Panamá, 28 de octubre de 2003
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
La Ciudad
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Defensor del lector
Revista
Reseña
Sociales
Horóscopo
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
S. Espectacular
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
VISITA
Defensoría del pueblo
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

EDUTIPS
‘Shaggy’

WENDY TRIBALDOS
wtribaldos@prensa.com

Shaggy y su nueva dueña.
‘Shaggy’ llegó a mi casa hace tan solo unos meses. El nombre lo tiene bien puesto; siempre parece estar despelucado, como el compañero de Scooby-Do. Aunque no lo aparente, es un perro raza Shitzu; lo que pasa es que, siendo soberanamente práctica, le corté el pelo para que no se asfixie en el sofocante clima panameño. Espero me disculpen los puristas de raza, ¡pero también es más fácil escarbar garrapatas con el pelo corto!

Este perrito de dos años fue adoptado de mi hermana Nicole cuando se casó y no pudo dedicarle suficiente tiempo. Mi hija Mandy inició una campaña para que nos quedáramos con él, con una militancia y un tesón que nada tenía que envidiarle al mejor político de nuestro patio.

Aunque yo no las tenía todas conmigo, acepté tener a ‘Shaggy’ en casa por un periodo de prueba para ver cómo nos iba con él. No es mi primera experiencia con mascotas, pues tenemos otras: dos periquitos australianos y decenas de pescados que nadan en el pond de mi patio, que se arreglan para sobrevivir y hasta multiplicarse con poca comida y nula limpieza.

Pero un perro (o un gato) es diferente. Yo tenía mis dudas sobre la adopción por el costo de mantenimiento, su cuido y sobre todo, por cómo se comportaría ‘Shaggy’ con Mikey, mi chiquitín de dos años. Para hacerles la historia corta, meses más tarde, el perro sigue con nosotros; más aún, se ha ganado un puesto en la familia. Admito que no me encanta el eau de dog que ahora permea las alfombras ni sus escapadas de la casa en busca de aventuras, y menos aún su adicción hacia las almohadas.

Sin embargo, ‘Shaggy’ ha probado ser maravilloso con la familia, y esto justifica ante mis ojos sus travesuras. El perro aguanta sin chistar los manotazos de amor de Mikey mientras le da besitos y le dice una y otra vez “deshagidog”, y sigue a Mandy devotamente por toda la casa. También ha sido excelente para mi esposo, que al llegar del trabajo libera su estrés jugando lucha libre con ‘Shaggy’ o sacándolo a pasear por el barrio.

Me tocó vivir la experiencia para realmente entender los beneficios de una mascota de compañía, como un perro o un gato, para la familia. Las comparto con ustedes someramente:

1. Los niños aprenden, de acuerdo con su edad, a cuidar a un animal. Esto les enseña responsabilidad y los hace sentirse competentes, con sus correspondientes beneficios para la autoestima.

2. Varios estudios demuestran que los niños que poseen mascotas tienden a sentir más empatía no solo con el propio y otros animales, sino también con las personas.

3. Las mascotas no juzgan o critican como lo hacen muchas personas. Los niños saben que sus animales de compañía los querrán y aceptarán incondicionalmente. Por ello, los animales de compañía proporcionan un importante apoyo emotivo.

4. Muchos padres admiten que las mascotas son herramientas valiosas para enseñarle a los niños sobre dos eventos de vida complejos de explicar, como son el nacimiento y la muerte.

5. Varias investigaciones han demostrado que tener un perro incrementa la cohesión familiar, pues aumenta la cantidad de tiempo que la familia pasa junta.

6. El atractivo de una mascota puede, como efecto secundario, aumentar el atractivo de su dueño. Compruébelo usted mismo cuando ve un perro simpático o un cachorrito en el parque. Niños y adultos instantáneamente son atraídos como magneto a quien lo posee, lo que tiene sus beneficios sobre todo cuando el dueño de la mascota es tímido por naturaleza.

7. Finalmente, las mascotas tienen un importante rol en las familias donde ambos padres trabajan, al proporcionarles compañía a los niños mientras esperan que termine la jornada laboral.


Además en revista

Arme a sus hijos contra la diabetes
AL CIERRE
Cuidado, ¡familia a bordo!
SUPISTE...
‘James Bond’ en Vietnam como embajador de UNICEF
Una enfermedad que se agudiza
PSICOLOGO EN CASA
Exitos para ‘La verdadera historia de Pedro Navaja’
EDUTIPS
Cartas a Carmen
Los estados de ánimo en el proceso de educación infantil
Alejandro Sanz en colores
El trabajo ideal: pasear perros de famosos
Las intimidades de Diana
Un día como hoy





¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ La Ciudad¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios¦ UH Deportes¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá