Panamá, 1 de octubre de 2003
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Mis embutidos consentidos

(Viene de la 1B)

Ana Alfaro
Especial para La Prensa
revista@prensa.com

Si bien en Europa muchas ciudades o regiones son famosas por sus chorizos, salchichas o salchichones —e.g., Bologna, Lyon, Frankfurt— en Panamá tenemos varios embutidos que emulan los productos de esos lares, y también fabricamos algunos tipos de embutidos curados (en su mayoría, las fábricas de embutidos los hacen por orden y con recetas especiales para establecimientos específicos), en este artículo nos vamos a limitar a los chorizos parrilleros más comunes, y entre aquellos de mezcla más homogénea, o sea molidos tan finamente que los trocitos son indistinguibles, un Cervelat (chorizo tipo alemán parecido a un hotdog, pero más grueso) y un Bratwurst (también de textura homogénea, pero de ternera, aunque en algunos casos se hace con carne de pavo). Son frescos en su mayoría, excepto que se indique lo contrario.

Para ver cuáles preferíamos, hicimos una mesa redonda con varios catadores vocacionales, tomando en cuenta los chorizos de las cuatro embutidoras más grandes del país: Berard, Don Vincenzo, Kiener y Riba Smith.

Precios: A excepción de la butifarra y el chorizo fino de Riba Smith, que cuestan 4.45 dólares y 3.47 dólares respectivamente por libra, y del Bratwurst de Kiener, que a 1.79 dólares la libra presentó la mejor relación costo-calidad, todos los chorizos catados oscilan entre 2.75 dólares y 2.96 dólares por libra y están disponibles en la mayoría de los supermercados de la localidad.

Los Berard “mexicano”, “polaco”, “ honey maple ” y Cervelat vienen en un paquete surtido, Internacional ahumado, que trae 10 chorizos. Se nos quedaron por fuera (por bruta o desorganizada, tú escoge) las longanizas, butifarras y chistorras de Berard, y probablemente algunos de Riba Smith en cuya nevera no había cuando fui a comprarlos. Pero considerando que probamos 27 chorizos distintos, no te me quejes, querido Saltamontes.

Valga decir que, ya que el que da cariño recibe cariño, los tratamos con todo el respeto del mundo: primero, los hervimos por diez minutos y luego, apenas sí los acariciamos con la brasa de la barbacoa.

Los favoritos

Berard criollo: Tiene marcado el sabor a culantro y morrón fresco (amén de que se dejan ver los pedacitos) y tiene un toquecito que más que picante, se puede llamar acento especiado.

Berard Honey Maple: Fue la ganadora entre todas, por su saborcito acaramelado a miel de arce (miel para panqueques).

Don Vincenzo picante: El picante entra suavecito, pero después se prende. Si se come solo, esto puede ser un caveat emptor pero en pan, el picante pasa más desapercibido. No obstante, no se recomienda a quienes paguen impuesto de exportación. Solo para valientes.

Kiener Bratwurst: Gustó por su textura firme y sabor delicado, amén del precio.

Riba Smith con ajo: El sabor a ajo no ofende, puedes hablarle a alguien después de comer. Ganador.

Otros dignos de mención:

Berard Cervelat: De res y cerdo, tuvo resultados mixtos. Algunos, ya acostumbrados a la textura más recia de los chorizos, no gustaron mucho del Cervelat, que tiene una textura más al estilo de la mortadella o el hotdog, pero en realidad es un buen producto.

Berard Mexicano: Se le siente el ahumadito.

Berard parrillero: Un chorizo neutral, suave, buen comodín.

Berard polaco: Gustó por tener el sabor de un chorizo tradicional, un poquito dulzón y ahumadito, muy ligero.

Don Vincenzo sin picante: Se le siente rico el sabor a carne y pimentón.

Don Vincenzo culantro: El sabor del culantro es leve y delicadito.

Berard Bratwurst: Gustó, pero no tanto como el Kiener.

Riba Smith ahumado: Sabor y color a achiote, tiene buena textura y también se le siente el pimentón.

Riba Smith fino: Entre tanto chorizo, su sabor delicado quedó opacado pero es bueno —para quien no guste de sabores fuertes—.

Riba Smith picante: No pica mucho, sabe más bien a paprika dulce.

Riba Smith butifarra: Buen sabor, delicado y no pungitivo.

Riba Smith longaniza con cerveza: “Sientes que te estás tomando una pinta”, fue el comentario de uno de los panelistas. En realidad, es sabroso y aporta variedad a una parrillada mixta.

Nota: Los chorizos los comimos con ensalada de repollo, chimichurri criollo (ver 30 minutos o menos” en la 3B , ) y papas a la sal (ver “Técnicas culinarias”, en la 3B ).


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