El lío de Wever
HARMODIO ARROCHA JR.
harrocha@prensa.com
Nada de lo
que ocurrió unas horas antes del viaje del equipo a Cuba
faculta al dirigente Franz Wever para tomar decisiones descabelladas
y pasar por encima de un criterio técnico, solo por el afán
de cuestionar de manera irresponsable el desenvolvimiento
de un equipo que está peleando con los dientes frente a los
mejores del planeta.
Es irresponsable desde todo punto de
vista lo que ha hecho Wever en pleno Mundial, al sentenciar
el futuro del mánager Omar Moreno con la selección ,y crear
un mar de incertidumbre entre los peloteros, en un momento
clave para el futuro de la selección en la cita mundialista.
Entendemos que Wever está en Cuba y
maneja más argumentos para analizar lo que está pasando con
el equipo, pero se apresuró y no midió en ningún momento
las consecuencias de lo que dijo.
Insisto en que Wever se ha movido arrastrado
por los hechos ocurridos en Panamá a escasas horas del viaje
del equipo, lo que me parece una falla de su parte, pues
los jugadores solo reclamaron, con justa razón, mejores viáticos
para poder dejar algo en casa.
Qué mal ha quedado el hombre fuerte
del béisbol panameño, y lo hago responsable de cualquier
decisión que afecte el futuro del equipo en Cuba y en el
Preolímpico.
En el peor de los casos, Wever no es
un ningún improvisado en materia de béisbol y conoce la realidad
de los problemas que confrontan nuestros sufridos peloteros.
Ahora, su labor en este momento está muy
apartada técnicamente hablando de lo que sucede en el terreno
de juego y pienso que con arrogancia no ganamos nada.
No cabe en este momento hacer una evaluación
del rendimiento de los jugadores y técnicos de un equipo
que pese a las limitaciones que ha evidenciado en su pitcheo,
alcanzó llegar entre los ocho mejores de la Copa Mundial
de Cuba.
Hacer un juicio valorativo del trabajo
hecho por el ex grandes ligas Omar Moreno al frente del equipo,
no está a mi alcance, pero tampoco ha sido dechado de virtudes
en su debut con la selección nacional.
Sin embargo, insisto en que no es el
momento para hacer anuncios de despidos y menos para demeritar
el trabajo de un mánager que clasificó a su equipo a la ronda
de la muerte súbita, lo que no pudieron hacer potencias como
Corea y China, Taipei.
Así las cosas, es incierto el futuro
de la base de la selección que se prepara para un duro compromiso
como el torneo Preolímpico, donde somos los anfitriones.
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