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Cartas del lector
Mileika Bernal
mbernal@prensa.com
Honran a la patria
En
todas partes del país se celebró el Centenario de
la República, en algunos sitios reinó el jolgorio, en otros se
adornaron las casas. En fin, de muchas maneras se le rindió honor
a la patria. En Bocas del Toro, un indígena naso, de la comunidad
de El Silencio, también honró a su país.
Ley de la policía
6 de noviembre de 2003
Jamás podrá justificar el ex presidente Ernesto
Pérez Balladares aquella indelicadeza, casi un desprecio
lesivo al principio de la nacionalidad y orgullo de panameñidad,
la designación de un ciudadano no parido y alumbrado sobre
tierras panameñas, como el jefe máximo o director
de la Policía Nacional. Aquél hecho sin dudas fue
un acto de imposición prepotente del mandatario, quien se
aprovechó de la fragilidad de nuestro sistema político
-el que persiste-, su elevada popularidad de entonces y la sumisión
sin contrapesos ni frenos de los tres Organos del Estado panameño,
como fácilmente podemos observar aún los efectos
de este vicio, el más antiguo de la República. Aunque
son dos situaciones diferentes, si le quitamos lo escandaloso,
olores feos y nauseabundos propios de la corrupción a la
designación de los magistrados Spadafora y Cigarruista,
la presidenta Moscoso no ha hecho más que imitar hoy lo
que Balladares hizo ayer. Y si ella tiene hoy a Toti al frente
de la organización de seguridad y “estabilidad” más
importante de la República, aún en contra de la opinión
pública; Balladares ayer en su mandato inició el
vicio con Pepe, y a Oswaldo ya le observamos sacándole brillo
a su vieja placa.
Lo cierto es que aquella designación del ciudadano nacido
en Cuba José Luis Sosa y luego nacionalizado panameño,
como director de la Policía Nacional, nos convirtió a
partir de ese “yerro despreciativo de lo nuestro,” en
el único país del planeta con un extranjero al frente
de las Fuerzas Armadas de un Estado soberano o República.
Sin embargo, causa perplejidad que aún hoy el ex presidente
insiste en avalar y justificar aquel desacierto, con la esgrima
del superficialismo de “hombres de confianza para los puestos
clave”. ¡Por favor! No se puede sacrificar el principio
de institucionalidad de una nación, con aquello de “hombres
de confianza”, los que obedecen ciegamente a su “jefe” o
al “chief” que lo puso allí, antes que a la
Constitución y las leyes de la República. No puedo
continuar sin reconocer que el señor Sosa es un ciudadano
panameño nacionalizado, correcto, jefe de familia, caballeroso
y útil en esta sociedad que lo acogió como a muchísimos
otros extranjeros coadyuvantes del desarrollo y crecimiento de
nuestro país.
Empero, él comprende, seguro estoy, que aunque cumplía órdenes,
estaba usurpando, sin ser responsable de ello, de un cargo sumamente
sensitivo e indelegable, el cual sólo es para los nacionales
por nacimiento como universalmente corresponde.
Por todo lo expuesto, no me quedan dudas de
que la intención
del candidato Martín Torrijos a través de su anuncio
al país, denota decisión, desprendimiento y valentía,
gesto que le relampagueó en el horizonte con silueta de
estadista. Además, busca rectificar la injusticia en que
incurriera el ex presidente Balladares y el magistrado Hoyos, de
negar los derechos que le confiere el Art. 300 de la Constitucón
a todos los panameños que se acogen a la carrera policial.
Y más saludable todavía para nuestra democracia,
es la despolitización de la Policía, con su anuncio
de negarle y distanciar del control tentador y peligroso de los
partidos políticos que alcancen el poder a futuro sea cual
fuere, a la fuerza pública y situarla al servicio de la
nación, subordinada y obediente de la Constitución
Nacional.
Rubén Darío Paredes
Nuevas entradas y salidas para el estadio
6 de noviembre del 2003
Tuve el placer de estar de visita en este
bello país y
deseo hacer unos comentarios con respecto al Estadio Nacional de
béisbol, donde se juega actualmente el pre-olímpico
de béisbol.
El estadio es bello, amplio y moderno, pero
los estacionamiento son totalmente inadecuados, mal diseñados y muy pequeños.
De todos los estadios que he visitado en América Latina
este es el único que tiene una sola entrada y salida. Naturalmente,
y debido a esto, tengo entendido que fue una “pesadilla” para
las ambulancias y los bomberos entrar y salir cuando ocurrió el
trágico accidente al comienzo del juego de Panamá contra
Estados Unidos.
Espero que el Gobierno tome las medidas apropiadas
y construya otra vía de entrada y salida al estadio para
que esto no ocurra de nuevo.
George G. Farinas
Spanglish, barbaridad
lingüística
30 de octubre de 2003
Dice el diccionario que idioma es la lengua
de una nación
o de un país, o sea, el modo particular de hablar en algunas
ocasiones. Yo agregaría que el idioma es uno de los valores étnicos-históricos
más importantes de un país y al ser una herencia
histórica, estamos en el deber de velar por su pureza.
Ahora bien, es muy cierto que el idioma es
algo vivo que crece como nuestro cuerpo y está sujeto a sufrir transformaciones
periódicas y de hecho se incorporan aportes de otros idiomas,
pero una cosa muy distinta es suplantarlo prácticamente
por otro idioma, como indicaremos más adelante.
