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Cartas del lector
Mileika Bernal
mbernal@prensa.com
‘Porque tengo derecho’
8 de agosto de agosto de 2003
Quiero referirme a la carta del doctor Homero
Penagos, porque entiendo su inquietud y estoy consiente de que
la misma debe ser
compartida por otros ciudadanos, sobre el tema de la doctora que
mató a su madre. Primero que nada que haya salido inocente
en el juicio, y ahora tenga la oportunidad de regresar a mi vida
y trabajo normal.
Muchos no estuvieron de acuerdo con el veredicto,
pero ¿Qué fue
lo que ocurrió durante esos cuatro días de audiencia
para que semejante resultado se diera? La culpa de esto tal vez
lo tienen los propios medios que no divulgaron los pormenores del
juicio y explicar lo que ocurrió.
En este caso no hubo dinero involucrado, ni
tráfico de
influencias, ni nada parecido.
Quienes me declararon inocente no fueron mis
amistades, ni mi familia: fue un grupo de ciudadanos respetables,
quienes brindaron
su tiempo para tratar de entender y llegar a una decisión
que ellos como “sociedad” consideraron correcta.
Ahora, sobre la posibilidad de que una persona “enferma” atienda
pacientes, permítame dejar claro que considero que esta
preocupación es perfectamente válida. Pero el problema
no es la enfermedad en sí, sino si la persona enferma está recibiendo
el tratamiento adecuado.
Desde el momento en que fui trasladada al
Centro Femenino de Rehabilitación,
agosto del 2000, estoy recibiendo medicación y psicoterapia
por parte del psiquiatra Frank Güelfi.
Y si aún así considera que aunque esté bajo
medicación no debo atender pacientes, pues lo invito a leer
los derechos de los enfermos mentales, y luego de eso lo invito
a reconsiderar su posición, pues hay muchos profesionales
de la medicina que penosamente padecen de enfermedades mentales
y tienen que tomar medicamentos para mantener su funcionalidad.
La diferencia entre estos y yo es que ellos sí recibieron
ayuda oportuna, que a mí me fue negada repetidas veces,
antes de la noche de los trágicos hechos.
¿Por qué sucedió esto? Esa será una
interrogante que creo no lograremos aclarar a menos que se lo preguntemos
a aquellos profesionales a quienes acudí y no me prestaron
atención.
La idoneidad es otra de sus preocupaciones,
esto es otra cosa. De regresar a trabajar como médico, no lo haré con
mi idoneidad inmediatamente; pues como doctor debe saber cuáles
son los requisitos para esto. Mientras se hace el internado, los
doctores no son idóneos, el internado es precisamente para
obtener la idoneidad.
Yo lo invito a que revise mis calificaciones,
días antes
de ser detenida.
Durante ese tiempo nunca se dio ningún problema con pacientes,
ni tampoco se reportaron errores en mi desempeño como médico.
Por lo cual no creo que esto resulte un inconveniente para tramitar
más adelante, si es que logro ser reintegrada, mi idoneidad.
Esta solicitud de reintegro no se está haciendo por “antojo”:
se está haciendo porque por ley me corresponde y porque
tengo derecho a trabajar honradamente para ganarme el sustento
diario.
En efecto, me gradué con el primer puesto de mi promoción
y eso me califica para optar por una residencia automáticamente
en la Caja del Seguro Social una vez finalice el internado.
Si hay algo que no hay en este caso es silencio.
Aquí no
se le oculta nada a nadie, la gente sabe dónde y con quién
buscar la información correcta, pero a veces resulta más
sencillo hablar y juzgar sin pruebas, repitiendo aquello que escuchamos
por ahí y que muchas veces carece de fundamento.
De hecho, para que regrese a trabajar debo
ser evaluada por varios profesionales de la salud mental, en
representación de la
Caja del Seguro Social y del Consejo Técnico de Salud, que
corroboren que en efecto estoy capacitada para cumplir con las
delicadas labores del cuidado de la salud. Esto definitivamente
es una medida prudente y sumamente adecuada a este caso en particular.
