|
|
Clases retrasadas
Escuelas primarias y secundarias
del país aún no inician su año escolar. Las razones son
muchas: sanitarios dañados (Moisés Castillo, de La Chorrera,
por ej.), falta de inmobiliario, techos rotos... en fin,
una larga lista. Cada día de clases que se pierde es
difícil de recuperar. La fecha del inicio del año lectivo
esta fijada hace meses, pero las instalaciones de los
colegios aún no están listas. Y esta no solo es la realidad
de la provincia de Colón, de la cual mostramos aquí la
Escuela Básica General Elisa de Garrido, en Buena Vista.
|
Acerca de La Pasión de Cristo
25 de marzo del 2004
El jueves 25 de marzo en la sección de Opinión
de La Prensa se publicó el artículo: "La Pasión de Cristo",
bajo la firma de Milton Henríquez H. al cual quiero referirme.
En primer lugar, todos tenemos derecho a emitir
nuestra opinión, así lo hizo el autor, igual lo hago yo, por lo
tanto el productor Mel Gibson, también tiene ese derecho a expresar
sus puntos de vista. Pienso que si Gibson tiene una opinión diferente
a la de Henríquez H. , no se puede concluir que Gibson es "una
persona hábil, a quien le falta un tornillo. Inestable, pero caprichoso",
como usted sugiere.
No se si vio en su totalidad la entrevista en A&E
Mundo, pero a mí me parece loable que un ser humano que
haya estado al borde del suicidio haya podido retomar las riendas
de su vida y encaminarse para llegar a tener una existencia plena
y exitosa.
No se si recordará que también en esta entrevista,
Mel Gibson dijo que quienes critican de esta forma la película,
no tienen un problema con él, sino con los Evangelios, pues esto
es lo que está escrito allí.
Podemos discutir interminablemente si son hechos
históricos o no. Lo cierto es que para los que profesan la religión
judía (es una religión, no una nacionalidad, el Estado de Israel
existe solo desde 1948, mientras que desde los tiempos de Jesús
era Palestina la que existía) Cristo no es el Mesías.
Para los cristianos sí lo es. Entonces, lo importante
es respetar nuestras diferencias sin llegar al punto de que porque
un grupo expone, en este caso en una película, sus creencias, el
otro debe sentirse amenazado o atacado.
Estoy totalmente de acuerdo con el Sr. Victor Solís
Peralta, quien escribe en Cartas del Lector, cuando menciona que
porque se han hecho incontables películas sobre el holocausto judío,
a nadie se le ha ocurrido decir que incita al odio contra los alemanes.
Tal vez al autor le impactó tanto la parte cruda
de las torturas infligidas a Jesús, que pasó inadvertidas las partes
en la película donde, aun a través de su propio injusto sufrimiento,
Jesús proclama "amen a sus enemigos y recen por los que los persiguen,
pues, ¿que mérito tiene amar solo a aquellos que nos aman?" o "perdónales,
Señor, pues no saben lo que hacen". Esto dista mucho de incitar
a la violencia y al antisemitismo. Pero, desafortunadamente, no
podemos cambiar la historia. Lo que sí podemos hacer, a través
de nuestro comportamiento, es convertirnos en seres humanos tolerantes,
compasivos y honestos en cada uno de nuestros actos.
Yamel Gozaine G.
'La Pasión de Cristo' y los judíos
22 de marzo de 2004
No nos podemos explicar cómo ha sido posible que
se concluya que la película producida por el actor Mel Gibson titulada
La Pasión de Cristo, es con el fin de atizar el odio contra los
judíos. Consideramos que el pueblo actual de Israel no tiene ninguna
responsabilidad por lo que pasó hace más de 2,000 años, en lo relativo
a la crucifixión de Cristo.
Esa tragedia fue un hecho histórico que ocurrió en
un momento dado en el concierto de la humanidad, que precisamente,
formaba parte del plan preconcebido por Dios.
Esta historia se encuentra recogida en las Sagradas
Escrituras a través de los Evangelios que fueron escritos por humanos,
pero inspirados por el Espíritu de Dios; lejos está de que sea
una historia acomodaticia. Cuando se ha llevado a la pantalla en
distintas ocasiones el holocausto judío ejecutado por los nazis,
a nadie se le ha ocurrido pensar, al menos, que se ha hecho con
la intención de concitar el odio hacia los alemanes.
