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Cartas del lector
Mileika Bernal
mbernal@prensa.com
Maestros e historia
28 de septiembre de 2003
En la edición de La Prensa del día 28 de septiembre
2003, se publicó un artículo titulado “De las
escuelas Normales”. Quiero agregar algunos detalles que se
omitieron.
En 1925 llegó a David el doctor Sebastián Gilberto
Ríos D. y transformó el primer año normal
fundado por el insigne educador don Félix Olivares Contreras
en la Escuela Normal Agrícola de David.
Esta escuela fue creada mediante el Decreto
No. 10 del 7 marzo de 1925. En esa época solamente se tenía que estudiar
dos años y se recibía el certificado de idoneidad
para el ejercicio del magisterio rural. Posteriormente se aumentó otro
año y finalmente se creó el cuarto año Normal.
Una vez se cumplía con estos años , se recibía
el título de Maestro Rural de la Escuela Normal Rural.
En el año del Centenario es bueno recordar más
de nuestra historia.
Ingeniero Sebastián Gilberto Ríos Jr.
Mi solidaridad con los productores
30 de septiembre de 2003
Me solidarizo con los productores agrícolas de la provincia
de Chiriquí, pues tienen razón al manifestar su malestar
por el manejo que reciben sus cultivos al arribar al mercado de
abastos. Como dicen ellos, de qué vale que se emplee alta
tecnología, si al final los diferentes rubros sufrirán
cambios en su calidad y conservación, por la falta de un
lugar higiénico y que reúna condiciones óptimas
de salubridad.
Una visita al mercado de abastos no es de
las mejores excursiones. El “espectáculo” de insalubridad que allí se
contempla es de nunca acabar. Raíces y tubérculos
(papas, ñames, otoes, zapallos, etc.), frutas (melones,
piñas, sandías), aguacates, frijoles y otros productos,
los hemos podido observar la mayoría de las veces esparcidos
sobre cartones e inclusive en contacto con el pavimento, expuestos
a la contaminación de polvo, excretas de perros, gatos,
roedores y a cuanta alimaña le dé por visitar este
lugar.
Aunado a esto debemos mencionar la contaminación con gases
que generan los camiones y automóviles que entran al lugar
y que quedan diseminadas sobre las hortalizas y vegetales y demás
rubros.
¿Porqué permiten la entrada de vehículos
a motor? Lo ideal sería que se estableciera una zona de
descarga, completamente alejada de los productos. He tenido la
oportunidad de visitar los mercados agrícolas en otros países
y uno puede palpar la limpieza, las condiciones sanitarias en que
se manejan los mismos, el orden, etc. Yo creo que en nuestro país
debe y puede mejorarse esta situación, hay que poner un
poco de voluntad y querer hacerlo.
Una vista estimulante para nuestro apetito, lo constituye observar
un despliegue de frutas tropicales en plena madurez, junto a hortalizas
y verduras lozanas.
Brenda Cuevas
Aclaración
15 de septiembre de 2003
Desde hace casi un año vengo notando que en escritos publicados
en La Prensa existe una clara y persistente tendencia a disminuir
la participación del Partido Conservador en la historia
de Panamá, especialmente en todo lo relacionado con la gesta
independentista de 1903.
Esta omisión ha llegado hasta el punto de no mencionar
el Partido Conservador ni a sus miembros los conservadores, ni
siquiera a los conservadores como gobierno. En el artículo “La
batalla del puente de Calidonia”, escrito por el doctor Carlos
A. Mendoza y Vicente Stamato y publicado en la Edición Extracentenario
del domingo, 14 de septiembre, en la edición dedicada a
la Guerra de los Mil Días, los autores solo resaltan el
Partido Liberal y a sus miembros, cuando un historiador, sin quitarle
méritos ni a uno ni a otro, debe ser imparcial; y no puedo
encontrar justificación alguna que explique que en una guerra
entre dos partes no se mencione ni una sola vez a uno de los contendientes,
ya que, aunque se menciona a los liberales, no se hace lo mismo
con los conservadores, quienes, al final de cuentas, ganaron esta
batalla.
Escribieron de un ataque suicida (el puente
de Calidonia) con alrededor de 500 muertos (fueron 500 bajas,
no 500 muertos), lo
cual convierte esta batalla en la más cruenta de la Guerra
de los Mil Días en Panamá y aunque la califican de
una derrota de terrible impacto en lo moral y en lo estratégico
para los derrotados, nos dejan en ascuas sobre la participación
de los conservadores y sobre sus estrategias, sobre las tácticas
desarrolladas, su valentía, su coraje, en fin sobre las
causas y razones que condujeron a los conservadores a una victoria
tan contundente e indiscutible y tan humillante para los liberales.
Me preocupa mucho además que, de continuar los autores
en esta posición, habrán borrado el Partido Conservador
y a sus miembros de nuestra historia, cuando precisamente ellos,
los conservadores, fueron los primeros en concebir esta gesta heroica,
así como fueron los principales al momento de llevarla a
cabo por medio de la Junta Provisional de Gobierno, instaurada
como resultado exitoso de esta hazaña. Posteriormente formaron
un gobierno de concordia con liberales entre su miembros.
Por la gravedad del tema, es decir, por la
parcialización
al omitir a una de las dos partes en la narración de una
batalla entre dos, y por la cercanía de la conmemoración
del Centenario de la República, creo que amerita una aclaración
a los puntos expuestos. Aprovechando que el artículo salió publicado
bajo la sección “Controversia”, espero que se
genere una controversia sobre la divulgación de la gestión
independentista realizada por los conservadores (la de los liberales
ha sido ya presentada con amplitud y además no ha sido ocultada),
en la cual participen los interesados.
Jorge Enrique Moreno Villalaz
El ruido y la contaminación
21 de septiembre de 2003
Leí el artículo Veneno para los oídos , publicado
en la edición del domingo, 21 de septiembre, y que habla
sobre la contaminación acústica que hay en áreas
de hospitales, universidades y escuelas, donde está prohibido
por la ley.
Considero que el tema tiene mucha importancia,
porque hay mucha gente afectada y que sufre por esta situación. El caso de
la ciudadana Agustina Gutiérrez es lo que padecemos los
que residimos especialmente a la orilla de la vía España,
por Bella Vista.
Cada mañana, es insoportable el ruido que provocan los
carros, con un insoportable escándalo de bocinas, porque
los buses cierran totalmente la vía aledaña a la
vía España, exactamente en el cruce de La Cresta.
Los conductores suenan las bocinas para que los dejen pasar.
En esa área, los buses “hacen piquera”,
para esperar a los pasajeros que hacen transbordo para dirigirse
hacia
la Calle 50.
Lo peor del caso es que los policías no hacen nada, y lo
conductores de buses tampoco les prestan mucha atención.
De noche, es decir, en horas bien avanzadas,
ya cuando uno está durmiendo,
no falta un busero descomedido que venga desde el antiguo Teatro
Bella Vista sonando su estruendosa bocina para avisar a un pasajero
que se encuentra en la parada su llegada, que muchas veces ni lo
aborda.
Asimismo, en la madrugada, a las 4:30 a.m., pasa el mismo bus
con sus ruidosas troneras despertando a las personas que, con suerte,
han podido dormir dos horas sin ruido.
Ya esto lo hemos denunciado a las televisoras
y nadie ha hecho nada hasta la fecha para solucionar este problema,
sería
bueno que un periodista se detuviera un momento con su cámara,
un buen lápiz y una libreta para tomar nota del calvario
que pasamos día a día con este tormento y pueda plasmarlo
en su diario.
Carlos A. Noya
Deshaciendo el nudo
Mileika Bernal
mbernal@prensa.com
La gerente administrativa de la empresa Opticas Devlyn, Luz Dinora
Sánchez, envió una carta a La Prensa en la que se
queja de la noticia publicada en la sección “Negocios” del
día 23 de septiembre, titulada “Devlyn denuncia monopolio
de ópticas”.
“Me sorprendí al ver una noticia donde se me atribuye
una entrevista que en ningún momento otorgué”,
sostiene Sánchez en su carta.
La queja central de Sánchez es que nunca hizo una “denuncia” de
las ópticas panameñas ni a título personal
ni a nombre de Opticas Devlyn, y que el periodista nunca le informó de
que la estaba grabando.
De acuerdo con la carta, el periodista la
llamó por teléfono
y le dijo que la Asociación Panameña de Optómetras
se iba a reunir con el Consejo Técnico de Salud para sustentar
un documento referente a Devlyn y que quería la versión
de ella, a lo que le respondió que ella no sabía
de la reunión, que en su momento, y con la aprobación
de la empresa, daría una opinión al respecto.
“El periodista me hizo algunas preguntas muy someras e informales
sobre las ópticas, pero en ningún momento me dijo
que me estaba grabando y que mis respuestas, también informales,
serían publicadas al día siguiente, y menos en calidad
de ‘denuncia’ como decía la nota, ‘porque
yo no denuncié nunca nada”.