Yo me pregunto: ¿los enfermos mentales no tienen derecho
a rehacer su vida o deben ser desechados de la sociedad? Yo llevo
una vida normal: voy al supermercado, a restaurantes, al cine,
manejo mi automóvil.
Tal vez para usted y para muchos otros solo
soy una persona que no tiene derecho a una nueva oportunidad
luego de haber pasado
por una terrible situación que no quise que sucediera y
que me destruyó la vida, pero a pesar de ello tengo que
seguir adelante, a pesar de las dificultades.
Jessica Mendoza Batista
Sobre las leyes mordaza
11 de agosto de 2003
El ministro Arnulfo Escalona preguntó “¿Dónde
están? Díganme una”, refiriéndose a
la existencia de las “leyes mordaza”. No escribo un
artículo de opinión sobre este tema, pudiéndole
demostrar que existen no menos de 25 disposiciones que amordazan,
porque tengo otro artículo en espera. No obstante aprovecho
este espacio del Defensor del Lector para hacer que esa pregunta,
tal vez la responda el ministro Escalona al propio ministro Escalona.
Antes de eso, cito que el “Informe de la Comisión
de Estudio de la Legislación sobre periodismo en Panamá” dice: “A
partir de 1990 se intenta la derogatoria de las ‘leyes mordaza’,
calificación dada a los decretos y leyes expedidos entre
1969 y 1988 en relación con las materias referidas al periodismo,
su ejercicio, la libertad de expresión, el orden público
y la regulación sobre espectáculos públicos”.
Lo anterior incluye no solo las mordazas 11, 67 y 68, que este
gobierno intentó (es justo reconocerlo) neutralizar. Lo
anterior incluye la Ley de Censura (1969), y la de calumnia e injuria
(1988), contra las cuales, ni este ni los anteriores gobiernos
han logrado o querido hacer algo.
Pero si aún no cree lo que digo, cito la propia “Comisión
para la revisión y propuesta de la legislación en
materia de medios de comunicación social”, vigente
desde el 5 de julio de 2002, e instalada por el ex ministro de
Gobierno y Justicia, Aníbal Salas. Si el ministro no avala
esa comisión creada bajo el mandato del Ministerio de Gobierno
y Justicia, debe decirlo públicamente, pero si la avala
entonces puedo decir que Escalona contradice a Escalona.
Esta comisión del Ministerio de Gobierno y Justicia se
anunciaba con el intento de profundizar en consideraciones (y cito
muy textualmente) tales como: “Derogación parcial
o total de las denominadas Leyes Mordazas (Ley 11 de 10 de febrero
de 1978, Ley 1 de 5 de enero de 1998)”. Esto responde al
ministro y puedo mencionarle 24 más.
Rafael Pérez Jaramillo
Vigencia de un libro
ecológico
3 de agosto de 2003
En un reportaje del periodista Alcibíades Cortés,
publicado en La Prensa el 3 de agosto de 2003, se hace referencia
al libro Colonización y destrucción de bosques en
Panamá. Es estimulante que una obra aparecida hace 21 años
siga teniendo igual vigencia que cuando se imprimió. En
esa época tuvo una gran aceptación en los círculos
científicos, gubernamentales y educativos panameños
y fue elogiada por la crítica internacional. Su primera
y única edición, por tanto, se agotó rápidamente.
En el presente, el libro sigue siendo objeto
de comentarios y altas ponderaciones. El Ministerio de Educación, por ejemplo,
lo mantiene en su lista de obras oficiales de consulta. Hace poco,
una copia que suministré a un equipo internacional de Medicina
Tropical tuvo una buena acogida, tanto en altas instancias científicas
de Brasilia, Amazonia y París, como entre jóvenes
investigadores europeos y sudamericanos que laboran en las áreas
rurales de Arraiján y La Chorrera.
Sin embargo, con esta elogiada publicación hay un problema.
Por motivos que nunca he llegado a comprender, siempre ha existido
la fuerte tendencia en una parte del público panameño,
incluyendo al periodista Cortés, a asignarle todos los méritos
ganados por la obra a un solo profesional, al que se le considera,
erróneamente, su autor exclusivo.