Formulo estas apreciaciones porque ahora el
Sr. Ivan Antolov ha publicado un libro que tiene la finalidad
de propagar el uso del
llamado “spanglish”, que no es otra cosa que una mezcla
del español con el inglés. Considero que es ridículo
y hasta una burla a nuestro idioma español, que es rico
en matices, lleno de semántica, es decir, procura el significado
de las palabras al servicio del pensamiento, de allí mi
rechazo a que se intente deformar el uso de nuestro idioma. Además,
pienso que esta obra no es precisamente un ejercicio pedagógico
aceptable. ¿Podría el lector imaginarse cómo
sería una conferencia académica o una charla trascendental
en el tal spanglish?
Es provechoso aprender varios idiomas, espacialmente
el inglés
que es de uso universal y que comercialmente es utilizado en la
mayoría de los países del primer mundo. Yo soy profesor
de inglés, pero insisto, solo debe ser aceptable el uso
de algún o algunos vocablos ingleses cuando no existe su
equivalente en español. Además, es oportuno agregar
que es permisible el uso de los americanismos. Para que el lector
tenga una idea exacta de qué se trata, vamos a incluir aquí un
diálogo protagonizado por una pareja de ciudadanos cubanos,
que como sabemos se han apoderado de la vida de esa ciudad y han
creado un idioma peculiar que no es patuá, como el caso
de los curazaleños:
A.- Oyeme chica let's go to the super mercado
B.- Tendrás que esperar un poquito
later
A.- Bueno, fíjate in the back of the door y ahí verás
las llaves.
B.- No te preocupes, yo estaré ready cuando tú me
llames
A.- Mira, te enteraste del killing de Juan?
B.- Oh my God, eso es terrible.
A.- Y ya hablaron con el funeral home?
B.- Oh si everything is ok
A.- Es una lástima, pues era una persona
muy nice.
B.- Aunque a veces tenía un bad temper.
Rolando A. Castillo
Survivor y turismo
8 de noviembre de 2003
Me pregunto qué tanto estará aprovechando el Instituto
Panameño de Turismo (IPAT) la presentación en Estados
Unidos del reality show Survivor: Pearl Islands para promover el
turismo en Panamá.
Varios programas de este tipo de diferentes
países se han
realizado en Panamá y han pasado inadvertidos. Programas
de España, Italia, Inglaterra, Alemania y hasta Rusia han
escogido a nuestro país para sus reality show. Las islas
de Bocas del Toro fueron escenario de la versión rusa e
inglesa, la italiana y una de España, entre otras; la versión
alemana de Survivor estuvo precisamente en el archipiélago
de Las Perlas. Se dice que el staff de la versión española
de uno de estos show llegó a Contadora para explorar el
terreno, pero les dijeron que ya estaban ocupados con Survivor
hasta bien entrado diciembre.
¿Qué tanto se ha aprovechado para promocionar a
Panamá en esos países?
Ahora nos enteramos que el capítulo final del actual Survivor:
Pearl Islands que se está transmitiendo en Estados Unidos
y que está teniendo altos niveles de sintonía (gracias
en parte al tema de piratas y al éxito reciente de un film
sobre el mismo tópico) se transmitirá en vivo desde
la ciudad de Panamá el domingo 14 de diciembre, un cambio
radical, ya que por lo general la final se ha transmitido desde
Los Angeles o Nueva York.
Y no solo eso, sino que la nueva versión Survivor: All
Star, que incluye a algunos participantes y ganadores de todas
las versiones anteriores, según reportan algunos sitios
de internet, ya se debe estar filmando en las islas del Pacífico,
y se comenta que después se trasladarían para Bocas
del Toro, para luego ser transmitida en febrero del próximo
año. Esta versión promete acaparar mucha sintonía.
Nunca antes una misma locación había sido utilizada
dos veces para este programa. Lo que dice mucho de nuestro país.
Ya se sabe de fanáticos de este show que ya han venido
a conocer el lugar de filmación del programa. Incluso una
pareja tiene su propia página web a donde han subido las
fotos que tomaron por estos lares.
Hasta ahora solo he visto que un hotel de
las Perlas y un par de sitios más se están anunciando en las páginas
web relacionadas al show.
Son millones de personas viendo un programa
que prácticamente
los envuelve y a los que con solo un empujoncito haríamos
que vinieran a Panamá.
Oportunidades como estas no se presentan todos
los días
y hay que saber aprovecharlas.
Víctor Espinoza
La caída del Arco
Chato
8 de noviembre de 2003
Leí el artículo publicado en La Prensa sobre la
caída del Arco Chato, y creo que adicionalmente a las causas
que contribuyeron a su caída, están los desfiles
patrios.
Nadie se ha dado cuenta de que la resonancia
en las históricas
pero angostas calles del Casco Viejo son y posiblemente puedan
seguir siendo una de las tantas causas del desplome de construcciones
que tienen demasiado tiempo para que sean expuestas a la alta resonancia
que traen los tambores de los desfiles patrios.
Muy pronto estará cayéndose todo nuestro patrimonio,
de no ser que desde ahora se prohíban -ante la oposición
de varios grupos- los desfiles patrios por el área de la
Presidencia.
Quiero decir, que si el día 4 de noviembre
se pueden hacer los desfiles por otra ruta, definitivamente podemos
hacer los desfiles
por otras calles que no afecten nuestro patrimonio.
Juan Manuel B. Ghelman
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