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El paso está prohibido
El paso de peatones por el Corredor
Norte sencillamente está prohibido, y esa prohibición
es por la "seguridad de ellos", pero al parecer los peatones
no lo tienen claro, pues siguen cruzando por ahí. Otra
medida que se tomó, para evitar esta mala práctica, fue
construir un muro adicional, pero no ha sido suficiente,
porque las personas insisten en poner en peligro sus
vidas, y peor aún la de los hijos.
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Que se cumpla la ley
14 de marzo de 2004
Es increíble el menosprecio que los empresarios
muestran para los jubilados, pensionados y tercera edad. La ley
No. 6 (del 16 de junio de 1987) es muy clara y en ella se especifica
que se "otorgará" un descuento del 50% de los precios que se cobren
por la entrada a actividades de recreación y entretenimiento, tales
como cines, teatros, deportes y demás espectáculos públicos.
Con motivo de la presentación de la artista española
Paloma San Basilio, me apersoné al Blockbuster de Calle 50 a comprar
dos boletos y la señorita encargada me informó que por decisión
del promotor en este espectáculo el descuento solo sería del 10%
para los jubilados.
Lógicamente no podía protestar porque la joven
no tenía la culpa, la culpa la tiene el gobierno por no hacer respetar
las leyes.
Esta semana iré a comprar dos boletos para la obra
de teatro Evita ; vamos a ver con qué cuento me salen.
Otro incidente que me ocurrió fue el pasado viernes
5 de marzo, cuando fui a los cines ubicados en el Multicentro,
atravesé la ciudad para ver la película El Rostro oscuro de
la ley (Dark Blue) y después de hacer una fila de aproximadamente
15 minutos y viendo en las pantallitas atrás de la vendedora que
la película no se había iniciado, llegué al fin a la ventanilla
y la vendedora muy sonreída me informó que la sala de cine todavía
no había sido terminada. Yo pensé que no había sido terminada de
limpiar, pero ella me aclaró que no había sido terminada de construir,
y yo que atravesé la ciudad y me aguanté la fila para ver una película
que no estaban dando.
Yo me pregunto si en esto no tiene que ver los
señores de la CLICAC. Hace dos quincenas al recoger el cheque de
jubilado me entregaron una guía de bolsillo editada por la CLICAC
para ilustración de los jubilados sobre sus derechos. Mejor no
nos hubieran entregado nada.
Gabriel E. Duque B.
Un cupo para vivir
8 de marzo de 2004
Con todo el dolor y pesar por la reciente muerte
de mi madre me veo obligada en unión de mis hermanos a relatar
las dolorosas circunstancias de su partida en la Clínica Especializada
de la Caja de Seguro Social. Hemos tomado esta determinación para
registrar nuestra indignación ante el trato ausente de caridad
humana que hay en ese centro hospitalario.
Durante los días (6 al 27 de febrero) que estuvimos
allí, me pude percatar de muchas anomalías y del trato carente
de sentimiento humano hacia los pacientes y familiares que se dan
dentro de este lugar.
Lo irónico es que esto sucede en un centro especializado
dedicado al cuidado de seres humanos, y que allí precisamente no
exista ningún tipo de sensibilidad hacia el prójimo. Las personas
que allí trabajan actúan como si se hubieran endurecido y consideran
como "normal" su trato hacia las personas.
Parece mentira que vivamos en una sociedad donde
se estudie una profesión solo porque esta proporcione un buen salario,
y no por amor y vocación. En este caso, preocupándose por la salud
y el bienestar de las personas que ponen su fe y esperanza en ellos.
Mi madre ingresó al hospital el día 6 de febrero
del 2004 después de haber convulsionado. Después de permanecer
una noche entera en el pasillo del Cuarto de Urgencia fue atendida,
a pesar del fuerte dolor de cabeza, inestabilidad corporal y pérdida
de la visión.
Una vez llegó el galeno y observó los resultados
del CAT que se le ordenó, le pedimos información sobre el estado
de salud de mi mamá y el respondió "que había sufrido una hemorragia
cerebral" y que sería admitida a hospitalización. Ese mismo día
en la mañana el doctor que se haría cargo de mi madre nos explicó con
placas en manos lo que había sucedido a raíz de la hemorragia cerebral -tenía
un aneurisma gigante- en resumen una "bomba de tiempo para el paciente" y
que había que hacerle un examen llamado arteriografía.
Le preguntamos: ¿qué se podía hacer? Respondió: "que
lamentablemente la máquina que se utilizaría para realizarle la
arteriografía se encontraba dañada (año y medio) y que había procedimientos
que se escapaban de sus manos". Sin embargo, consideramos que él
como médico debía responder sabiendo el grado de peligro que corría
mi madre y que para su concepto tenía que ser intervenida de inmediato,
ya que desde un principio había riesgo hasta en la operación".