Contrariando a esta injustificable confusión, todos los
ejemplares de la única edición del libro informan,
a través de cubiertas, portadas, índices, introducción
y textos, que se trata, como lo define la ley de derecho de autor,
de una obra en colaboración y no de una creación
individual.
En efecto, estas llamativas y muy visibles
partes de la obra revelan, con claridad meridiana, que todos
los derechos reservados son de
la Asociación Panameña de Antropología, que
entre los miembros de este gremio hubo dos que intervinimos como
editores principales, que otros ocho profesionales colaboraron
con la labor central de edición y que la impresión
fue financiada por la Fundación Interamericana. También
indica la estructura del libro que este es una recopilación
de 10 trabajos cortos y debidamente separados que ya habían
sido publicados o presentados entre 1970 y 1982, y que esos artículos
pertenecen a nueve reconocidos autores.
En lo que concierne a mi colaboración personal con este
libro, reitero aquí lo que la misma obra expresa en su cubierta,
portada y páginas. Con igualdad de responsabilidades, fui
uno de los dos editores principales; aporté dos de los 10
artículos y fui autor del 26% de las páginas efectivamente
escritas
Los trabajos que inserté en la publicación me exigieron
grandes esfuerzos, al igual que a los otros ocho escritores con
los suyos. Uno de ellos, de 1971, fue el primero en Panamá en
analizar detalladamente un importante frente de deforestación
en la cuenca del Canal de Panamá. El otro, complementado
por una cartografía original, es de 1974 y versa sobre la
colonización de los bosques en todo el territorio nacional.
Alberto McKay
Vicepresidente del Instituto Panamericano
de Geografía
e Historia
Faltaron datos
11 de agosto de 2003
En la noticia, publicada el 10 de agosto, “Investigan a
más de 42 personas en desfalco al Banco Nacional”,
se señala los nombres de 15 ó 16 funcionarios involucrados
en la investigación, los nombres de los no detenidos aún,
los de los beneficiados con medida cautelar distinta a la detención
preventiva, los de algunos particulares, el de un extranjero y
los nombres de los abogados contratados por la institución
para impulsar la querella. Sin embargo, se omitieron, voluntaria
o involuntariamente, los nombres de los dos abogados que la noticia
dice están detenidos. Si se trata de la presunción
de inocencia de estos, igual garantía procesal tienen los
que fueron mencionados. Y el derecho a la información es
a toda la información.
Ricardo Stevens
No estoy de acuerdo
11 de agosto de 2003
El día lunes, 11 de agosto se publicó una noticia
en primera plana del diario La Prensa , donde el ministro de Gobierno
y Justicia, Arnulfo Escalona, aseguró que no existe inseguridad
en las calles de Panamá, afirmando que hay más demandas
por calumnia e injuria que crímenes en las calles.
Con el respeto que me merece el premier, creo
que la información
que le están haciendo llegar sus subalternos es del Panamá de
1903.
La inseguridad se incrementa de forma proporcional
al crecimiento y desarrollo de las metrópolis, en virtud de las desigualdades
sociales que son muy marcadas en las capitales de América
Latina. Inclusive en los países desarrollados en pleno siglo
XXI, la delincuencia es rampante.
No es el incremento de unidades policiales
ni los pertrechos logísticos
los que van a garantizar que la criminalidad baje en Panamá.
Es una estrategia integral en la que se deben considerar varios
factores de tipo económico y social para llegar de forma
científica a la solución del problema. Pienso que
el error de este gobierno ha sido ese, por estar viendo un árbol
pierden la inmensidad del bosque.
Le recomendaría al ministro que se ponga de acuerdo con
el jefe de la Policía para que las contradicciones entre
ellos no sean tan visibles. Los medios todos los días reportan
hechos violentos que ocurren en Panamá, no nos podemos llamar
a engaño.
Severino Mejía
Aclaración
12 de agosto de 2003
Deseo hacer ciertas aclaraciones con respecto
a la noticia publicada bajo la responsabilidad del periodista
Rafael Berrocal, el día
12 de agosto de 2003, la que titula “Bajan ventas de Microsoft”.
El 5 de agosto el periodista Berrocal vía e-mail nos solicitó información
sobre el cambio de términos de licencias para código
de Windows y sus repercusiones en el mercado panameño, adjuntándonos
un comunicado de prensa de la empresa Bloomberg en la que se informaba
del tema. Dentro de este cuestionario preguntó sobre las
ventas de Microsoft en Panamá.
Debido a ello, aducimos que el tema central
era sobre los cambios al programa de otorgamiento de licencias
y no sobre las ventas,
por lo que le hicimos una extensa y pormenorizada explicación
de lo que significan estos cambios, a fin de no dejar dudas, ya
que reconocemos que es un tema técnico de difícil
manejo.
Al leer La Prensa nos encontramos con un título negativo
y alejado totalmente de la realidad de nuestra empresa. Lamentamos
que el periodista haya enfocado el tema por el lado de las ventas
lo que lo ha llevado hacer una aseveración incorrecta de
nuestra proyección de ventas en el mercado panameño.
La pregunta del periodista fue la siguiente: ¿A cuánto
ascienden las ventas anuales de Microsoft en Panamá? (establecer
comparaciones con otros años).
Microsoft contestó: Desde sus inicios en Panamá,
las ventas han estado creciendo establemente. En los primeros años
el crecimiento era alrededor de 30-40% al año y los últimos
años, debido a la desaceleración económica
y que muchas empresas ya obtuvieron sus licencias anteriormente
y no están adoptando rápidamente las nuevas tecnologías,
el aumento de las ventas se ha mantenido en un 10-20% anual.
En ningún momento se habla de que las ventas han bajado
un 20%, sino que se ha mantenido un crecimiento de 10-20% anual.
Desde nuestra apertura de operaciones en Panamá, las ventas
de todos los años han sido mayores a las del año
anterior, y las serán para el año en vigencia. El
título del artículo “Bajan ventas de Microsoft” no
es cierto.
Por tal motivo solicitamos que se haga la
aclaración pertinente
publicando un artículo con la información correcta
y esperamos que estos graves errores que afectan la imagen de nuestra
empresa no vuelvan a cometerse en un diario serio y de tanta credibilidad
como La Prensa.
René Van Hoorde
Gerente General
Microsoft de Panamá
Ganancia y no pérdida
14 de agosto de 2003
Hago referencia al artículo publicado el 14 de agosto,
en la sección Negocios que titula: "Lufthansa perdió unos
38 millones de dólares".
Es necesario aclarar que la aerolínea Lufthansa en realidad
obtuvo una ganancia operativa de 65 millones de euros (o 75 millones
de dólares) en el periodo que hacen referencia. Esta ganancia
se obtuvo a pesar de la débil coyuntura, la guerra en Irak
y la pulmonía atípica SARS mostrando la rápida
capacidad de reacción que tiene Lufthansa para afrontar
situaciones críticas en la industria. Nos sentimos muy orgullosos
de estar sirviendo al mercado panameño por más de
cuatro décadas y ser una de las aerolíneas más
sólidas del mundo.
Ricardo Lince B.
Agencias Continental, S.A.
Agentes Generales en Panamá
Lufthansa Airline
Fue un incidente aislado
11 de agosto de 2003
Fue desagradable ver en La Prensa, del 11
de agosto, una enorme foto que resalta un incidente aislado que
se suscitó en
Santa Ana y cuya vinculación con la esencia del torneo electoral
interno del PRD no ha sido comprobada. Considero un claro intento
de empañar un proceso que demostro la amplitud democrática
y una ofensa a los torrijistas. Nos pareció ofensivo que
en vez de resaltar lo positivo, se concentraran en lo negativo,
demostrando su parcialidad en el tema político.
El titular y la foto son un insulto a los que brindaron su cuota
para lograr que las elecciones primarias fuesen un ejemplo.
Francisco Zappi
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