Hogar: limpio y reluciente
Inmaculada Tapia
De EFE-Reportajes
Sacar lustre al cobre, dejar las alfombras limpias, o quitar las manchas de tinta no es tarea fácil. Tener la casa limpia y reluciente lleva su tiempo, sin embargo, pequeños trucos nos pueden ayudar con las tareas más ingratas.
Tener la bayeta a todas horas en la mano no es un aliciente para estar en casa. Por eso, conocer pequeñas ideas que nos permitan dedicarle menos tiempo a estos trabajos cotidianos vienen bien en cualquier momento.
Las encimeras, tanto del baño como de la cocina, suelen perder su brillo con el tiempo. Para mantenerlas brillantes hay que pasar un paño húmedo a diario y secarlas bien, así se consigue acabar con la cal del agua.
Cuando se rompe algo de lo que no queremos desprendernos, nuestra primera intención es pegar ese jarrón, cenicero o listón; muchas veces no logramos nuestro propósito y, a pesar de ello, el pegamento ha cumplido su función: pegar, pero no lo que queríamos.
Las manchas de pegamento en la ropa y en los muebles son habituales no solo cuando hay niños en casa. Si se trata de una mancha transparente, un poco de alcohol sobre la zona y frotarla con un trapo húmedo suele dar excelentes resultados.
Si el pegamento es de contacto, de color miel, hay que utilizar disolvente sobre un trapo húmedo y frotar la zona afectada.
La cola blanca de carpintero se quita con la ayuda de un trapo humedecido en una mezcla de agua y vinagre a partes iguales.
Los trapos deben de ser de un tono similar al de la prenda afectada, y no hay que frotarla con intensidad para no estropear la zona en cuestión.
Las cortinas son otro de los puntos débiles de la decoración. Su limpieza no es tarea fácil, la calefacción las ensucia durante el invierno y las ventanas abiertas, durante el verano, las llenan de polvo del exterior. Además, si no ponemos atención en su lavado pueden convertirse en unos prácticos visillos después del proceso.
Las de algodón son muy prácticas porque se pueden lavar a máquina con un jabón neutro. Si no es una tela lavada previamente pueden llegar a encoger hasta un 3%. ¡Cuidado! Si estamos hablando de visillos de algodón cien por cien, no se plantee lavarlos en casa porque encogen muchísimo.
Si son de lino es preferible no arriesgarse y limpiarlas en seco, porque se arrugan, sino tendrá que plancharlas después para que queden impecables y se arriesga a que encojan hasta un 7%.
Un producto tan económico como la sal es un eficaz quitamanchas sobre todo para la grasa de las sartenes y las bandejas del horno, sino también para eliminar la grasa de la ropa si se frota sobre ella directamente.
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