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Cartas del lector
Mileika Bernal
mbernal@prensa.com
Foto denuncia del día
Cuidado en la
vía
En la Vía
Domingo Díaz, frente al Centro Comercial Los Pueblos, una parte
del hombro de la calle está erosionado. El Ministerio de Obras
Públicas (MOP) se limitó a colocar señales de precaución en el área,
que le indican al conductor que hay un problema. Esa vía es muy
utilizada, por lo que es urgente su reparación.
Aclaración
12 de agosto de 2003
Quiero comentar y aclarar una noticia que
salió publicada
en la edición del semanario “Martes Financiero” del
día 12 de agosto, y que estaría basada en una idea
expresada por el suscrito a la periodista que lo redactara. Me
refiero al artículo sobre el Seguro Social: “Propuestas
contra Propuesta”.
En efecto, debo aclarar que en ningún momento el suscrito
ha manifestado, sugerido o insinuado -tal como dice la nota- que “con
el dinero del Fondo Fiduciario para el Desarrollo se puede pagar
el aporte patronal del trabajador independiente que hoy no cotiza
en el sistema de seguridad social”. Lo que sugerí,
a título personal, fue que con parte del rendimiento del
fideicomiso que se establezca en base a las acciones que tiene
el Estado en las empresas privatizadas, se podría crear
un mecanismo que permitiera que los trabajadores independientes
que hoy no cotizan a la CSS recibieran con recursos de este fondo,
la cuota patronal que es indispensable para ingresar al sistema,
asumiendo el trabajador que accesara a este beneficio, el pago
de la parte correspondiente al aporte que cada trabajador debe
hacer al sistema de sus propios recursos. Esta idea permitiría
que decenas de miles de trabajadores independientes se sumaran
a la seguridad social, pública y solidaria que en este momento
tenemos. El aporte debidamente reglamentado y que sumaría
como ya lo dijera el del Estado al de los propios trabajadores
que se incorporen, revitalizaría las finanzas del Seguro
Social, y extendería a un sector amplio de la población
un beneficio social que hoy día no tienen. Lo anterior es
porque tengo la convicción de que en la economía
globalizada y competitiva en que vivimos, la tendencia de las empresas
y nacionales es a disminuir los trabajadores en planilla y reemplazarlos
por contratistas que trabajen a título individual, y esto
genera la disminución paulatina de los cotizantes que son
la base de un sistema de seguridad social solidario.
Aprecio el enfoque central del reportaje,
orientado a destacar las coincidencias de las propuestas presentadas
al Diálogo
por los representantes del Gobierno, la Caja de Seguro Social,
los trabajadores organizados y los empresarios.
Gustavo Chellew
R.- Efectivamente en la grabación de la entrevista, que
hizo la reportera, se menciona el “Fondo Fiduciario” y
en el texto de la nota, equivocadamente, se incluyó la palabra “Desarrollo”.
Definición
equivocada
23 de agosto de 2003
Me refiero al artículo de opinión “Un ejemplo
digno de no seguir”, publicado por este diario el sábado
23 de agosto recién pasado y bajo la autoría del
joven Erick Hugo Santamaría.
En el mismo, Santamaría señala textualmente lo siguiente: “Este
es un pintoresco país del trópico, con gente de buen
corazón y un inestable clima; y tan inestable como su clima,
su economía”.
Sobre el respecto, respetuosamente le aclaro
que, desde el punto de vista climatológico, el clima como factor del ambiente
es el promedio de los estados del tiempo de una región determinada
calculado sobre un período muy largo de tiempo. Es decir,
que el clima como fenómeno atmosférico es prácticamente
estable, sus cambios son casi imperceptibles y pueden darse muy
espaciadamente. Nuestro clima panameño es tropical húmedo
y lo será quizás por muchos años. Si se tratara
de inestabilidad climática, hoy tendríamos en Panamá un
clima tropical, mañana uno polar y pasado uno desértico
y eso sería increíble.
Lo que a quizás quiso referirse fue al estado de tiempo,
el cual sí es cambiante o inestable pues en un momento dado,
por ejemplo, el día puede estar nublado con posibilidades
de lluvia y luego rápidamente tornarse claro.
