte. Una expansión del Canal, ya casi lista para recibir el apoyo popular e iniciarse creando un boom psicológico y económico; un sector Turismo comenzando a sentirse de verdad; un Museo Gehry en construcción; un TLC con EU en plena negociación...con posibilidades de logro a corto plazo; una industria básica como la construcción en explosión de crecimiento; una situación estructural liberada de las odiosas IFI, y calificaciones internacionales positivas tanto para el país como para su nuevo gobierno.
Torrijos tiene solo dos problemas económicos inmediatos serios: la crisis de la CSS que, de darse una transición seria y responsable, podría resolverse por consenso en los cuatro meses que le faltan a Mireya Moscoso debido a la motivación personal de ella con la Caja que creó su difunto esposo; y el déficit fiscal, que puede resolverse con el repunte económico y un manejo austero y responsable del presupuesto.
La batuta ha pasado a la generación de nuestros hijos. Todos los signos son positivos.
Y ahora, a Martín Torrijos: "a Dios rogando y con el mazo dando" y, para que nadie se equivoque sobre el dicho popular "el mazo dando", es lograr con inteligencia, vigor y organización que el gobierno hoy paralítico funcione, y que lo haga primariamente para el millón de pobres y el medio millón de niños pobres que constituyen escándalo nacional inaceptable. En cuanto a "a Dios rogando", ruégale a Dios que frente a la falsa adulación de todos los días y al natural aislamiento presidencial nunca pierdas la humildad y la capacidad de escuchar al pueblo legítimo (no a los llevados a mítines preparados), y ruega aún con más fuerza a Dios que te proteja de la maleantería palaciega de siempre, que te puede dañar a ti y todo lo bueno que puedas lograr. Recuerda: la mayoría eligió a Martín Torrijos, y al final de los cinco años quedará para la historia cuán bueno o malo fue el gobierno de Martín Torrijos...el de más nadie.
Le deseo toda la suerte, Presidente. La Nación necesita que así sea.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de
la Libertad Ciudadana
Además en opinión
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Un mandato claro: I. Roberto Eisenmann, Jr.
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El voto de confianza: Julio E. Linares Franco
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¿Hora de lamentos o de esperanzas?: Guillermo A. Cochez
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Ganadores y perdedores: Carlos M . Arango Jr.
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