
Amigos por el FUTSAL
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
- Papi, ¿qué sacerdote fue el que hizo el
exorcismo para que los dueños del balón y la federación de fútbol
se juntaran después de tantas rencillas que hubo entre ambas
partes?
- Ningún sacerdote, Pepito. La reconciliación
es un acto divino. Es lo mejor que le ha podido pasar a nuestro
sufrido fútbol. Además, esto no es nada nuevo en el fútbol nuestro.
- Es que me cuesta creerlo, papi. Si los
dueños del balón le dedicaron horas de espacio en la televisión
y la radio a Ariel Alvarado y Ramón Cardoze. Le dijeron hasta
de lo que se iban a morir. Ni Gary Stempel ni la selección Sub
20 se salvaron cuando fueron al Mundial de Emiratos Arabes. Todo
era malo entonces en el fútbol panameño.
- Pepito, ya te lo dije, esto fue un acto
divino. ¿No crees que con esta reconciliación gana el fútbol?
-Definitivamente que sí, papi, porque por
el momento todo será bueno en el fútbol panameño, para los dueños
del balón.
- Pepito, lo pasado es lo pasado, ahora
tenemos que mirar el futuro inmediato que se nos avecina con
el Futsal.
- Eso mismo nos dijo mi profesor de educación
física.
- Bueno, Pepito, gracias a esa reconciliación
tenemos una selección que va a participar en una eliminatoria
de Futsal por primera vez en la historia del fútbol panameño.
- Sí, papi. Eso va a ser otra experiencia,
como lo fue hace poco la del fútbol femenino. ¿Pero, quién es
el verdadero dueño de la selección de Futsal?
-Definitivamente que la federación, Pepito,
ellos están al frente de todo.
- Papi, y ¿qué fue lo que pasó con el torneo
de Futsal que hizo la federación? Dicen que fue todo un fracaso.
Que no iba nadie, al contrario de lo que sucede en el torneo
de los dueños del balón. A usted mismo le escuché decir que la
federación se gastó un dineral, que se rifó un carro y al final
nada pasó.
- Un momento, Pepito. Eso no es culpa de
la federación. Así me lo dijo el secretario de la federación,
Ramón Cardoze, que ellos habían puesto todo el espectáculo en
manos de un periodista que fue el gestor del Futsal en Panamá,
pero no salió con nada.
- Y entonces, papi, la federación tuvo que
recurrir a sus archienemigos, a aquellos que les impedía entrar
a sus conferencias de prensa. ¿Por qué, papi?
-Hijo, son estrategias de la federación.
-Papi, me parece que a la federación le
quedó grande armar un equipo de Futsal y tuvieron que recostarse
en los dueños del balón. Que no hay que negarlo, ellos saben
más de este negocio que Alvarado, Cardoze y compañía.
-No lo mires así, Pepito. La eliminatoria
estaba encima y la federación tenía que hacer algo, malo o bueno.
-La federación hizo como dice el dicho: "Si
no puedes con tu enemigo, únetele".
- No seas tan drástico, Pepito.
- Mi profesor de educación física es más
drástico. Dice que Dios los cría y ellos se juntan.
- Pepito, el problema no es tan malo como
parece a simple vista.
Papi, ¿y quién va a tener los derechos de
transmisión por televisión: Medcom o RCM?.
- ¡Ay, pepito!, ahora sí me la pusiste dura.
- Papi, ese va a ser otro pandemonio. Pero
me parece que los dueños del balón deberían de ser los anfitriones
de su espectáculo, porque al fin y al cabo es de ellos. Ningún
canal de televisión ni radio le va a dedicar tanto tiempo, como
lo vienen haciendo ellos en RCM.
-Pepito, espero que ese tema no sea un problema.
- Papi, ¿y hasta cuándo va a durar este
matrimonio de los dueños del balón y la federación?
- No me jorobes más Pepito con tus preguntas.
Mejor vete para tu escuela.
Pepito salió cabizbajo para su escuela,
las conversaciones con su padre siempre terminan así. Mientras
caminaba pensaba por qué su papá se había irritado con su última
pregunta. Después de un rato, se paró y exclamó en voz alta: ¡Jo,
si mi papá es el tío de Ramón Cardoze!
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