Ahora bien, a lo mejor ciertos judíos fanáticos
de aquella época acusaron a Cristo ante los tribunales de Roma
de impostor y charlatán, porque en verdad no creían que era el
Mesías. Precisamente formularon ante las autoridades argumentos
en contra de Jesús sobre hechos que constituían delitos, castigados
con la pena de muerte, de acuerdo al orden jurídico establecido.
De allí que no podían ser otros los que ejecutaran esta acción
que los romanos, convencidos sobre todo por las acusaciones de
los judíos, que no tenían poder para ejecutar físicamente a nadie.
Como bien dice el refrán, que tanto tiene la culpa, "el
que mata la vaca, como el que le agarra la pata".
Asimismo, hay quienes dicen que Juan Pablo II "pidió perdón
al pueblo judío por las persecuciones que sufrieron durante dos
milenios" y otros que Juan XXIII exoneró a los judíos del cargo
de deicidio. Se olvidan que el propio Jesucristo los perdonó al
instante, cuando pide "perdón Señor, que no saben lo que hacen".
Jesús era consciente que tanto judíos y romanos hacían el mal por
ignorancia.
No sabemos hasta dónde la mente de Mel Gibson haya
sido guiada por el mismo Dios, para que veamos de cerca una imitación
de los hechos tal como ocurrieron en la Pasión de Cristo, y para
que en este tiempo de tanta carencia de valores espirituales tengamos
una idea más exacta de cómo Dios ha amado a la humanidad, que no
le importó someter a su propio hijo a semejantes crueldades, a
fin de redimirnos de los vicios que anidan en nuestros corazones.
Víctor Solís Peralta
¿El mensajero o el mensaje?
26 de marzo del 2004
Leí que el pueblo de La Quiaca (Argentina) salió a
protestar por el traslado de su defensor: el cura.
Cuando uno ve la diáspora que padece hoy la religiosidad
y la Iglesia Católica en particular, se me hace imposible comprender
cómo, quienes la gobiernan, no entienden, no ven o no aprecian
cuál es el foco real de tal drenaje. No he visto La Pasión de
Gibson, pero por todo lo que he leído sobre y acerca de ella -no
lo suficiente- creo que ha traído al tapete algo que es obvio.
La Iglesia de Roma, los cristianos y judíos, el mundo, la gente
no creyente, los que han leído u oído esa historia, han olvidado
lo esencial: su mensaje.
No importa quién era en realidad Jesús, si fue realmente
el Hijo de Dios o si ese tributo fue un invento del concilio de
Nicea, si fue un profeta místico o un rebelde, si fue un judío
en protesta contra su establishment o si fue un nacionalista
pacifista luchando en contra de la invasión de Roma. No es el mensajero
lo esencial. es el mensaje. Ghandi quizá haya sido el único hombre
conocido que se le aproxima en estilo, razones y causa. Siempre
es una mujer o un hombre en pos de un ideal, con ideas claras y
mensajes concluyentes. Londres era la Roma de entonces. A Ghandi,
como a Jesús, le bastó con un hecho y una decisión. A Jesús, morir
como un mártir para encarnar el mensaje y transformarlo en algo
que la humanidad, por su naturaleza psicológica, jamás puede olvidar:
en mito. A Ghandi le bastó con un puñado de sal y poner la cabeza
bajo el bastón de sus opresores. Con su martirio, Jesús fundó una
nueva versión de la concepción judía en relación al mundo.
La sacó de su claustro, del regionalismo teocentrista
y tribal y la hizo volar en pos de una visión ecuménica, universal,
bajo otra perspectiva teológica con trascendentales repercusiones
sociales, amarrada a la tierra que se pisa y sumergida en las necesidades
profundas de la humanidad. Ghandi no pretendió tanto... solo quería
la independencia de la segunda nación más populosa del mundo y
quizá la más espiritual de todas. El cura de La Quiaca, para la
Iglesia de carne y hueso, la de la gente de esa desolada región
argentina, es el mensaje, mientras que para la política del Vaticano,
como desgraciadamente lo ha demostrado en los últimos siglos, este
cura es solo y simplemente, el mensajero.
Cuando la Iglesia comprenda, y comprendamos nosotros,
que mensajeros podemos y debiéramos ser todos, hombres, mujeres,
niños, homosexuales, gordos, flacos, solteros y casados con ese
mismo mensaje de amor, justicia, paz, tolerancia, comprensión,
etc., consubstanciado en una conducta moral acorde con cada creencia,
sea mosaica, budista o laica, entonces los pobladores del mundo
no tendrán el amargo sabor de estar navegando a la deriva en espera
de cualquier peluche que se le arrime como su salvador.
Juan Carlos Ansin
Basta de burlas
25 de marzo de 2004
Mi comentario tiene que ver con las condiciones
inhumanas en que los niños (futuros profesionales) reciben su educación.
Parece que los reportajes que veo con referencia
a las aulas de clases son del poblado más pobre del mundo. A quién
se le ocurre que un niño puede recibir sus clases en un salón vacío,
sin sillas, escritorios, sin luz, sin servicios sanitarios, sin
fuentes de agua, muchas veces con piso de tierra.
Quisiera saber qué político de nuestro país que
recibe sus ingresos de nuestros bolsillos tienen a su hijo en un
lugar de estos. Cuántos millones de dólares se están gastando en
las campañas políticas donde solo un candidato va a ser quien gobernará durante
los próximos cinco años.
Por qué no se hace una campaña política utilizando
todos estos millones en reparar los colegios de nuestro país. Parece
absurdo que mientras tanto dinero se va a la basura, nuestros hijos
esperen a que cualquiera de los "cuatros mosqueteros" con sus promesas
de hada madrina de hacer de Panamá la Suiza de América levanten
de las cenizas sus centros escolares, para que después de un año
de estar gobernando nos salgan con la misma historieta barata de
que no se han podido reparar los colegios porque se recortó el
presupuesto del Estado o porque hay que cumplir con las licitaciones
que se tramitan por la burocracia estatal en años, y mientras tanto,
sus hijos en colegios privados o en el extranjero reciben conocimientos
en condiciones de primera clase y los nuestros en condiciones del
tercer mundo.
Me gustaría que el próximo presidente matricule
a su hijo en un colegio de Buena Vista de Colón o en Paso Blanco
de Pacora y que tenga que afrontar los sacrificios de un padre
o madre de familia que con mucho esfuerzo trata de darle, por lo
menos, una educación a su hijo para un mejor futuro, y que cuando
este termine sus estudios no consiga un trabajo decoroso.Ya basta
de tanta burla, señores.
Juan Aguilar Cedeño
En desacuerdo con el título
26 de marzo de 2004
Hemos visto con mucha preocupación los titulares
de la edición de La Prensa del viernes 26 de marzo del 2004, a
cuatro columnas, que dicen lo siguiente: "Narcos compraron nueve
casas a la ARI".
En el desarrollo de la noticia se infiere que supuestos
testaferros compraron las casas a través de gestiones de las compañías
de Bienes Raíces que son los encargados de buscar clientes para
los bienes que pone la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI)
a disposición en actos públicos.
Le informamos que todas las ventas de casas propiedad
de la ARI están sujetas a actos públicos.
En el proceso de un acto público cualquier panameño,
extranjero, persona natural o jurídica, puede participar, y lo
que ellos hagan posteriormente está fuera del alcance de nuestra
competencia, pero el despliegue de la noticia tal como aparece
y se sugiere en alguna forma, es que la ARI le vendió casas a narcotraficantes
lo que es ajeno a toda realidad. Es por ello que no compartimos
los titulares, aunque aceptamos que cualquier cosa puede suceder
luego de efectuada una venta a través de un acto público.
Alfredo Arias
Administrador General
Réplica
26 de marzo de 2004
[Sobre un artículo escrito por el periodista
Rolando Rodríguez]
"Verdaderamente has resultado ser un buen pupilo
del infame Gorriti y la nota "Torrijos se reunió con Sossa en David",
del jueves 26 de marzo de 2004, sobre la supuesta reunión de Torrijos
con Sossa, lo demuestra. Por lo menos documéntate bien cuando quieras
lanzar lodo. Félix o el "polémico Pille González" no es hermano
de Beto, es su hijo.
Estos detalles son los que aumentan mi convicción
de que eres un mal periodista de intenciones dañinas y sensacionalista.
Tu interés no es constructivo, es destructivo y
malsano.
Mi opinión de ti proviene de mis días en la Caja
de Ahorros, cuando siguiendo los dictados de tu amo Gorriti trataste
infructuosamente de dañar mi imagen, y a pesar de que te di información
que refutaba tus aseveraciones no la publicaste. Situación que
no se me olvida y quiero que la tengas presente en tu memoria,
pues vendrá la oportunidad de saldar cuentas. Gracias a Dios que
logré probar mi inocencia, quizás muy a tu pesar, ante la Corte
Suprema de Justicia.
Ing. Eudoro
Jaén Esquivel
cédula 4-58-1311
|