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Primer día de clases
Hoy, lunes 22 de marzo, comienza el
año lectivo 2004. Miles de estudiantes de primaria y secundaria
inician este período llenos de entusiasmo, con el ánimo
de aprender y superarse. Ojalá que ni el ánimo ni el deseo
de superarse se extingan, y que cada uno cumpla una meta
más. Cada año es un reto, además, para los profesores y
maestros, que en muchos casos trabajan con pocas herramientas
y en instalaciones inadecuadas, pero con mucho cariño. |
La ignorancia no la ignoramos
12 de marzo de 2004
Me confieso asidua lectora de artículos de opinión
que tratan sobre mis paisanos interioranos; y el que apareció el
jueves 11 de marzo, escrito por el Ing. Juan Planells, me ha motivado
a comentar sobre el mismo.
Soy veragüense, provincia esta con un alto índice
de analfabetismo y extrema pobreza, razones principales que motivaron
al Dr. Samuel R. Frazier a construir en El Rincón de Las Palmas
un Hogar para ayudar en sus estudios a jóvenes de esta provincia.
Al morir el Dr. Frazier en el año 1993, su viuda —mi
hermana Gladys de Frazier— y yo, decidimos realizar su sueño y
se construyó el Hogar que lleva su nombre, con capacidad para cien
estudiantes indígenas y campesinos de extrema pobreza, que seguramente
tenían como destino dedicarse a la agricultura.
El Hogar Frazier cuenta con un área construida
de 800 metros cuadrados, sistema de acueducto, teléfonos, electricidad,
biblioteca, cinco computadoras, clínica odontológica, sus dormitorios
completamente equipados; al estudiante se les da gratuitamente
desayuno, almuerzo y cena, se les provee de artículos de limpieza,
artículos escolares, medicinas, ropa y sobre todo, una educación
en valores.
Nuestros muchachos 50 niños y 50 niñas asisten
al Primer Ciclo de El Rincón de Las Palmas, conviven en el Hogar
por tres años, y al graduarse, tratamos con los clubes cívicos
y personas amigas de que los reciban en sus casas y les permitan
continuar su segundo ciclo.
Permítame decirle, Ing. Planells, que somos del
grupo de las pocas panameñas que nos preocupa el problema de la
educación en nuestro país, por lo que nos sentimos orgullosas de
nuestro producto, al contar hoy en día con estudiantes en la Facultad
de Medicina, Enfermería, Universidad Tecnológica, Normal de Santiago,
Facultad de Banca y Finanzas, Administración de Empresas, etc.
y todos ellos llegaron a nuestro Hogar en 1997, sin zapatos, sin
ropa, sin libros, con parásitos, piojos e infecciones en la piel
etc., pero con un deseo inmenso de poder estudiar. Lo hemos logrado
gracias a la ayuda de Dios, y ese es nuestro gran orgullo, es nuestra
contribución al país. Nuestra conciencia está limpia y tranquilla
porque hemos y estamos sirviendo al país y no sirviéndonos de él,
pues todo este trabajo lo hacemos sin ninguna remuneración, sin
propaganda, pero con un alto sentido de responsabilidad social
para este Panamá que tanto queremos.
Zaira Guerra
Por nuestra nacionalidad
16 de marzo del 2004
Con el auge de los centros comerciales que se han
venido desarrollando en nuestra ciudad capital, se nota la operación
de nuevos restaurantes y cadenas de restaurantes, los cuales no
habíamos visto en Panamá anteriormente.
Recientemente tuve la oportunidad de comer con
mis hijas en el nuevo coloso de la Ave. Balboa, Multicentro, y
para mi sorpresa pude ver un restaurante de comida china, que,
supongo, sus dueños son peruanos, pues anuncian la venta de “marrano” y
arroz chifá o algo similar.
Por otro lado, en Albrook Mall y en el mismo Multicentro,
hay varios restaurantes de propiedad evidente de nacionales colombianos
que anuncian “papas a la francesa”.
En el primer caso, en Panamá no se habla de “marrano”,
sino de una manera despectiva. Aquí se habla por ejemplo de “puerco
agridulce”, “costillitas de puerco”, etc. Sobre el arroz, siempre
le hemos llamado “arroz frito con….”.
En el segundo caso, siempre le hemos llamado “papas
fritas” o “papitas fritas”.
¿Por qué tenemos cambiarle el nombre?
¡Que los que vienen de afuera aprendan! Que se
acostumbren a nuestros valores y tradiciones. No aceptemos que
extranjeros vengan ahora a decirnos como debemos llamar la comida
que comemos. Hago constar que siempre he defendido el derecho de
los extranjeros serios y trabajadores de hacerse una vida honradamente
en nuestro suelo patrio.
Pero lo único que falta ahora es que le cambien
el nombre al sancocho o al chicheme y nosotros sigamos como tontos
papagayos repitiendo cuanta barbaridad nos quieren imponer. Les
recomiendo no comer en los restaurantes que quieran imponernos
este tipo de términos, ajenos a nuestro lenguaje común. Hagamos
valer nuestra nacionalidad e idiosincrasia.
Juan B. McKay
El debate que no fue debate
17 de marzo de 2004
El debate desde mi punto de vista no existió. Debate
es esencialmente un desafío. Una confrontación. Y ésta no se produjo
en ningún momento a lo largo del desarrollo del mismo (el debate),
el pasado 16 de marzo.
Las preguntas de los periodistas carecieron de
profundidad, porque no fueron a lo medular del asunto, y las respuestas
de los candidatos idem .
