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¿Por qué no
pensar en Atenas?
HARMODIO ARROCHA JR.
harrocha@prensa.com
Con Cuba y Estados Unidos metidos de cabeza en el Preolímpico,
eran mínimas las posibilidades que tenía el equipo
panameño de apoderarse de uno de los dos boletos para
viajar a Atenas 2004, un sueño que empezó a tejerse
en la isla antillana y que ha ido creciendo día a día
entre los panameños. En el terreno los subcampeones
mundiales han demostrado que tienen con qué hacerlo
para llegar muy lejos en un Preolímpico donde las cosas
no pintan fáciles para los equipos que han dominado
el firmamento beisbolístico olímpico.
Este equipo que hubo que hacer una colecta nacional para llevarlo
a Cuba, está jugando sin complejos y lo más importante
está enfocado cien por ciento en el difícil reto
de asistir por primera vez a una Olimpiada. Claro que hemos
superado los cálculos ante un mayor nivel de exigencia
y frente a potencias que están sintiendo el peso de
equipos fortalecidos ahora con el nuevo cambio de fuerzas de
la pelota mundial.
La tropa istmeña ha pisado más fuerte en el
Preolímpico con la inyección que recibió de
jugadores más experimentados y de una gran utilidad
para resolver en momentos críticos.
La presencia de Deago en la lomita le inspira más respeto
a un cuerpo de lanzadores que sigue caminando de los brazos
de Lenín Picota y Rafael Medina.
El bate pesado del artillero Sherman Obando llegó justo
en el momento indicado para inyectarle más poder a una
tropa que repartió palo en la primera ronda.
Ahora con el equipo metido en los cuartos de final viene lo
más importante para los objetivos que se ha trazado
el equipo panameño en un accidentado torneo Preolímpico.
El siguiente paso para la tropa dirigida por el ex grandes
ligas Omar Moreno, guardaba mucha relación con el resultado
del juego de anoche ante Estados Unidos.
Indudablemente que un triunfo soñado sobre Estados
Unidos, nos ubicaría en una mejor posición para
enfrentar en muerte súbita ya sea a México o
Puerto Rico en el partido crucial para visualizar nuestro futuro.
Nos evitaría tener que enfrentarnos a Cuba más
adelante, aunque ya nos fajamos con ellos en su casa y le demostramos
que no hay una marcada distancia, como sucedía en otros
años.
Y lo más importante obligaríamos a los gringos
a un encuentro directo con Cuba que no está en los planes
antes de la final, en una batalla en la que el perdedor se
iría a casa con las manos vacías.
Entonces, el camino que le queda a la selección tricolor
dependerá de lo que haga en la fase que empieza mañana
en el juego clave para sus pretensiones de cara a Atenas 2004.
¿Qué nos espera en ese camino? ¿México
o Puerto Rico?
De cualquier modo hay confianza en el equipo para el juego
de la muerte súbita que decidirá todo en el torneo.
México se enfrascó en una batalla sin cuartel
con los campeones mundiales de Cuba, perdiendo 5-4 en episodios
extras en un partidazo.
Los boricuas cayeron 4-2 ante los cubanos y luego vencieron
5-1 a los mexicanos.
Canadá, el otro rival en el Grupo A, ha mostrado una
maquinaria de batear y es un rival a tomar en cuenta camino
a Atenas.
Lo ocurrido con Nicaragua es un verdadero desastre.
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