Añade que “... me sorprende la actitud del periodista
de publicar algo que jamás se autorizó, al parecer
con el único interés de causar ‘impacto’ y ‘discordia’,
y esto en nada ayuda al avance del país”.
“Considero que los medios de comunicación son un
pilar importante en la sociedad, por lo que las informaciones deben
basarse en verdades y no en el ‘sensacionalismo’. Me
parece ‘bochornoso y desagradable’ ver cómo,
sin reparo, se estropea la dignidad y tranquilidad de una persona,
sin importar el daño que se pueda causar”, indica
la carta.
Analicemos la nota:
La noticia se titula “Devlyn denuncia monopolio de ópticas
panameñas”, y el primer párrafo dice: “Devlyn,
la principal cadena de ópticas en México, denunció que
sus planes de expansión en Panamá están siendo
obstaculizados por las empresas locales, que quieren mantener el
monopolio de este negocio, que factura anualmente más de
20 millones de dólares”.
El segundo párrafo habla de que "...las ópticas
panameñas aseguran que no le temen a la competencia de Devlyn,
sino que se oponen a la competencia desleal que quiere establecer
la empresa mexicana en el país, distorsionando el negocio
y la profesión de los optometristas".
Y en el tercer párrafo se menciona: “Tanto Devlyn
como las ópticas panameñas defenderán este
jueves (25 de septiembre) sus posiciones ante el Consejo Técnico
de Salud”.
Otro párrafo de la noticia dice: “Luz Dinora Sánchez,
representante de Devlyn en Panamá, reiteró que lo
que está detrás de todo esto es que las ópticas
panameñas quieren seguir manteniendo el monopolio”. “En
Panamá solamente tres ópticas se reparten casi todo
el mercado panameño”, resaltó Sánchez.
También aclaró que las dos sucursales que tiene Devlyn
en la ciudad de Panamá están cumpliendo con todos
los requisitos existentes y cuentan con un médico optometrista.
La versión del periodista
El periodista relata que el día 22 de septiembre, las ópticas
panameñas anunciaron que debatirían el problema ante
el Consejo Técnico de Salud. Además hicieron una
serie de señalamientos de “competencia desleal” contra
Devlyn.
Como es tarea del periodista buscar la versión de la parte
afectada –en este caso la representante de Devlyn en Panamá–,
por teléfono le pedí la versión de la empresa
sobre la reunión.
En ese momento, Sánchez dijo que no tenía confirmación
de la reunión del jueves 25 de septiembre, por lo que confirmaría
más tarde esa información. Posteriormente le comenté sobre
las acusaciones de las ópticas panameñas en contra
de Devlyn. Sánchez respondió a las preguntas que
sobre el tema de la expansión de la empresa en Panamá le
hice.
La queja de Sánchez se basa en que nunca se le dijo que
estaba grabando la conversación, sin embargo, yo reitero
que desde un principio le comuniqué a Sánchez que
necesitaba las respuestas de Devlyn a las acusaciones de las ópticas
panameñas.
Mi intención solo era balancear una nota periodística
en la que un grupo de ópticas acusaba a la empresa mexicana.
Opinión de la Defensora:
Sánchez le pide a La Prensa corregir esa información
públicamente, y reitera insistentemente que ni ella ni Opticas
Devlyn hicieron ninguna “denuncia”.
Tiene razón. Según se desprende de las entrevistas
con Sánchez y el periodista, la fuente fue contactada para
pedirle que diera su “versión” sobre la reunión
y sobre la acusación de que ellos (Devlyn) tienen una “competencia
desleal”. Sin embargo, la nota reporta, tanto en el título
como en el primer párrafo, que es Devlyn la que está haciendo
la “denuncia” contra las ópticas panameñas.
Le presentamos disculpas a Luz Dinora Sánchez por no decirle
claramente que se estaba grabando la conversación telefónica
y por usar su nombre para reportar una “denuncia” que
no hizo.
Los funcionarios públicos están obligados a dar
la información de sus negocios, porque no son realmente
suyos, sino del ciudadano al que los medios intentan informar.
Pero, los particulares no tienen ninguna obligación de conceder
entrevistas o dar información, cuando lo hacen, es porque
confían en el periodista. Una cosa es una declaración
y otra cosa es un comentario. No se pueden usar indistintamente.
Para publicar un comentario hay que advertir a la fuente que se
usará. Esta no debe ser sorprendida por la publicación.
En todo caso, ella es quien tendrá que afrontar las consecuencias
y tiene el derecho a protegerse. Avisarle al entrevistado, especialmente
si el abordaje es telefónico, que se le va a grabar, con
esto no se pierde nada y se gana mucho.
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