
Un alto en el camino
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
Es innegable el entusiasmo que despertó en
Panamá la participación de nuestra selección en el Mundial Juvenil
de Fútbol, que este viernes deja caer el telón en Emiratos Arabes
Unidos. La verdad es que hemos sido un país privilegiado. Participamos
y tuvimos la dicha de ver los partidos por gentileza de la Corporación
Medcom, que los presentó todos. Una satisfacción que muchos países
ciento por ciento futbolizados no pudieron tener.
A pesar de la eliminación tempranera del
seleccionado Sub 20 el entusiasmo se mantuvo, recalco, gracias
a Medcom, que prosiguió con el programa de los partidos presentándolos
de manera simultánea y hasta en diferido. Por estos días la preparación
de los seleccionados mayor y preolímpico quedaron relegados a
un segundo plano. Este viernes y el sábado apenas son las finales
del futsal y del fútbol femenino, que van a servir para sacudirnos
después de 23 días de puro Mundial Juvenil. Más adelante vendrá la
participación de la Sub 23 en su torneo preolímpico en México,
después los partidos eliminatorios de la mayor y el campeonato
de la ANAPROF, entre otros.
Antes de ponernos a pensar por estos días
en lo que nos depara el año 2004, tenemos que hacer Un alto en
el camino , sin olvidarnos de este grupo de jugadores juveniles
que dejaron sus huellas en el Mundial de los Emiratos. No sé a
quién le compete, pero pienso que estos muchachos tienen que
recibir un reconocimiento de hecho y no de palabras, pues son
parte de la historia de Panamá.
Algo tendrán que hacer las autoridades y
la federación. Yo diría que darles un seguimiento y velar por
el bienestar de algunos jugadores, principalmente de aquellos
que militan en equipos de segunda. Estos muchachos ya se hicieron
un nombre en nuestro patio, independiente de que no se haya ganado
ningún partido en Emiratos. Por lo que hicieron en el Mundial
se merecen un trato especial. Son mundialistas.
Los diferentes clubes de la ANAPROF tienen
que darle oportunidad a estos jugadores, para que desde ya se
comiencen a codear con el resto de su planteles titulares. Brindarles
apoyo económico y deportivo.
No podemos dejar que esta generación se
pierda porque sería como haber arado en el desierto después de
la experiencia que se consiguió en el Mundial de los Emiratos.
Se le tiene que sacar jugo a la vivencia de ese magno evento.
Unos pocos jugadores de este grupo tienen
contratos para jugar afuera, la mayoría no cuentan con la misma
suerte, a estos últimos se los debe respaldar y tratar de que
se mantengan activos sin descuidarles sus estudios, porque sé que
hubo jugadores que los dejaron de lado para dedicarse de lleno
a la preparación con miras a la cita mundialista. Ahora es cuando
los políticos y la empresa privada deberían mostrarse de lleno
con estos jugadores. Es muy fácil figurar antes de un Mundial,
cuando el entusiasmo es bárbaro. Ahora, se necesita el apoyo
de todos.
La experiencia de cada uno de los jugadores
que estuvieron en Emiratos va a servir para selecciones futuras
o incluso en sus respectivos clubes. Más adelante podemos dedicarnos
de lleno a lo que viene el año entrante.
Por ahora hay que brindarle atención a estos
muchachos, que, pienso, se merecen el respaldo de todo el mundo.
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