Mami, ¿qué será lo que quiere el negro?
No se puede olvidar que estamos en plena campaña política y ya el tiempo de espera es solo de siete meses, por lo que es evidente que el gobierno debe gobernar y tomar decisiones
Edsel A. Wong S.
ewomsam@ayayai.com
Me complace sobremanera ver que los miembros del Foro 2020 están buscando activamente la ejecución de los programas que han escrito. Es por de más oportuno que se estén agitando con relación a la “quinta papeleta”. Las grandes mayorías están convencidas de que se necesita una constituyente que dé por terminado un largo período oscuro durante el cual hubo una constitución que llevaba el nombre del primer narcodictador y que luego fue emparchada. La misma es la que ha sido utilizada para imponerle al pueblo un sistema político que excluye a las grandes mayorías, principalmente a los desposeídos.
Me parece que una vez más Cuchungo le ha dado al clavo en la cabeza, señalando que Martincito y Mireya tienen un pacto secreto en contra de la constituyente. De manera muy chusca ha denominado “Mami” al pacto (creo que por Martincito y Mireya). Esta astuta salida se está probando muy claramente cuando Martincito se ha negado a respaldar la quinta papeleta alegando que se puede abonar el terreno para que se cambien las reglas del juego. Tácito y sobreentendido, quiere seguir dominando con la partida de maleantes que ha favorecido multimillonarios negocios (esto significa coima) como los del contrato de construcción del Corredor Sur y los casos CEMIS, Panama Ports y los nombramientos de compadres y amigos en la Corte Suprema de Justicia, lo cual es equivalente al control por el Ejecutivo de los otros dos poderes del Estado. Cuidado que lo mismo aplica al cuarto poder.
De modo que el pacto de marras me ha recordado el pegajoso estribillo de una alegre tonada que lleva el mismo título de este escrito y que parafraseo: Mami, ¿qué será lo que quieren Ma y Mi? Seguidamente recuerdo la sentencia bíblica: Por sus frutos los conoceréis. Aparentemente, Martincito quiere conservar el respaldo de los maleantes legislativos y de aquellos que en el poder judicial interpretan las leyes, de manera que es casi seguro que las coimas que reciben los poderosos no reciban el peso de la ley, mientras que a los chichipatis se los comerá el tigre.
Por otra parte, el pobre Josemigue tiene que esperar la luz verde de Mi, sino se lo lleva el diablo. ¿O no? Mientras tanto parece que el problema de la CSS no va a amainar. Los proletarios continúan con su retórica de que se la quiere privatizar o de que por fuerza se debe restituir a Jované como director. A la par, el gobierno está parado en sus cuatro y no quiere dar su brazo a torcer, lo que no está mal. Lástima que en sus acciones viole el derecho al debido proceso de Jované.
Repentinamente, o ¿será programado? el procurador Sossa ha amenazado con ordenar la incursión policíaca en los predios universitarios para perseguir a los que cometen delitos aprovechándose de estar en terrenos universitarios cuya autonomía es inviolable. Resulta ahora que el procurador, ex PP, adopta una posición que pareciera inclinarse a favor del pacto Mami. ¿Complicada la trama? Por supuesto.
Pero no se puede olvidar que estamos en plena campaña política y ya el tiempo de espera es solo de siete meses, por lo que es evidente que el gobierno debe gobernar y tomar decisiones, por ejemplo, con respecto a la CSS y, por debajo de la mesa, en relación con los procesos pendientes de la decisión de la Corte Suprema de Justicia. Todo esto está tan enredado como un mafá.
En resumen, la quinta papeleta cuenta con el sólido respaldo de la ciudadanía, y de Cuchungo y Ricardito, y nadie puede vaticinar cómo terminará el enredo. Por lo pronto, yo seguiré atento a las encuestas ya que son el único medio que tenemos para medir, aunque sea a muy grosso modo, por ejemplo, si la anunciada coalición oficialista ha ayudado a Josemigue a despegar, o si se contesta claramente el interrogante: Mami, ¿qué será lo que quieren los politiqueros? ¿Les importa acaso que Panamá, que es inmortal, cumplirá su centenario como república? Seguiremos observando.
El autor es jubilado del Canal
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