Mi madre debía ser referida a una clínica privada
para que se le hiciera el examen, pero este proceso se manejaba
con la Dirección Médica. La respuesta era que había que esperar
entre dos o tres semanas, ya que había otras personas tan graves
como mi madre adelante en la lista de espera.
Lo curioso es que con la ayuda y colaboración de
personas allegadas que se preocuparon, logramos una pronta respuesta
en tres días y medio. Para ser exactos el día jueves 12 de febrero
de 2004 pudimos constatar que estaba aprobado,
Pero allí no termino el calvario, empezó lo que
resultó más difícil: "conseguir un cupo", para poder hacer el examen.
Más de una semana estuvo mi madre recuperada o
mejor dicho, con los dolores casi controlados por los medicamentos;
esperando el bendito "cupo" que nunca llegó. El resultado por la
negligencia de todos los que laboran en el Seguro Social fue que
el día viernes 27 de febrero de 2004 Maritza Céspedes nuestra madre
pasó a descansar en la paz del Señor.
Pero no solo fue la espera del cupo, durante la
hospitalización de mi madre fue participe de conversaciones inadecuadas,
del bullicio del televisor a altas horas de la noche, de expresiones
de desagrado por parte del personal hacia los enfermos.
Concluimos, entonces, que nuestra vida en el Seguro
Social depende de un miserable "cupo", que si lo consigues tienes
la seguridad o más bien la probabilidad de seguir viviendo "quizás" de
lo contrario puedes comenzar a despedirte de este mundo.
Evelyn Céspedes
Más sobre la película 'La Pasión
de Cristo'
15 de marzo de 2004
Quisiera referirme al artículo publicado el día
sábado 13 en la sección Perspectiva, de nombre "El inminente atropello
de Mel Gibson," por Jorge Pulitzky. Debo afirmar que el autor cumple
su cometido de desmentir las opiniones blandidas en contra de una
supuesta actitud "antisemítica" de los Evangelios. Coincido plenamente
en sus planteamientos sobre Pilato, la crucifixión, los filisteos
y la Iglesia de Pablo. El sucesor de Cristo en Judea fue Santiago,
quien permaneció en Jerusalén opuesto a la visión peregrina del
otrora llamado Saulo de Tarso.
Es menester, sin embargo, aclarar algunos detalles.
Pulitzky menciona que los evangelistas no fueron contemporáneos
de Cristo. Juan, empero, estuvo casi sin lugar a dudas presente
en la Pasión, aquel "discípulo a quien tanto amó Jesús".
En segundo lugar, Pulitzky apunta que el autor
de los Hechos es Pablo. El libro de los Hechos fue escrito por
Lucas, concepto ampliamente aceptado por los estudiosos. Tanto
así que se le estudia junto al Evangelio como uno, "Lucas-Hechos".
Finalmente, si bien Francia tiene su punto de culpa en la muerte
de la Pucelle , fue el Santo Oficio inglés quien ejecutó a
Juana.
El duque de Borgoña, enemigo del dauphin ,
entregó a la niña a Inglaterra para consolidar la alianza, sin
saber que al deshacerse de su cuerpo convertiría a Juana en santa.
Reitero mi admiración por Pulitzky, quien ha investigado el tema
para ofrecer al público una lectura moderna de los textos evangélicos.
Samuel I. Robles, MM, MA
Información
distorsionada
7 de marzo 2004
La serie Records que publica La Prensa ,
contiene gazapos casi en cada edición, algunos poco importantes
y otros bastante despistantes. Como el que salió el 2 de marzo
del 2004, en el que menciona que el campo Ghawar de Arabia Saudita
tiene 240 kilómetros de largo y 35 kilómetros de ancho. Hasta aquí es
evidente que el autor conoce y utiliza el sistema decimal.
Lo único de malo es que a continuación el texto
pone "..se estimó que el contenido de petróleo en el campo tenía
entre 70 y 85 billones de barriles..." y uno se pregunta ¿seguimos
en el sistema decimal? Si es así las cifras de la estimación significan
que ese contenido es de 70 millones de millones de barriles, lo
cual resulta un poco excesivo, por decir lo menos.
Es más probable que el traductor leyó "billions" y
creyó que se podía traducir "billones" pues se parecen tanto que
no vale la pena verificar... solo que entre uno y otro hay una
leve diferencia, en el primero se trata de unidades de mil millones
(en español: millardo) y en el segundo de millones de millones.
Estos errores que el periódico reproduce, deja
a sus lectores información distorsionada e incorrecta. Esta serie
sale también en periódicos de toda América Latina.
Juan Manuel Handal
R: No fue un error. Se usa a propósito el billón
norteamericano (mil millones), no el español.
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