Panamá, 27 de febrero de 2004
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
La Ciudad
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Defensor del lector
Revista
Reseña
Sociales
Horóscopo
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
VISITA
Defensoría del pueblo
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

100 mil tontos...

A pesar de este panorama tan gris, debemos ser optimistas y seguir buscando los cambios. Una buena opción sería recoger más firmas el 2 de mayo a la salida de las mesas de votación

Daniel R. Pichel
dpichel@cardiologos.com

¿De veras que esta gente creyó que con la firmadera de los cuadernitos de los curas iban a cambiar la Constitución? Francamente son más tontos de lo que yo creía. Pobres ilusos. Oye, escuché que hay unos tipos de Zona Libre que quieren meter unos Ferrari exonerados y en eso hay más porque son mucho más caros. Aunque estas frases son imaginarias, bien pudieran ser un extracto de alguna "honorable" conversación etílica durante la mojadera en algún punto de nuestro territorio carnestolendo.

Lo que ha pasado en Panamá con las aspiraciones a un cambio constitucional es verdaderamente triste y no demuestra otra cosa que la falta de respeto que se tiene a la opinión de los ciudadanos. Repasemos hechos concretos: 1. Un grupo de la sociedad panameña se ha organizado para tratar de establecer civilizadamente las bases que permitan cambiar la Constitución por la vía de una Asamblea Constituyente paralela democráticamente elegida. 2. Se pensó en la inclusión de una quinta papeleta el 2 de mayo para consultar al pueblo si se desea o no dicho cambio. 3. El Comité Ecuménico recogió (sin propaganda formal) casi 100 mil firmas que respaldaban la constituyente, lo que equivale a lo necesario para inscribir dos partidos políticos que cada uno tendría derecho a mil candidatos a puestos de elección. 4. Aunque nadie eligió al padre Néstor Jaén y al Foro 2020 como voceros de la sociedad, a lo largo de la historia todos los movimientos de cambio fueron iniciados por personas o grupos que no requirieron de un "mandato por votación", sino que se forjaron un "derecho a liderazgo" basado en acciones y ejecutorias. 5. Los cuatro candidatos presidenciales firmaron las libretas de apoyo a la constituyente (tal cual pidió el Ejecutivo) aunque algunos han dicho claramente que no están de acuerdo con ese método de cambio. 6. Solo dos de ellos (curiosamente de los "partidos chicos") han prometido convocar a una constituyente como parte de sus primeras acciones de gobierno, mientras que los otros consideran que no es un tema prioritario y que hay otras cosas más importantes que tratar. 7. La Asamblea Legislativa, el Organo Ejecutivo y el Tribunal Electoral han combinado esfuerzos y excusas para enredar el proceso de modo que la consulta no se pueda hacer el 2 de mayo, a expensas de un alto costo político y económico para el país. 8. Un referéndum en agosto permite que muchos de los candidatos rechazados en mayo vean en la constituyente una forma de mantener su influencia política, lo que puede afectar la validez de sus aportes.

Pero en toda esta discusión hay otros puntos que deben aclararse sobre la forma como se maneja el tema: 1. El movimiento pro-constituyente han tratado de ubicarlo como "un interés de la elite y no del pueblo" lo que trae a la memoria cuando Noriega y sus varilleros decían que las manifestaciones de la Cruzada Civilista en 1987 eran "la revolución de los Mercedes Benz" porque al pueblo nada de eso le interesaba. 2. El texto de lo firmado en las libretas del Comité no pareciera tener "agendas escondidas" ni ser una conjura preparada por grupos fundamentalistas del Vaticano, como algunos tratan de hacer ver. 3. Los partidos políticos "grandes" no parecen estar dispuestos a perder los privilegios de que gozan, y que en gran parte son propiciados por nuestro texto constitucional y sus leyes conexas (si no vean el merengue de los cuocientes, medios cuocientes y residuos que solo ellos entienden). 4. Una constituyente elegida por el pueblo representa un riesgo muy grande. No vaya a ser que nos dé por escoger a personas decentes que "atenten contra la estabilidad democrática" proponiendo algo tan peligroso como una segunda vuelta electoral.

Lo triste de todo esto es que, digan lo que digan, y hagan lo que hagan, la gente está harta de que la utilicen de alfombra para hacer lo que les da la gana, al margen de los más básicos principios morales y éticos, ocasionando que el nivel de frustración colectiva siga aumentando peligrosamente. Cada vez son más quienes consideran que esta situación es intolerable y que tarde o temprano hará crisis. Ojalá nuestros futuros gobernantes sean capaces, al menos, de ver más allá de sus narices y tengan claro que nunca los gobiernos (por represivos que sean) han podido derrotar a los pueblos. La historia está llena de ejemplos (más o menos sangrientos), sino que les pregunten a los franceses del siglo XVIII, los rusos de la revolución bolchevique, y en los últimos 20 años a los rumanos, ugandeses, somalíes, surafricanos, peruanos, argentinos, uruguayos, surafricanos, rusos, y más recientemente y "aquí a la vuelta" a ecuatorianos, bolivianos, y esta misma semana a los haitianos. El sistema estatal de corrupción y abusos funciona hasta que algo (por lo general bastante irrelevante) enciende la mecha que llega al polvorín y lo hace explotar. y en ese mismo momento, son los gobernantes de turno (sin importar si fueron elegidos o no) quienes tienen que correr a esconderse, mandar a sus familias por delante para protegerlas y pedir asilo como delincuentes para al final pasar a la historia como los grandes culpables de todos los males de su país.

A pesar de este panorama tan gris, debemos ser optimistas y seguir buscando los cambios. Una buena opción sería recoger más firmas el 2 de mayo a la salida de las mesas de votación para lograr que el mandato de la constituyente tenga más apoyo que el próximo presidente, o simplemente votar por quienes consideran la reforma constitucional un tema prioritario del Estado. Mientras todo esto ocurre, aparentemente seguiremos siendo testigos de cómo, entre trago y trago, se burlan de los "100 mil tontos" que creímos nos iban a escuchar. Pero ojo. nunca olviden que siempre los pueblos se salen con la suya.

El autor es médico cardiólogo

Además en opinión

. Queremos saber II: I. Roberto Eisenmann, Jr.
. Cien mil voluntades y una sola razón: Juan Carlos Ansin
. 100 mil tontos...: Daniel R. Pichel
. Interveniren política no es mercadear: Paulino Romero C.





¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ La Ciudad¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios¦ UH Deportes¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá