El pimentón: de dónde vino y adónde fue
Este humilde hijo de América conquistó el Viejo Mundo, de Norte a Sur, de Oriente a Occidente
Ana Alfaro
revista@prensa.com
Colón zarpó hacia la India en busca de la pimienta, y cuando en su primer viaje encontró que los taínos de Hispaniola utilizaban axi, pensó “¡Bingo! ¡Le pegué al Gordito!” (licencia poética, Manix, que en el s. XV no había bingo) y escribió en su diario, el 15 de enero de 1493, que había encontrado este fruto que era “mejor que pimienta nuestra” (sic) y ñácate, le pusieron pimiento al fruto que, de acuerdo a su variedad y geografía, los toltecas y aztecas de México llamaban txilli y que las diversas tribus del Caribe, al igual que los incas llamaban axi. No vamos a entrar en detalles sobre los ajíes y chiles picantes, ya que ese culebrón tomaría volúmenes, y aquí solamente nos dedicaremos a los pimentones dulces con algunos desvíos históricos, ya que ambos, dulces y picantes, están inextricablemente ligados.
Pimentón, ají, chile...
Un
Capsicum
, por cualquier otro nombre, sería igual de sabroso, si hemos de parafrasear al bardo de Avon. Porque si te preguntas qué tienen en común el pulpo a la gallega, el
paprikash
polaco y el
goulash
húngaro, es el pimentón.
En cuanto a las otras nomenclaturas de los pimientos dulces, lo de piquillo se refiere a que terminan en pico y lo de morrón se debe a su forma redonda, aunque muchos creen que viene de moro, ya que al principio, los españoles no les pararon mucha bola y se limitaron a tenerlos por planta ornamental, por lo colorido de su fruto. Pero en Arabia, los moros los acogieron en su cocina y en el resto de Africa y en Asia y Oceanía, sí que pegaron como el pie de atleta (uf, qué imagen) y por eso, ahora no se sabe si es que llegaron hasta el otro lado del mundo (India y Sudeste asiático) con la velocidad del rayo, porque ya para 1542 el naturalista bávaro Leonhard
Fuchs (De
Historia Stirpium commentarii insignes
...”, Basilea) menciona un tal pimiento de Calcuta en sus cuatro formas: pequeño, grande, puntiagudo y ancho. Esta última referencia documentada hace a muchos pensar que el género
Capsicum
cruzó el Pacífico mucho antes de que Colón zurcara el Atlántico.
Así que ahí lo tienes, que nadie me diga que no tengo capacidad de síntesis porque me acabo de resumir, en un párrafo, aproximadamente diez páginas de investigación. Pero sigo.
La cosa es que, aunque rudimentarios, estos europeos del siglo XVI sí tenían conocimientos de mercadeo, y mientras que los españoles querían llamarles “pimiento” para cobrar más y amortizar los costos de los cruceros de quinceañera de Colón (porque ahora todas van al Caribe, que Europa es
trop cher, ma chérie
) quien había zarpado inicialmente en busca de la
trop cher
pimienta, los holandeses y demás fauna norteña seguían comercializando la pimienta en grano (
ssp Piper
) de las Indias Orientales, y le pusieron batalla para que se les llamara chile o chili, que era el
txilli
náhuatl, europeizado.
Aunque los holandeses tuvieron éxito parcial, como lo demuestran las diversas grafías, especialmente en inglés (
bell peppers
o
sweet peppers
a los que no pican, y
chilli pepper
se usa como paraguas para todos los demás, desde los picositos hasta los asesinos) en los distintos idiomas romances sí se impuso el tema pimienta:
peperone
(grandes y dulces) y
peperoncini
(chiquitos y picantes) en Italia y
poivron
en Francia, y en español sigue predominando el pimentón en España, y sus nombres locales en las Américas.
VEA
2B
Además en revista
•
GLOSAS GOLOSAS
•
El pimentón: de dónde vino y adónde fue
•
¿Se puede amar y no sufrir?
•
SUPISTE...
•
Las bondades del pimentón
•
30 minutos o menos
•
TECNICAS CULINARIAS
•
Cocina gourmet: Recetas de antaño con nuevos sabores
•
Buen comer
•
Trajes de novia a la italiana
•
El desfile de despedida
•
La pasión, la amistad y el amor desinteresado
•
El ajo contra... ¡los caracoles!
•
Un día como hoy
|