Panamá, 21 de marzo de 2004
 
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Kaleidoskopio
Reseña
Sociales
Horóscopo
Mosaico
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
VISITA
Defensoría del pueblo
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

El Cairo, ciudad árabe capricho de los occidentales

El Cairo apabullará al turista durante su paseo por la plaza central de Ramsés II; le divertirá en sus regateos por el barrio de Khan El Khalili; le intrigará en su recorrido por el barrio kopto, refugio de la Sagrada Familia; y le fascinará la visión de la urbe desde la Ciudadela de Saladino

Nana de Juan
EFE/Reportajes
mosaico@prensa.com

Las pirámides de Giza son quizás la mayor atracción de El Cairo.
La ciudad de El Cairo, cuna de civilizaciones, ofrece al visitante la posibilidad de sumergirse en el corazón del mundo árabe en una urbe abierta al mundo occidental por su mezcla ancestral de culturas, con sus 18 millones de habitantes y sus dos millones de vehículos que desmontan cualquier lógica del tráfico racionalmente establecido, con sus incesantes pitidos de los claxones o las maniobras más atrevidas y peligrosas que jamás osase un occidental.

Los cairotas, que se declaran mayoritariamente musulmanes, conviven plácidamente con los cristianos ortodoxos, un 20% de la población, en sus medios laborales y en sus jornadas de ocio y celebran festivamente tanto los días que marca el calendario islámico como los destinados al cristianismo, hasta el punto de que "es de muy mala educación y una gran falta de respeto preguntar a cualquiera por sus creencias religiosas", asegura Mona El Dessouki, una guía turística treintañera con ocho años de experiencia a sus espaldas.

Creencias religiosas que no impiden, no obstante, la posibilidad cultural del matrimonio entre un musulmán y una cristiana, aunque resulte prácticamente imposible el hecho de que una musulmana contraiga matrimonio con un cristiano y, mucho menos, con un ateo, so pena de organizar un cisma familiar y la expulsión de su colectivo, "porque los hijos tienen que seguir la religión del padre y, en Egipto, no se cambia de religión ni nadie se casa contra la voluntad de su padre", afirma la guía.

El arte de regatear

Vista de El Cairo desde la Ciudadela de Saladino, construida en 1183. Al fondo se aprecian levemente las pirámides.

Los habitantes de El Cairo sorprenden al turista cuando uno se pasea por la abigarrada Plaza de Ramses II, que cada mañana recibe a los dos millones de visitantes de provincias, bien en busca de empleo, bien para visitar al médico o para efectuar papeleos, pero, cosmopolitas resultan francamente agradables en la relación con sus visitantes en el barrio-zoco de Khan el Khalili, en donde el regateo es obligatorio y casi un arte y donde se puede obtener, a muy buen precio, numerosos recuerdos.

En este mercadillo, que data del siglo XII, sus mercaderes no resultan tan insistentes como en Marruecos u otros países árabes, y se pueden comprar bellos "kaftanes" o chilabas, joyas de oro o plata, madera adornada de marfil, productos de piel y las típicas alfombras hechas a mano. Un alto en el camino para descansar nos llevará a sentarnos en los típicos cafés, entre los que destaca el Café de los Espejos, para tomar té o fumar la típica pipa de agua o "shisha".

No hay que olvidarse tampoco de comprar los tradicionales papiros o el "cartucho" de oro o plata, unos colgantes emblemáticos con el nombre grabado con los anagramas de los jeroglíficos del antiguo Egipto de los faraones, aunque es recomendable su compra en tiendas garantizadas para evitar falsificaciones.

La sagrada familia

En el barrio kopto, donde conviven los cristianos ortodoxos, podremos perdernos por sus estrechas callejuelas y entrar en sus pequeñas iglesias, hasta llegar a la iglesia de San Sergio, donde cuenta la historia que se refugió la Sagrada Familia en su periplo de tres años y siete meses por Egipto para huir de la matanza de niños decretada por Herodes en Israel.

En la Iglesia Colgada de San Jorge, cuenta la leyenda que se escondían los primeros cristianos para huir de los romanos. En esta iglesia de siete altares y sin cúpula, con un púlpito de mármol compuesto por 15 pilares, destacan 10 columnas blancas en representación de los Apóstoles, más una negra para Judas y otra gris, en recuerdo del dubitativo Santo Tomás.

Tras haber callejeado por todo El Cairo, "la ciudad de las mil mezquitas", como la denominaron los franceses, no hay que perderse una vista completa de la ciudad desde la Ciudadela de Saladino, un kurdo que mandó construir esta fortaleza militar en el 1176 para poder contemplar El Cairo desde las colinas del Mokatán, con importantes monumentos, entre las que destaca la Mezquita de Alabastro, situada junto al Palacio de Gauhata.

El refugio de Tutankhamon

En el Museo de Egipto destaca la sala destinada a Tuthankamon.
El Museo Egipcio de El Cairo merece un punto y parte en nuestro recorrido por El Cairo y, si París bien vale una misa, este recinto merece, por lo menos, toda una mañana de nuestra visita a la mayor ciudad de África. Situado en la plaza Tahrir, este recinto, uno de los museos más grandes del mundo, ayudará al visitante a conocer la historia del Egipto antiguo a través de sus 50 siglos de historia.

Entre sus colecciones más importantes destaca la Máscara de Oro y la sala dedicada a Tuthankamon, un faraón asesinado a los 18 años de edad por sus sacerdotes, al que enterraron con toda celeridad y con todos sus tesoros en la tumba del sumo sacerdote y cuya tumba se encontró el 4 de noviembre de 1922, tras más de seis años de búsqueda por el inglés Howard Carter.

La riqueza de Heliópolis

Entre los numerosos barrios de El Cairo, una ciudad que día a día crece de forma caótica sin que sus 20 ó 30 nuevas urbanizaciones estén aún en los mapas, destacan el de Heliópolis o Ciudad del Sol, la zona más rica de la ciudad en donde reside el presidente del Gobierno, Mohamed Hosni Moubarak, y el Garden City. Al otro lado de la orilla del río destaca la "Casa Opera de El Cairo", donde los cairotas se dan el típico paseo en las noches de verano o en los días de invierno.

Esta ciudad, situada en un valle entre dos montañas a 25 kilómetros al este de las pirámides, monumentos que en los años 40 ó 50 contemplaban desde El Cairo los ancianos tomando el té al atardecer, posee también sus "lados oscuros", como las casas de adobe sin terminar de los barrios nuevos, que los menos favorecidos construyen durante toda su vida, según consiguen recursos y que, incluso, pueden terminar las generaciones venideras.

Y, por descontado, el "lado más negro" de El Cairo se lo lleva la "Ciudad de los Muertos", una necrópolis medieval en la que conviven familias enteras dedicadas al mantenimiento de las tumbas y con un guardia con la llave del cementerio al que los cairotas llaman cuando fallece un familiar para que prepare su último aposento.

Este culto ancestral a los muertos de los egipcios ha motivado que en la "Ciudad de los Muertos" hayan proliferado familias con hijos, se celebren hasta bodas y haya tiendas de productos básicos. Un lugar muy interesante, pero recomendable para visitar acompañado siempre de algún guía especializado y nunca en soledad.


Además en mosaico

. Un nuevo Sinán
. El Cairo, ciudad árabe capricho de los occidentales
. Angeles caídos
. Acerca de ETA





¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ La Ciudad¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios¦ UH Deportes¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá