
¿ Qué pasó?
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
Esta semana el ambiente del boxeo ocupa
un espacio muy importante en todo Panamá.
Este viernes 29 de agosto se realizarán
dos cartillas, una en la ciudad capital y la otra en Colón.
En medio de esta efervescencia boxística
varios periodistas fuimos invitados a presenciar el primer entrenamiento
del campeón mundial supergallo de la OMB, Joan Guzmán, quien
peleará el viernes ante el panameño Alfaro González.
La empresa organizadora del evento, GSMG
PRO BOXING, me invitó al gimnasio de Barraza a las 12 mediodía
para ver las prácticas de Guzmán y el colombiano Edison Miranda,
sin embargo, me quedé esperando.
Llegué a las 12 en punto y ya estaban los
colegas Crispín Chavarría, Horacio Santamaría, Daniel Alonso
y Enrique Clark esperando la llegada del campeón.
Yo me fui del gimnasio de Barraza como a
la 1:10 de la tarde, y hasta ese momento, Guzmán no había aparecido
con el grupo organizador.
Pienso que la prensa nacional merece un
poco más de respeto, ya que el esfuerzo que se hace en las planas
de redacción, radio y televisión es grandísimo para estar presentes
en muchos eventos casi al mismo tiempo.
Es por esa razón que la puntualidad y la
comunicación es algo importante.
Después me enteré por una llamada de Irichell
Durán que el grupo llegó siempre al gimnasio, pero ya me había
retirado por motivos de trabajo.
Sé que los organizadores también tienen
miles de enredos y preocupaciones, ya que organizar una velada
no es nada fácil, no obstante, hacer esperar tanto a la prensa
no es nada saludable.
Conversando con Horacio Santamaría y Crispín
Chevarría nos enteramos de que ayer había una conferencia de
prensa organizada por la empresa Promociones y Eventos del Istmo
al mediodía.
Realmente no tenía conocimiento de la conferencia,
que supuestamente era para informar sobre el aplazamiento de
la cartilla del 12 de septiembre al 19 de mismo mes.
No podemos escribir nada más porque, por
lo menos a mí, no se me informó sobre la conferencia.
No tengo ningún tipo de problemas con los
miembros de la empresa dirigida por Rogelio Espiño, a quien considero
uno de los salvadores del boxeo en los últimos años, empero,
deben trabajar un poco mejor en cuanto a relaciones públicas.
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