Panamá, 17 de noviembre de 2003
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Charles Jumet contraataca

La CIA y la DEA denuncian la eventualidad de que la mafia rusa esté detrás del control de la empresa Ports Engineering, dice su presidente

REDACCION DE LA PRENSA
planas@prensa.com

LA PRENSA/Demóstenes Ángel
Boya número 101 de señalización dentro de la vía acuática. Ubicada en el área de Gamboa, a un kilómetro de la División de Dragados de la Autoridad del Canal de Panamá. Al fondo, un remolcador se abastece de combustible.
Nota del editor: En una entrevista hecha en la ciudad de Richmond, Virginia, EU, en días pasados, por el periodista Tomás Cabal, el presidente de Ports Engineering and Consultants Corp., S.A. (PECC), Charles Jumet, niega las acusaciones de corrupción, de tráfico de influencias, de pagos a ex funcionarios que le ha endilgado el contralor Alvin Weeden.

Señor Jumet, el contralor general de Panamá le llamó ladrón, corruptor y evasor de impuestos. ¿Cómo contesta usted a estas graves acusaciones?

—Déjeme comenzar primero con la última acusación, la de evasión de impuestos. En mi entendimiento de las leyes panameñas, el Sr. Weeden es el contralor general de la República y no parte de Hacienda. Así es que creo que corresponde a las autoridades de Hacienda hacer esas declaraciones. Ellos tendrían que estar muy presionados para hacer esas declaraciones o encontrar extremadamente difícil hacer esas declaraciones, pues ellos nos auditaron en 1999, cuando el gobierno de Mireya Moscoso llegó al poder y fueron hasta el año 1997 cuando iniciamos nuestra concesión, y nos dieron un paz y salvo. Así es que esa declaración es una falacia.

Sr. Jumet, desde los inicios del gobierno de la presidenta Moscoso, con Jerry Salazar en la Autoridad Portuaria, y luego con la investigación de la Contraloría General, ellos se negaron a pagar el contrato y desde el día uno parecía que querían rescindir la concesión. ¿Por qué?

Charles Jumet

—Bueno, tengo dos teorías sobre este tema. Creo que en 1997 nosotros obtuvimos el contrato y todo estaba marchando muy bien bajo el gobierno de Ernesto Pérez Balladares. En 1999, cuando el gobierno de Moscoso llegó al poder nuestro contrato fue vuelto a interpretar unilateralmente en dos formas: primero, con una multa monetaria contra nosotros, eliminando el cargo de tres centavos que nosotros le cargábamos a Manzanillo International Terminal, MIT, redireccionando ese dinero a las arcas de la Autoridad Portuaria. Ese cargo ha sido disputado en la Corte, o ese cambio en el contrato ha sido disputado en la Corte, y hemos ganado cada vez. La Procuradora ha dicho unilateralmente que, a menos de que el contrato sea considerado inválido... ella ha dicho explícitamente que los 0.03 centavos por tonelada bruta registrada deben ir directamente a PEC, y luego el Gobierno toma su parte como el contrato normalmente lo estipula. Y el segundo tema es que nuestro contrato fue unilateralmente vuelto a interpretar en 1999 por el gobierno de Moscoso, por Jerry Salazar, para evitar que construyéramos una torre de control de tráfico para los barcos en la Bahía de Manzanillo, directamente enfrente del Puerto de Colón, que es un notorio puerto de narcotráfico para barcos pequeños que navegan por las costas del Caribe. Ante la lupa de la DEA, en los Estados Unidos, y de la CIA es un notorio punto de tráfico para narcóticos y armas. El tener una torre de control de tráfico para barcos con ningún gasto para el Gobierno panameño ni para los panameños, operada completamente por nosotros para beneficio del Gobierno panameño y para los panameños, y que sería revertido al final de nuestra concesión, era demasiado para Salazar y compañía. Tener a alguien observando toda esa área 24 horas siete días a la semana era demasiado para que ellos manejaran.

El Sr. Weeden le acusa de que usted le pagó a Hugo Torrijos y a Rubén Reyna al momento de firmar el contrato. ¿Puede hablarnos de esto?

—Eso es completamente falso. Yo soy el dueño de la mayoría de la compañía, junto a otros inversionistas.

¿Les dio acciones o recibió usted algún trato preferencial al momento de firmar el contrato?

No hubo ningún trato preferencial ni ningún pago dirigido al Sr. Reyna ni al Sr. Torrijos.

¿Ellos son dueños de acciones en la compañía?

No.

Weeden también alega que usted, a través de otra compañía que estableció, Soderville, no está pagando impuestos; que usted es un evasor de impuestos, y amenaza con reportarlo a las autoridades americanas ¿Qué responde usted ante esto?

—El único dinero que ha recibido Soderville Corporation, de acuerdo con los contadores, es un dividendo que le pagamos en 1998 —creo 1997. Tendría que ver los registros, y no fue realmente mucho dinero, nosotros deducimos los impuestos directamente. También hemos pagado todos nuestros otros impuestos y no está establecida como una compañía para evadir impuestos ni nada de eso, sino más bien como parte de la planificación de mis propiedades. Tengo muchos hijos y para la planificación de mis propiedades es más fácil, según mis abogados.