Recomiendo, que como medio informativo, el
editor debe ser un poquito más cuidadoso y analítico, en el sentido
de tratar de evitarle confusiones al lector y hacer los correctivos
conceptuales antes de las emisiones periodísticas. Hay que
recordar que como medios de comunicación además de
informar también deben formar.
Guillermo Walker Franco
Contrarrespuesta obligada a J. D. Morgan
20 de agosto de 2003
No es mi función y tampoco está en mi interés
debatir y polemizar en los medios sobre artículos de opinión
que reconocidos personajes de este hermano país publican
periódicamente en La Prensa y en otros diarios. Además,
a diferencia de quienes escriben regularmente y tienen la ventaja
de contar con un espacio privilegiado en los medios, el suscrito
se ve limitado a hacer uso del derecho de réplica.
Dicho lo anterior, quiero referirme al artículo que, bajo
el encabezado “Respuesta obligada al embajador de México”,
fue publicado el 21 de agosto, en ese prestigioso periódico.
Si bien las opiniones de su autor me merecen el mayor respeto y,
al igual que don Juan David Morgan, no acostumbro refutar ideas
ajenas, menos las que provienen de una persona inteligente y culta,
me veo obligado a formular los siguientes comentarios y aclaraciones
en relación con dicho artículo:
1. Las diferencias de opinión y de interpretación
que prevalecen en algunos sectores de nuestros países por
el hecho de mantener distintos sistemas de imposición fiscal,
desafortunadamente no se van a resolver con artículos en
los medios y menos con posiciones irreductibles que solo ven una
cara de la moneda.
2. Por ello, los gobiernos de México y Panamá, a
través de sus más altos representantes en la reciente
reunión de la Comisión Binacional, celebrada hace
apenas unos días en esta ciudad capital, además de
congratularse por los numerosos entendimientos y acuerdos de cooperación
existentes a nivel bilateral, se comprometieron formalmente a seguir
promoviendo los contactos entre las autoridades hacendarias de
ambos países, a fin de que éstas traten de encontrar
fórmulas que, sin contravenir las respectivas legislaciones
nacionales, permitan lograr una solución al tema fiscal.
Esta propuesta evidentemente no significa que ninguno de los países
tenga que abandonar el sistema fiscal que, de manera libre y soberana,
han decidido adoptar.
3. En este contexto, vuelvo a aclarar que
nunca ha sido la intención
de las autoridades hacendarias mexicanas que sus contrapartes panameñas
resuelvan el problema fiscal de México y mucho menos que
se conviertan en “agentes de cobro del fisco mexicano”.
El objetivo principal y único de un acuerdo de intercambio
de información tributaria es la posibilidad de que las autoridades
de ambos países cuenten con un instrumento jurídico
que les permita combatir la evasión fiscal y el lavado de
dinero, que por cierto no solo se produce por casos de terrorismo
o del tráfico de estupefacientes, sino también por
actos de corrupción.
4. Con toda franqueza, no me explico la razón por la que
se insiste en atribuirle de manera particular a México el
problema de las llamadas “listas negras”, cuando México
es sólo uno de muchos países que consideran que Panamá cuenta
con un “régimen fiscal preferente”. Por más
que el suscrito pudiera tener una opinión distinta a esta
interpretación, no le corresponde la responsabilidad de
convencer a quienes han establecido esta definición para
modificarla.
5. Lamento que don Juan David Morgan considere
que la relación
bilateral entre México y Panamá se circunscriba a
un solo tema y que menosprecie la amplia cooperación existente
entre ambos países, al afirmar que “por un lado nos
dan el hachazo y por el otro nos ofrecen una curita para cubrir
la herida”. Coincido plenamente en que la verdad nunca es
temeraria, lo que justifica ese calificativo son las verdades a
medias.
Mi objetivo principal como Representante de
México en Panamá es
contribuir al fortalecimiento de la amistad y la cooperación
entre ambos países, y de ninguna manera fomentar debates
poco constructivos o estériles. Reitero que el hecho de
que no exista coincidencia en un asunto particular, ello no impedirá que
ambos países sigamos trabajando con ahínco para ampliar
y consolidar los lazos de amistad que felizmente existen entre
mexicanos y panameños.
José Ignacio Piña,
Embajador de México
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