
¿Qué pasó, Callist?
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
Todavía estoy pensando qué le pasó al boxeador
panameño Miguel Callist la noche del sábado.
Su anhelada oportunidad titular llegó y
no la aprovechó. Es más, su derrota ante el mongol Lakva Sim
fue tan contundente (nocaut técnico en el quinto asalto), que
tendrá que hacer magia para obtener otra pelea titular. Para
muchos, simplemente se flateó por falta de condiciones.
En los primeros asaltos, Callist no lució mal,
aunque sin potencia en sus puños, a diferencia de Sim, quien
lanzaba sus golpes con mucha fuerza.
Miguelito se movió bien en el ring hasta
el tercer asalto, logrando pegarle a su rival en varias ocasiones,
sin embargo, a partir del cuarto, en el que sintió la mano del
mongol, todo se fue al suelo.
En la quinta vuelta el panameño se paró y
esto fue suficiente para que Sim le pegara a placer y lo derribara.
Callist se levantó, empero, recibió más
golpes, lo que obligó al árbitro Tony Gibson a detener las acciones.
Pienso sinceramente que la inactividad perjudicó a
Callist, ya que su poder, distancia, condiciones y dominio en
el tinglado jamás aparecieron.
Quizás el pánico escénico de pelear en Las
Vegas lo afectó; realmente no sé.
Lo que sí puedo asegurar es que a Callist
hay que trabajarlo sicológicamente para que pueda recuperarse
de esta derrota.
Después de tanta espera, perder de esta
manera es algo muy duro y que puede afectarle en un futuro.
Quiero sinceramente decir mi opinión sobre
la caída del boxeo panameño en peleas de esta categoría.
No es posible que ya sea costumbre que los
peleadores criollos salgan a peleas titulares a hacer el ridículo.
Los apoderados deben preparar en Panamá a
sus peleadores y ponerlos a combatir con gente brava de verdad,
para que demuestren aquí sus quilates.
Está bueno de traerle bultos (caso Jones
y Pineda) y crear globos inflados.
Otra cosa, las Comisión de Boxeo de Panamá debe
empezar a trabajar en seminarios para entrenadores, pues estos
laboran empíricamente.
Muy pocas veces, para no decir nunca, en
Panamá los entrenadores toman cursos de capacitación que definitivamente
mejorarían su nivel.
Me atrevo a decir que ya el boxeo ha evolucionado
de una manera tan drástica, que en ocasiones la fortaleza física
sobrepasa la técnica.
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