Héroes olvidados del IN del 9 de enero
Los jóvenes de primer ciclo fueron los que se treparon en los postes y cercas que dividían la Zona del Canal de la Avenida 4 de Julio para colocar la bandera
Honorio Bernal R.
drhbernal@hotmail.com
En enero de 1963, los presidentes Kennedy y Chiari firmaron un acuerdo mediante el cual la bandera panameña debía ser izada en todos los sitios públicos de la Zona del Canal, junto al pabellón estadounidense, a partir de enero de 1964. Muchos zoneítas se resistieron a esta medida y se opusieron tenazmente a que entrara en vigencia.
Para hacer cumplir el acuerdo, el 9 de enero de 1964 un grupo de estudiantes del Instituto Nacional se trasladó en forma pacífica a la Escuela Balboa con el propósito de enarbolar la bandera panameña. La policía de la Zona permitió que seis institutores izasen el pabellón nacional frente al edificio de la escuela, pero ello provocó una reacción hostil por parte de los estudiantes zoneítas, quienes agredieron a los institutores. Es más, la bandera panameña fue destruida por un policía estadounidense.
Reprimidos por los policías zoneítas, los estudiantes del Instituto Nacional tuvimos que retroceder hacia la Avenida 4 de Julio y al patio del Instituto donde otros ciudadanos se nos unieron a fin de hacer valer los derechos de nuestra República. Al intentar entrar nuevamente en la Zona, fuimos brutalmente reprimidos por la Policía zoneíta y el ejército. El trágico saldo sumó 23 jóvenes acribillados, decenas de muertos y cientos de heridos.
Todos sabemos de los institutores que llevaban la bandera y el pabellón del Instituto Nacional, pues iban al frente de la comitiva y eran blanco de los periodistas y fotógrafos, tales como Alcibiades Picota, Napoleón de Bernat, Demóstenes Sánchez, y otros. Pero detrás de ellos, en la retaguardia, íbamos el resto de institutores de primero y segundo ciclo, y aquí es donde quiero recalcar que los jóvenes de primer ciclo fueron los que se treparon en los postes y en las cercas que dividían la Zona del Canal de la Avenida 4 de Julio (hoy Avenida de los Mártires) para colocar de todas maneras la bandera nacional en esas posiciones (los postes y las cercas). Estos son los héroes anónimos, ya que los periodistas y fotógrafos no los podían retratar de frente sino de espalda porque estaban del lado panameño. También quiero resaltar que los estudiantes que nos quedamos hasta altas horas de la noche del 9 de enero dentro de las instalaciones del Instituto Nacional, donde, en el laboratorio de química, se hacían las famosas bombas molotov que eran una botella de Coca-Cola llena de gasolina y una mecha de trapo -que en ese caso usábamos las corbatas del uniforme- y las lanzábamos hacia la Avenida 4 de Julio, lo que recibíamos era bala de verdad, y para muestra todas las paredes del Instituto que daban hacia la Zona están llenas de huecos de esas balas de tanquetas.
El autor es médico
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