Mis embutidos consentidos
(Viene de la 1B)
Ana Alfaro
Especial para La Prensa
revista@prensa.com
Si
bien en Europa muchas ciudades o regiones son famosas por sus
chorizos, salchichas o salchichones —e.g., Bologna, Lyon, Frankfurt— en
Panamá tenemos varios embutidos que emulan los productos de esos
lares, y también fabricamos algunos tipos de embutidos curados
(en su mayoría, las fábricas de embutidos los hacen por orden
y con recetas especiales para establecimientos específicos),
en este artículo nos vamos a limitar a los chorizos parrilleros
más comunes, y entre aquellos de mezcla más homogénea, o sea
molidos tan finamente que los trocitos son indistinguibles, un
Cervelat (chorizo tipo alemán parecido a un hotdog, pero más
grueso) y un Bratwurst (también de textura homogénea, pero de
ternera, aunque en algunos casos se hace con carne de pavo).
Son frescos en su mayoría, excepto que se indique lo contrario.
Para ver cuáles preferíamos, hicimos una mesa redonda
con varios catadores vocacionales, tomando en cuenta los chorizos
de las cuatro embutidoras más grandes del país: Berard, Don Vincenzo,
Kiener y Riba Smith.
Precios: A excepción de la butifarra y el chorizo
fino de Riba Smith, que cuestan 4.45 dólares y 3.47 dólares respectivamente
por libra, y del Bratwurst de Kiener, que a 1.79 dólares la libra
presentó la mejor relación costo-calidad, todos los chorizos catados
oscilan entre 2.75 dólares y 2.96 dólares por libra y están disponibles
en la mayoría de los supermercados de la localidad.
Los Berard “mexicano”, “polaco”, “ honey maple ” y
Cervelat vienen en un paquete surtido, Internacional ahumado, que
trae 10 chorizos. Se nos quedaron por fuera (por bruta o desorganizada,
tú escoge) las longanizas, butifarras y chistorras de Berard, y
probablemente algunos de Riba Smith en cuya nevera no había cuando
fui a comprarlos. Pero considerando que probamos 27 chorizos distintos,
no te me quejes, querido Saltamontes.
Valga decir que, ya que el que da cariño recibe
cariño, los tratamos con todo el respeto del mundo: primero, los
hervimos por diez minutos y luego, apenas sí los acariciamos con
la brasa de la barbacoa.
Los favoritos
Berard criollo: Tiene marcado el sabor a
culantro y morrón fresco (amén de que se dejan ver los pedacitos)
y tiene un toquecito que más que picante, se puede llamar acento
especiado.
Berard Honey Maple: Fue la ganadora entre
todas, por su saborcito acaramelado a miel de arce (miel para
panqueques).
Don Vincenzo picante: El picante entra suavecito,
pero después se prende. Si se come solo, esto puede ser un caveat
emptor pero en pan, el picante pasa más desapercibido. No obstante,
no se recomienda a quienes paguen impuesto de exportación. Solo
para valientes.
Kiener Bratwurst: Gustó por su textura firme
y sabor delicado, amén del precio.
Riba Smith con ajo: El sabor a ajo no ofende,
puedes hablarle a alguien después de comer. Ganador.
Otros dignos de mención:
Berard Cervelat: De res y cerdo, tuvo resultados
mixtos. Algunos, ya acostumbrados a la textura más recia de los
chorizos, no gustaron mucho del Cervelat, que tiene una textura
más al estilo de la mortadella o el hotdog, pero en realidad
es un buen producto.
Berard Mexicano: Se le siente el ahumadito.
Berard parrillero: Un chorizo neutral, suave,
buen comodín.
Berard polaco: Gustó por tener el sabor
de un chorizo tradicional, un poquito dulzón y ahumadito, muy
ligero.
Don Vincenzo sin picante: Se le siente rico
el sabor a carne y pimentón.
Don Vincenzo culantro: El sabor del culantro
es leve y delicadito.
Berard Bratwurst: Gustó, pero no tanto como
el Kiener.
Riba Smith ahumado: Sabor y color a achiote,
tiene buena textura y también se le siente el pimentón.
Riba Smith fino: Entre tanto chorizo, su
sabor delicado quedó opacado pero es bueno —para quien no guste
de sabores fuertes—.
Riba Smith picante: No pica mucho, sabe
más bien a paprika dulce.
Riba Smith butifarra: Buen sabor, delicado
y no pungitivo.
Riba Smith longaniza con cerveza: “Sientes
que te estás tomando una pinta”, fue el comentario de uno de
los panelistas. En realidad, es sabroso y aporta variedad a una
parrillada mixta.
Nota: Los chorizos los comimos con ensalada de
repollo, chimichurri criollo (ver 30 minutos o menos” en la 3B ,
) y papas a la sal (ver “Técnicas culinarias”, en la 3B ).
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