Injusticia
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
Me causó mucha sorpresa, tristeza, pena
y amargura la manera como algunos medios de comunicación
tomaron la separación de Gary Stempel de la dirección de
la Sub 23 como si hubiese sido la noticia del año. ¡Increíble!
Unos pocos hasta se mofaron del 'inglés' con su salida, como
si por fin nos hubiéramos librado de lo peor que haya pasado
por nuestro sufrido fútbol.
Me pareció una decisión saludable de
parte de la federación de fútbol separar a Stempel de la
Sub 23 y que Cheché Hernández se encargara, al menos para
los dos partidos contra Santa Lucía, para que Gary se dedicara
de lleno a la Sub 20. Era lo más saludable y lo que se veía
venir. Pero tampoco para que se hiciera fiesta con un hombre
que ha hablado con resultados.
A Stempel siempre se le hizo campaña
en diferentes medios para que se dedicara solo a un equipo,
no de ahora, sino desde que comenzó como director de los
equipos menores. Recuerdo que en los tiempos de Juan Urriola
hasta la misma comisión de selecciones le hizo la vida imposible.
Yo nunca le di importancia a que Stempel dirigiera juntos
a la Sub 23 y Sub 20. Ni cuando tuvo a la Sub 17. Lo que
sí le critiqué en algún momento fue cuando también formaba
parte, a la vez, de la dirección del desaparecido equipo
de Panamá Viejo.
Pensaba que en un país tan pequeño como
el nuestro, con un territorio de 78 mil kms cuadrados y menos
de 3 millones de habitantes en donde el béisbol es el deporte
insignia, no había necesidad de tener un técnico diferente
para los dos seleccionados. Sobre todo con un entrenador
como Gary Stempel que conoce a toda esta camada de jugadores
lo cual se aprovechó de la mejor manera, me imagino que hasta
por una suma módica. Ariel Alvarado mató dos pájaros con
un solo tiro. El presidente de la federación no fue ningún
bobo, sabía que con Stempel tenía posibilidades de ir al
Mundial Sub 20 como en efecto sucedió.
Por eso me sorprendió la forma como
algunos medios tomaron la separación de Stempel, de parte
de la federación me pareció sensata su posición, aunque no
la dieron a conocer a través de un comunicado oficial como
lo hacen muchas veces cuando quieren que los medios le publiquen
sus promociones.
No estoy defendiendo a Stempel, creo
que no lo necesita. Pero es que no reconocer lo que ha hecho
en seis años es como renegar que lo que se le ha hecho a
la cancha del Rommel Fernández no sirve para nada.
No es perfecto, tiene sus defectos y
debilidades. Puede que no sea el gran estratega, pero es
un gran motivador. En lo que lleva dirigiendo en Panamá consiguió una
medalla de plata en unos Juegos Centroamericanos, clasificó al último
equipo Sub 23 a la hexagonal final del preolímpico en Hershey,
al Panamá Viejo lo reformó por completo con puros 'pelaos',
dijeron que estaba loco, y en poco tiempo le dio su primer
y único título en la ANAPROF. Aparte de ganar dos veces al
Saprissa aquí y allá durante un torneo de clubes de la UNCAF.
Como si fuera poco nos clasificó por primera vez para un
Mundial Juvenil (Sub 20).
Ha sido un técnico exitoso que si no
ha podido hacer más, como con los últimos equipos Sub 20,
fue por la indisciplina de algunos jugadores. No conozco
en estos últimos veinte años a un técnico tan exitoso en
Panamá como Stempel.
Aún así tiene sus detractores. Algunos
de sus colegas no le reconocen sus méritos. Es sorprendente.
Por eso el fútbol es un deporte de locos.
Stempel ha sido el hombre de las dificultades
en lo que lleva dirigiendo en Panamá. Me imagino que los
que lo adversan van a tildarlo de un fracasado si no gana
el Mundial de Emiratos Arabes. ¡Increíble!