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Cartas del lector
Mileika Bernal
mbernal@prensa.com
Foto denuncia del día
Una solución pronto
Un
lector quiere dejar constancia de un hecho que tiene años y que
nunca se ha resuelto. Se trata del mal estado en que se encuentra
la parada de buses que está ubicada en la Vía Tocumen, justo al
frente de la entrada del Club de Golf de Cerro Viento. Esto además
de darle un mal aspecto al área, afecta a las personas que allí toman
su autobús.
Réplica
24 de septiembre de 2003
Amparado en el derecho de réplica,
quisiera hacer algunas aclaraciones respecto a la lista de asesores
de la Caja de Seguro
Social, publicada en el diario La Prensa , el 13 de septiembre
de 2003, en la Plana 3.
En dicha lista aparece mi nombre como asesor
de la dirección
de Informática y se menciona que por dicho cargo percibo
un emolumento de 2 mil 500 dólares. Quiero dejar en claro
que jamás he sido asesor de la Caja de Seguro Social y muchos
menos ha recibido un solo centavo proveniente de esa institución
como asesor. Además ni siquiera conozco al señor
Jované por lo que mal podría servirle como miembro
de su equipo consultivo. Tuve una larga carrera en el Instituto
de Recursos Hidráulicos y Electrificación y desde
hace más de diez años soy un empresario dedicado
a la industria de la construcción, por lo que nunca he estado
involucrado con actividades de la instituci´on de seguridad
social, inclusive mi profesión es la ingeniería eléctrica
y no tendría nada que hacer en una dirección de Informática.
Lamento mucho que un diario de esta categoría
no verifique las informaciones que recibe antes de publicarlas
y quiero dejar
constancia de que si mi nombre aparece en alguna lista de la CSS
alguien lo esta utilizando de manera fraudulenta.
Aparecer en una lista de asesores, sin ser
cierto, pone en entredicho mi nombre y el de mi familia. No tengo
ningún interés
en ser parte de una institución que, si bien merece la atención
de todos los panameños, también ha cometido algunas
acciones incorrectas.
Ingeniero Carlos Penna Franco
Sobre los comentarios de Linares
25 de septiembre de 2003
El Lic. Adolfo Linares surge detrás de mi último
escrito del 23 de septiembre, que aparece en la páginas
de “Opinión” del diario La Prensa , donde hago
algunas reflexiones objetivas y observo que la Policía Nacional,
víctima de una conducción desacertada y desesperada,
incurrió en graves y peligrosos excesos contra los manifestantes,
hasta el extremo de incursionar, causando destrozos y atropellos
a terceros indefensos e inclusive a pacientes, en varias dependencias
del Hospital de la Caja de Seguro Social, instalaciones consideradas
sagradas e inviolables universalmente y santuario humanitario durante
los conflictos de guerra y disturbios civiles.
Causa extrañeza que un ciudadano como el Sr. Linares, formado
profesionalmente en la carrera de derecho, dedique el esfuerzo
de su crítica a descalificarme, y no precisamente para que
estas violaciones flagrantes de los derechos humanos no se repitan.
En otras palabras, hace un largo recorrido en su escrito desacreditando
al mensajero, ¡pero no dedica una sola letra a lo medular
del mensaje en sí! Luego, no podemos evitar arribar a la
conclusión de que el señor viceministro de Educación
ha actuado de espaldas a la humanidad y solamente obedeciendo a
sus impulsos políticos insensatos, a donde no pienso descender
para encontrarle.
Es evidente que el Lic. Linares, a quien conocí de niño
cuando sus padres lo llevaban al desaparecido Club de Equitación,
tiene muy poca referencia de mi pasado profesional; luego, debo
decirle breves cosas, fácilmente demostrables en las hemerotecas
del país: como la que existe en la biblioteca “Simón
Bolívar”. Durante mi período como comandante
de la Guardia Nacional, no se lanzó una sola bomba lacrimógena,
ni siquiera un tiro de escopeta al aire. No hubo necesidad de encarcelar
a nadie y mucho menos golpear ni lastimar a humildes conciudadanos.
Y al término de mi gestión, acompañé al
ex presidente Ricardo De La Espriella a implementar las Reformas
Constitucionales en 1983. Como hombre de letras y estudioso del
derecho, le sugiero al ciudadano Linares leer las páginas
89, 90 y 129 de la obra del Dr. Jorge Fábrega “Estudios
de Derecho Constitucional Panameño”, donde los notables
constitucionalistas Dr. César Quintero y Dr. Dulio Arroyo,
hacen un objetivo recuento de aquellos días cuando ejercí de
comandante.
