Historias de "El Castillo de Greyskull"
Se construyó entre 1917
y 1921. Era un edificio privilegiado, pero con los años quedó convertido
en un muladar
ABDIEL ZARATE
azarate@prensa.com
| LA PRENSA/Geovanni
Hernández |
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El primer registro de la finca
aparece el 3 de noviembre de 1934 |
Todos pasan por allí, pero ya nadie se atreve
a entrar al imponente edificio de la plaza Herrera, que tiene tantos
nombres como historias.
Al inmueble se le conoce como "El Castillo de Greyskull",
La Pensión García, La Casa Grande, La Mansión o La Reformada.
El número de finca es el 9921. Su construcción
de dos fachadas la hizo, entre 1917 y 1921, el destacado arquitecto
Leonardo Villanueva Meyer. El primer frente está en la avenida
Central y el otro en la plaza Herrera, en el corregimiento de San
Felipe.
Es de seis niveles y un elevador; planta baja, mezzanine ,
tres pisos y una azotea de concreto cerrada, que se utilizaba para
fiestas.
La Plaza
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| La plaza Herrera y
la "Casa Grande", primer "rascacielos" de la ciudad |
Según el libro El Casco Antiguo de la ciudad
de Panamá , de los arquitectos Vanessa Spadafora Gálvez
y Eduardo Tejeira Davis, la plaza Herrera surgió a partir del
incendio de 1781, el cual arrasó el antiguo barrio de San José.
Al reconstruirse las viviendas en esta cuadra,
se conformó en este espacio una plaza natural que en principio
se conoció como plaza del Triunfo. Allí se celebraban fiestas y
corridas de toros.
En 1887 se le dio el nombre de plaza Herrera en
honor al general panameño Tomás Herrera, cuya escultura ecuestre
fue realizada por el escultor francés Augusto Denis.
Luego, al prohibirse las fiestas taurinas en 1928,
adquirió su aspecto de hoy día, rodeada de varios inmuebles, entre
ellos, el llamado Castillo de Greyskull.
Fue un hito
De acuerdo con el libro, este edificio fue un hito
en todos los sentidos: es el primer "rascacielos" de la ciudad,
tenía oficinas, apartamentos de lujo y un gran establecimiento
comercial con mezzanine : la American Trade Developing
Company de Ramón Arias Feraud.
Su estructura de pilares y losas de hormigón armado
es considerada como novedosa. Sin embargo, los autores señalan
que por suerte en San Felipe no se construyeron más edificios de
este tipo, "ya que de otra forma hubieran destruido irremediablemente
la escala del sitio".
Vivencias en el edificio
Existe poca información sobre la "Casa Grande".
No se sabe quién era el primer propietario. Sin embargo, el primer
registro de la finca aparece el 3 de noviembre de 1934, pero no
dice el nombre del dueño.
Información proporcionada por el arquitecto Roberto
García Vázquez, con base a los recuerdos del presentador de televisión
Víctor Martínez Blanco, quien vivió allí, recrean parte de las
vivencias de los años 40 de este inmueble, cuyo dueño para esta época
era la familia Arias Feraud.
Para Martínez Blanco, el edificio era todo un espectáculo
por su arquitectura, y su gente hacía que la estadía en este sitio
fuera placentera.
Entre las personas que vivieron allí puede mencionarse
a Berta Zurita, la familia Canepa, el general Ortiz (personaje
del 3 de noviembre), la familia Alemán, la familia Henríquez, Mercedes
Correa de Villalaz, Carmen Miró, Lilia De León de Fernández, doña
Esther Fernández (dueña de Modas Fernández), la familia Rabago
y la familia Martínez Blanco.
En la plaza Herrera, ante sus amigos, Martínez
Blanco a los 12 años de edad utilizaba como micrófono un palo y
narraba béisbol. También simulaba narrar carreras de lancha con
el ruido de una máquina de coser, que su hermano Héctor ponía a
funcionar.
En la parte frontal del edificio que da hacia la
iglesia La Merced, abajo estaba el almacén Electrogás de Guardia
y Compañía, el Bazar Latino, la farmacia Preciado y Lámparas Quezada.
La amplia terraza servía para realizar eventos
sociales, como el matrimonio de Luis Lucho Donadío, dueño de un
cabaret que se llamó Happy Land.
Martínez Blanco recuerda que ese día se dieron
fuertes vientos en la ciudad, que acabó con la fiesta.
Es poco conocido que en esa terraza también funcionó una
academia de boxeo, cuyos instructores eran el destacado boxeador
Chato Lombardo y Mario Martínez Blanco.
Entre algunas de las personas que recibieron sus
enseñanzas, según Martínez Blanco, están: Pucho De La Ossa, David
Amado, Ramoncito Arosemena, Jaime Ortega, Juan Lucho Correa, Francis
Escofery, René y Monchi Crespo, entre otros.
Todo acaba
El lujo de la llamada Pensión García acabó con
los años. Poco a poco las familias se mudaron, hasta que los Arias
Feraud deciden vender la finca 9921, en los 70, a las señoras María
Nieves Vásquez Rodríguez y Asunción Balboa de Salceda.
Las nuevas propietarias hicieron una inversión
para transformar el edificio en un hotel que sería llamado Imperial,
pero al darse un fuego en El Chorrillo a finales de los años 70,
Omar Torrijos, a través del Ministerio de Vivienda, lo arrendó.
Con los años quedó convertido en un muladar, donde
hoy día viven indigentes, drogadictos, piedreros y homosexuales.
Allí se ha cometido toda clase de delitos.
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