Me pareció en algunos instantes que los candidatos
hablaban galimatías. De allí que al final del debate estaba más
confundida que al principio.
Otro hecho que influyó para que el debate no fuera
debate es el tiempo que se le da al candidato para que responda
las preguntas y para que exponga sus planteamientos.
Pienso que hay que tener mucho cuidado a la hora
de escoger a los moderadores. La distinción debe ser ofrecida a
connotados periodistas de nuestro país. Tengo un hermano que escribió un
artículo titulado “El debate electoral presidencial” enviado el
día 21 de febrero a la sección Opinión del diario La Prensa ,
pero el mismo no ha sido publicado. Allí él habla sobre este tema
(el tiempo a disposición del candidato para sus preguntas y respuestas).
En suma, yo como electora no quiero a candidatos
omniscientes, sino a hombres preparados y capacitados para el cargo
que aspiran y que posean, finalmente, sensibilidad y corazón para
solucionar los problemas de los más humildes de este país.
Brenda I.Cuevas C.
Un llamado de atención
18 de marzo de 2004
A mediados del mes de diciembre de 2003 La
Prensa publicó en su primera plana una foto que mostraba
el hundimiento de una sección de tierra en el Residencial El
Bosque en la Tumba Muerto. Este hundimiento fue provocado por
el fuerte aguacero que cayó el domingo 14 de diciembre de ese
mismo año y que provocó la muerte de unos pequeños en una sección
del Corredor Norte.
De eso han pasado tres meses y la situación es
la misma, lo único que hizo el Ministerio de Obras Públicas (MOP)
fue sacar las tuberías oxidadas, no han hecho más nada.
Les agradezco si pueden sacar nuevamente una foto
de esto y publicarla denunciando la poca importancia que le ha
prestado a este asunto y que pone en riesgo la vida de las personas
que transitan por ese lugar. En esa misma zona hay subestación
de Policía y ellos temieron por su vida el día que ocurrieron los
hechos, el año pasado.
No se si están esperando que venga el invierno
y ocurra una desgracia mayor.
Maricel de González
Comentan noticia
16 de marzo del 2004
Deseo hacer algunos comentarios sobre la noticia “Demoran
en resolver accidentes del Canal”, publicada en La Prensa ,
página Industria Marítima, martes 16 de marzo de 2004, pues se
manifiestan dos situaciones diferentes que merecen ser aclaradas.
1.- Es totalmente infundado, y alarmista manifestar
que existe “gran preocupación” en aparente referencia a la industria
marítima, por la demora en la resolución de reclamaciones administrativas
ante la Autoridad del Canal de Panamá. Hechos fundamentales lo
confirman, la marcada disminución de reclamos desde la transferencia
del Canal a manos panameñas.
2.- El verdadero motivo de la publicación es el
de cuestionar una decisión de la Sala Civil de la Corte Suprema
de Justicia sobre el cálculo de intereses legales, y crear, desde
Panamá, una publicación para que luego sea citada por otras publicaciones
marítimas internacionales, como parte de una estrategia utilizada
con frecuencia para incrementar una supuesta “presión internacional” de
sectores interesados en las decisiones marítimas nacionales.
La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia reconoció desde
el día 10 de abril de 2003 en el caso Pilot Oceanways Corp. vs.
M.V. Star Sea, que los intereses se reconocen desde la fecha de
la notificación de la demanda. Este criterio fue ratificado el
16 de julio de 2003 en el caso Panavent Holding, S.A. vs. M.N.
Asturias, siendo el criterio de intereses que prevalece en el sistema
norteamericano, anglosajón y español, entre otros.
La queja subliminal de la publicación es el hecho
de la demora judicial entre la fecha de la notificación de la demanda
y la fecha de la sentencia. Esta es otra distorsión y falacia.
Como regla común, en ningún otro foro de resolución de conflictos
marítimos se obtienen decisiones judiciales con mayor celeridad
que en Panamá, por lo que el argumento de la demora judicial no
es ni siquiera comparable. Lo que no dice la publicación es que
quienes tienen que afrontar los pagos de reclamaciones son aseguradores
y no compañías navieras ni buques, a los cuales les corresponde únicamente
el deducible y algún pago extraordinario anual. Los aseguradores
ofrecen y así son aceptadas en los Tribunales, como regla general,
fianzas de garantía, denominadas “Letters of Undertaking” , sin
ningún costo para ellos, pero lo que no dicen es que en Panamá,
antes de la decisión de la Corte Suprema, durante todo el litigio
lucraban con los fondos de reserva, hasta el momento del pago.
Dr. Francisco Carreira-Pittí
Uso de gentilicios
18 de marzo del 2004
“Reconocen labor de colonensas”. Así reza el título
de una noticia aparecida en la página 8a de La Prensa (17
de marzo de 2004), alusiva al homenaje tributado por el Consejo
Municipal de Colón a quince damas distinguidas de ese distrito.
La frecuencia con que, desde hace años, se comete
el error, me hace pensar que nunca será demasiado insistir en que
no se dice “colonensa”, sino “colonense”, trátese de hombre o mujer,
con su correspondiente plural, colonenses (nunca “colonensas”).
El sufijo ense (singular), enses (plural), que
en gentilicios significa “relación” o “pertenencia”, es invariable.
Ejemplo: costarricense (s), estadounidense (s), veragüense (s).
El llamado “lenguaje sexista” que hoy se trata
de implantar, casi siempre innecesario y hasta absurdo (“panameños
y panameñas”), está contribuyendo a enredar más el uso correcto
de ciertos gentilicios.
Max Salabarría Patiño
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