Rubén Darío Paredes
Algunas aclaraciones
28 de septiembre de 2003
Quiero referirme a la nota publicada el domingo
28 de septiembre, titulada: “El Valle de Antón ya tiene biblioteca”,
y aportar algunas precisiones, en cuanto a algunos nombres, y a
los servicios que ofrecemos en la biblioteca de El Valle de Antón.
La razón social de nuestra fundación es “Fundación
Parroquia de San José, el Valle de Antón” y
mi nombre es: Jean-Claude Augrain.
Consideramos que nuestra biblioteca es un “centro comunitario
de información”, así lo dice el letrero en
su fachada. Nuestro objetivo es que lo usen los estudiantes principalmente;
sin embargo, también estará disponible para que cualquier
persona de la comunidad de El Valle, o de otros lares, pueda ir
a la biblioteca a leer, a escuchar conferencias, a ver películas,
a escuchar conciertos, y a buscar información.
Hemos dotado a la biblioteca de equipos modernos, y en pocas semanas
desde que abrimos ya hemos notado un incremento significativo de
su uso.
También quiero agradecerle a La Prensa la publicación
de los servicios que hay en la nueva biblioteca de El Valle de
Antón, pues la finalidad de la misma es que sea un servicio
a la comunidad en general.
Jean-Claude Augrain
Presidente
Fundación Parroquia de San José, El Valle de Antón
Hay que preservar la vista
de la bahía
20 de septiembre de 2003
Quitar la vista a la Bahía de Panamá, no solo es
ilegal, sino inmoral, y por eso hay que impedir la construcción
de la rampa de acceso al Multicentro de la Avenida Balboa.
Es ilegal, porque está vigente la resolución No.
124-94, del Ministerio de Vivienda, del 18 de agosto de 1994: “Por
la cual se reglamenta el uso del litoral”. El artículo
segundo de su parte resolutiva establece “Phohibir construcciones
que obstruyan la vista de la bahía, dentro del perímetro
del área litoral”. Esta Resolución fue recomendada
por el Consejo Técnico de Urbanismo, el cual lo integraban
representantes de 14 entidades gubernamentales, relacionadas con
el desarrollo urbano. Estas entidades luego de considerar que era
indispensable preservar la vista a la bahía, ampararla,
defenderla, protegerla y resguardarla de futuros proyectos sobre
el litoral, aprobaron el documento base de la Resolución
124-94.
En lo moral, porque no es ético que autoridades relacionadas
con la Resolución 124-94 y progenitoras de ella, guarden
silencio o se contradigan en este delicado asunto. Porque hemos
sido testigos de los discursos altisonantes de las autoridades
del MOP y de la ANAM y el silencio que hasta el momento guarda
la autoridad rectora del desarrollo urbano. Qué moral puede
tener el MIVI, que propone un sistema de espacios abiertos dentro
del Plan Metropolitano, donde nace el proyecto de Cinta Costera
en la Avenida Balboa, para permitir la recuperación de la
relación perdida con el mar, y no se manifiesta, o acepta
la construcción de una rampa ilegal.
Toda lucha que se hace en contra de la construcción de
la rampa en mención tiene mayor sentido si analizamos “La
playa Catalina” ( La Prensa , 14/09/2003)- En este artículo,
se informa sobre el diseño que se lleva a cabo de la red
de alcantarillados de la ciudad, cuyos planos serán entregados
en dos meses, para convocar las primeras licitaciones en el 2004.
Que una vez que haya concluido la II fase del proyecto del saneamiento
de la ciudad y de la Bahía de Panamá, la gente se
podrá bañar sin problemas y practicar deportes acuáticos.
La lucha contra el cierre de la vista de la
bahía cuenta
con el apoyo de muchas personas y organismos civiles que lo hemos
venido expresando en las calles y en los medios de comunicación.
Y “El Pulso de Nación” de La Prensa , no me
deja mentir, cuando presenta los resultado de la encuesta, sobre
el tema del permiso para la rampa: 56.6% en desacuerdo y el 37.3%
de acuerdo.
De todo este proyecto puede quedar algo positivo: que el relleno
que se construye se pueda utilizar como inicio de la Cinta Costera
de la Avenida Balboa.
Alberto W. Osorio
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