
¡ Retírate, Evander!
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
Evander Holyfield es un verdadero ejemplo
para los nuevos púgiles que sueñan con ser alguien en el boxeo,
considerado uno de los deportes más difíciles.
Su espíritu de lucha y perseverancia lo
hicieron uno de los púgiles más sólidos en la categoría reina
del boxeo, en momentos que había calidad y no cantidad como ahora.
Recordamos sus grandes peleas en contra
de Mike Tyson, Riddick Bowe y Lennox Lewis, verdaderas guerras
sobre el tinglado.
Sin embargo, esa época en la que fue el
mejor pesado del mundo ya pasó, y eso se demostró la noche del
sábado 4 de octubre.
Su pobre actuación ante James Toney, actual
campeón crucero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB),
fue un aviso claro que el momento ya llegó.
Cuando cayó sin golpes al enlonado en el
noveno asalto, critiqué mucho a la esquina por haber suspendido
el combate, porque jamás lo vi en malas condiciones.
Sin embargo, ahora, meditando mejor las
cosas, comprendo que fue la decisión más acertada, para evitar
un castigo que realmente le hiciera daño a Holyfield.
Pienso que para un boxeador es muy duro
entrar a una nueva etapa, en la que la fama, los gritos, la emoción
de pelear al frente de miles de fanáticos ya no es lo principal.
Creo que ese temor está envolviendo a Holyfield
de una manera tenebrosa, tal y como en una película de terror.
Pero, como un gran guerrero, Holyfield debe
aceptar, casi a los 41 años, que su tiempo en el boxeo terminó,
y no seguir los pasos de grandes glorias que han empañado su
excelente carrera profesional, con presentaciones dignas de un
acto circense.
Si tuviera la oportunidad de conversar con
Holyfield le diría que siempre será un gran campeón para muchos
y que se retire, para alegría de sus familiares y miles de fanáticos
que aplaudieron sus bravías presentaciones.
Arango, lo hiciste bien
Ya pasaron unos días del pleito entre Jairo
Arango y Reinaldo Frutos, en el que este último se llevó un triunfo
envuelto en una cajeta de regalos.
Arango impresionó y le calló la boca a muchos
que no confiaban que podía pelear de tú a tú ante cualquiera,
entre esos yo.
Quiero felicitar a Jairo Arango por su pelea
y exhortarle a que siga entrenando y peleando de esta manera,
ya que de esta forma, volverá a los primeros planos del boxeo
profesional.
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