Weeden también alega que la razón por la cual está detrás de la compañía y quiere cancelar su contrato es porque usted no está cumpliendo con el contrato, de darle servicio a las boyas y ayudas de navegación con los dos puertos más importantes y con el Canal.

— Tenemos este contrato desde 1997 y jamás hemos recibido ninguna notificación formal de la Autoridad Portuaria de que no estamos cumpliendo con el contrato bajo ninguna circunstancia. En otras palabras, nosotros hemos cumplido 110% con el contrato. Hemos pagado nuestras tarifas al gobierno mensualmente, reparado las boyas, hemos hecho inversiones de capital reemplazando las boyas que han sido destruidas, las hemos reemplazado, mantenemos pólizas de seguros para ellas, adicionalmente hemos mantenido desde el inicio una fianza por 400 mil dólares que exige nuestro contrato de concesión, que nunca ha sido reclamada por el Gobierno. Que Weeden declare que nosotros no estamos cumpliendo es completamente falso y es una completa mentira.

En una entrevista que usted brindó a La Prensa, dijo que miembros y autoridades del gobierno le han pedido dinero a usted y a miembros de su compañía. ¿Puede identificar a esos funcionarios?

— Me reuní con Mireya Moscoso y Toty Barés y otras personas de su gobierno y la esposa de Barés, que trabajaba en la Embajada Americana, en el Restaurante Angel, en el salón de atrás, el que tiene corchos en la pared, y poco después de la cena, le di 25 mil dólares como contribución a su campaña. Igualmente le di a Martín Torrijos 25 mil dólares como contribución a su campaña, lo cual es perfectamente legal en Panamá y fue reportado en nuestros impuestos. Yo recibí una comunicación de Barés solicitando pagos; una comunicación de Salazar solicitando pagos. A pesar de que estos pagos eran anuales, no un pago anual, sino una solicitud para pagos anuales de hasta 300 mil dólares al año para dejar mi compañía en paz.

¿Cuál era el propósito de esos 300 mil dólares que pedía Barés?

—Para dejar nuestra concesión tranquila y dejarnos continuar operando libre de molestias por parte del gobierno. Le dije que 300 mil dólares era una cantidad exorbitante y era ilegal bajo las leyes de Panamá y también bajo las leyes de los Estados Unidos.

Usted también dijo que Jerry Salazar, entonces frente a la Autoridad Marítima, también le pidió dinero. ¿Por qué razón le pidió 300 mil dólares?

—La misma. Todo estaba relacionado. Era difícil saber de un día para otro con quién estaba hablando y sobre qué, solamente que nosotros, en el gobierno nuevo queremos 300 mil dólares. Esa era la cantidad mágica de dinero.

¿Esa comunicación vino directamente de Jerry Salazar o Toty Barés, o a través de intermediarios?

—Vino a través de intermediarios. Ellos hablaban claramente con su voz. Y tú sabes.

Weeden lo acusa de que usted le facilitó acciones o algún trato preferencial, o hizo pagos a Hugo Torrijos o a Reyna al momento en que se firmó el contrato, porque ellos eran en ese momento el director y subdirector de la Autoridad Portuaria.

—Es completamente falso. No he pagado nada a nadie para recibir este contrato.

¿Les entregó usted en algún momento al portador, acciones de la compañía?

—No, y tengo otras compañías para la planificación de mi estado personal porque tengo muchos hijos y una esposa y necesito la flexibilidad para arreglar mis finanzas bajo la ley de Panamá y entiendo que no es ningún acto criminal tener acciones al portador.

Le han cautelado sus empresas, le llaman ladrón, sinvergüenza, dice Alvin Weeden que lo va a meter preso en Panamá, va a pedir que los norteamericanos lo investiguen. ¿Qué está haciendo para corregir lo que usted percibe como una grave injusticia en contra suya y contra sus empleados y socios en Panamá?

—Espero que podamos tener la capacidad de retomar la compañía lo más pronto posible. Weeden ha causado el desempleo de 18 personas en la empresa en 1999 y otras personas en septiembre u octubre de este año. Estoy en Washington, donde vivo, hablando con senadores y amigos en el Congreso y en la Cámara Baja, que tienen responsabilidad para el TLC de Panamá y estoy hablando con la DEA, la CIA y el Departamento de Estado.

Informes revelan que la mafia rusa está detrás del contrato de la Ports Engineering. ¿Qué información tiene?

—Sí y estamos investigando todo. Estoy cooperando con la CIA y DEA en ese punto exactamente. Es muy importante combatir el terrorismo que en cualquier forma llegue a las Américas y nuestra empresa PECC opera sin problema en todos los litorales de Panamá; en barcos que manejan las luces y las torres de luz en partes oscuras de Panamá, y es una cobertura interesante para la mafia, el tráfico de drogas y el tráfico de armas usar nuestra empresa y es por lo que la DEA está muy interesada en esto, y la torre de control de tráfico marítimo en Colón fue cancelada y es parte de toda la historia de corrupción en Panamá en este momento.


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